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Desorden, negligencia y el reloj corriendo, ¿a qué se juega con los Juegos Bolivarianos?

En toda una pantomima quedó la visita del ministro de Deportes, Guillermo Herrera, el pasado 26 de agosto a la capital en su inspección a los escenarios deportivos para estas justas; la aparente sonrisa que el alto ministro mostraba en fotos ocultaba una mala impresión por la desorganización y el retraso en las obras, olla que se destapó en Bogotá, y que hoy tiene a Valledupar a punto de perder este evento.

En la capital vallenata aparentemente, todo estaba bien, la demora fue llegar a Bogotá para que medios nacionales estallaran con las afirmaciones contundentes del ministro Guillermo Herrera frente a la irresponsabilidad de muchos en el capital de Cesar, manifestó estar molestó porque una persona de la alcaldía de Valledupar y otra de la Gobernación del Cesar le hicieron una sugerencia directa en una de las tantas reuniones a puerta cerrada: “no exigir pólizas de cumplimiento de las obras de infraestructura”, y él en su deber y rectitud les aseguró que “sin pólizas no se hace nada en su Ministerio”.

Primero, la traba estaba en la financiación de las obras que son responsabilidad de la Nación, y ahora, el ‘Talón de Aquiles’ que tiene a más de uno arrodillados son las pólizas de garantía para estas obras. Pero ¿quiénes serían los personajes que, supuestamente, intentaron envolver y comprar al ministro de Deportes?, según información que conoció este medio, se trataría de Esther Mendoza, la secretaria de Infraestructura del Cesar; y Jailer Pérez, el director del Instituto Municipal de Deporte y Recreación de Valledupar Indupal, quienes sin reparo lanzaron la grandiosa idea de discreción y no tener en cuenta la cláusula que exige la póliza de seguro en dos millonarios contratos de los Juegos Bolivarianos 2022.

La reunión en donde le hicieron la propuesta al ministro Herrera, se llevó a cabo a finales de septiembre de este año, en el despacho del alcalde ‘Mello’ Castro donde fueron invitados varios funcionarios de la Gobernación del Cesar, del Comité Olímpico Colombiano (COI), la Secretaría del Deporte y del Instituto Municipal de Deportes, así como representantes de los atletas y del sector productivo.

“Tenemos un acuerdo y un plan para la ejecución de los 133 mil millones que vale la infraestructura y los 70 mil millones que cuesta la organización de los juegos”, fueron las palabras de Herrera Castaño quien además llenó de elogios el trabajo que viene realizando la Gobernación del Cesar y la Alcaldía de Valledupar. Lo que deja mucho qué pensar es ¿por qué el alto funcionario guardó silencio y afirmó a medio locales que todo estaba en orden? Se presume que para no perderse de los grupos vallenatos que hacían parte de su itinerario en la ciudad.

Así está la cosa…

Algunos operarios trabajan en la construcción de la Villa Óscar Muñoz.

Son cinco las obras con aportes de la Nación, de las cuales solo dos están en ejecución y las otras tres están ‘en veremos’; dos de esas tres no se han podido legalizar porque ninguna aseguradora se arriesga a dar las pólizas de seguros y tiempo se agota, por esta razón suplicaban omitir este requisito que está obstaculizando el inicio de las construcciones a toda marcha.

Levanta mucha suspicacia que ninguna aseguradora ha querido “meterse en ese problemita”, y que empresas tan ambiciosas como Seguros Mundial, Seguros del Estado y Seguros Confianza no se atrevan a dar las pólizas de cumplimiento porque saben que el riesgo es muy alto dado el retraso de las obras y la fecha encima.

El consuelo de muchos funcionarios con las manos metidas en esto es que Santa Marta a un mes de apertura de los XVIII Juegos Bolivarianos realizados del 11 de noviembre de 2017 tenía más de 11 escenarios en un 80%, y con los visitantes en la ciudad y a pocos días para las justas aún estaban los obreros a toda máquina tirando brocha y pintura sobre las pistas.

El panorama preocupa y ha sido escándalo nacional, dado que la realidad es otra, y el jefe de cartera del deporte a nivel nacional teme a estar involucrado en un próximo caso desde Valledupar que repita la historia de los Centros Poblados que tiene en jaque a la exministra Karen Abudinén por la pérdida de más de $70.000 millones.

Así las cosas, están temblando los juegos y si en una semana no consiguen las famosas pólizas, Valledupar se quedará sin escenarios deportivos para las siguientes disciplinas en los Juegos Bolivarianos del año 2022: fútbol sala, balonmano, baloncesto y BMX. Además, el Ministerio del Deporte tendrá que volver a contratar estos proyectos en otras ciudades que sí tengan la capacidad, posiblemente serían Bogotá o Barranquilla.

La Gobernación negó todo

El Centro de Alto Rendimiento Óscar Muñoz es el escenario más avanzado, en un 80%.

Entre tanto, la secretaria de Infraestructura del Cesar, Esther Mendoza, aseguró que no pidió al ministro de Deporte, Guillermo Herrera, “omitir las pólizas de garantía en dos millonarios contratos de los Juegos Bolivarianos de Valledupar”.

Según Mendoza, detrás de esta afirmación hay una confusión generada por el desconocimiento de los compromisos asumidos por cada uno de los entes responsables de la organización y construcción y remodelación de los escenarios deportivos de los XIX Juegos Bolivarianos que tendrán como sede a Valledupar entre el 24 de junio y el 5 de julio de 2022.

¿Qué dice el alcalde ‘Mello’ Castro?

Así avanza la construcción de las piscinas Olímpicas en el Parque La Vallenata.

“Es de mala presentación del ministro que aquí se diga una cosa y en Bogotá se diga otra, yo me quedo con el concepto que el dio, él revisó todo, y efectivamente, sabemos las dificultades que tenemos con las obras que para nadie es un secreto”, fue la respuesta del Mello Castro a las fuertes aseveraciones de Herrera, dadas al llegar a la capital.

Mientras el alcalde afirma tener la camiseta puesta por la realización de los Juegos, hay una gran traba que no permite el despegue de las obras faltantes que no están legales ni en el papel; y a escasos ocho meses y 13 días son varios los escenarios que están en la ‘Isla de Fantasía’, como la Villa Bolivariana por $4.600 millones de pesos que promete tener disponible 500 viviendas como lugar de hospedaje para visitantes y a la fecha no se ha arrancado en firme, así también luce el estadio de béisbol Erasmo Camacho Calamar por $17.000 millones de pesos,  la pista de BMX, el Coliseo de balón mano, entre otros.

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