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EL CESAR ESTÁ A MERCED DEL COVID-19

Jalarle bolas a un presidente que solo actúa o toma medidas bajo presión, creo que nos pone a pensar sobre quién está más mal, si él (Iván Duque Márquez) o los que le ‘soban la chaqueta’, tal y como lo hacen la gobernadora del Atlántico, Elsa Noguera; el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo, y el alcalde de Valledupar, Mello Castro. Y ¿por qué hacemos referencia al tema?, porque sencillamente, hasta el cierre de esta edición, las medias tomadas en el departamento del Cesar, eran nulas, pese a que ya en la región Caribe ya se han presentado casos, por lo que la pandemia nos pisa los talones, y mientras las medidas aún no llegan, y las que se han dictado han sido desacertadas o simplemente tardías. Y esto sucede cuando a sus dirigentes lo único que procesan sus cerebros es el signo pesos, o sus colores políticos, o echemos una mirada para uno de los hospitales de la red pública más importantes que tiene el departamento del Cesar, el Rosario Pumarejo de López, la denuncia hecha la semana pasada cuando el COVID19 ya llevaba más de 100 víctimas, por parte de los médicos y enfermeras de dicho centro asistencial era que no habían ni medicamentos ni tampoco equipos de protección para el personal médico, eso es grave, pero lo más indignante es que como para el gobernador el  gerente aún no es de sus entraña  no ha hecho ni siquiera un pronunciamiento al respecto, pudiendo él como mandatario departamental meterse la mano al drill y apoyar a este centro asistencial, no pensando en quien esté de gerente sino en las vidas que allí están en juego.

Pero si el mismísimo presiente Iván Duque anda actuando por la presión social y no porque las neuronas le funcionen, ¿qué se puede esperar de los mandatarios departamentales o municipales? Pero aclaro, el ‘gober’ no es el único que anda ‘cagao y con el agua lejos’, el alcalde del municipio de Valledupar está pagando la novatada y de qué forma, al pobre le tocó bailar con la más fea y arrancando gobierno, en Valledupar el Mello Castro es la copia del presidente Duque, nadie le copia.  Prueba de ello fue cuando expidió el decreto del día sin parrillero, todos se lo pasaron por la faja, así mismo están las medidas impartidas a sus secretarios para afrontar el COVID19 en la ciudad, es solo revisar qué carajos a hechos la secretaria de Salud, Lina de Armas, o en su defecto su marido William Cúrvelo, de quien se dice es el que manda en cuerpo ajeno en dicha sectorial.

Veamos, ¿qué estrategia se está utilizando para tomar la temperatura de los vuelos que llegan de la ciudad de Bogotá?, que es donde se registra el mayor número de contagios, yo les doy la respuesta, ninguna, porque sencillamente los vuelos que llegan a Valledupar, no son sometidos a ninguna revisión, y si miramos la terminal terrestre está en peores condiciones, las medidas que ha tomado su gerente, Luis Calderón Fuentes son inocuas, y si controlan la Terminal formal ¿quién controla las informales que funcionan a las afueras?, y en el llamado ‘Terminalito’ que queda en la salida a Fundación, donde llegan pasajeros de ciudades con contagio como Cartagena y Barranquilla, sencillamente nadie.

La pandemia, como fue declarado el COVID19 a nivel mundial, no es para juegos, ni para tratarlas a puerta cerrada como lo han venido trabajando el gobernador, que no se le conoce el primer pronunciamiento sobre las medidas adoptadas en el Cesar, y al señor alcalde de Valledupar, los decretos se expiden y se hacen cumplir o de no ser así que no expida nada y que la ciudad siga igual, exíjale a cada una de las autoridades hacer cumplir el decreto, o lo invito para que haga una ronda nocturna, para que vea que el decreto de cierre de establecimiento y demás medidas sencillamente se la están pasando por la faja, alcalde le están viendo la cara, y gobernador, no es justo que la gente de conozca su rostro 15 días antes de cada elección cuando ha aspirado a un cargo de elección popular, es en estos momentos de crisis donde los electores queremos ver el liderazgo y la verraquera de nuestros dirigentes.

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