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El proyecto con el que se quieren ‘tragar’ el Cerro Hurtado

Como si al relicario de quejas en contra del alcalde Mello Castro le cupiera una más, se alborota nuevamente el avispero por la construcción de la zona residencial Santa Rosalía, del cual la manzana f que contempla 33 viviendas están diseñadas para ser ubicadas en inmediaciones al cerro Hurtado; por supuesto los ambientalistas están inconformes y como siempre la administración no ha dicho nada.

Hace más de un año que Semanario La Calle develó la forma en la que se habría dado el negocio que empezó en el año 2007 y que terminó de cocinarse en el gobierno de Fredys Socarrás, confabulado con 13 concejales de la época, entre esos el hoy alcalde Mello Castro González. El tema sería el ‘talón de Aquiles’ del mandatario, toda vez que dependiendo de sus decisiones para frentearlo podría enterrarse por completo o darle un aire a su popularidad.

Hace más de una semana que el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar revocó en segunda instancia el fallo que impedía la vía libre a la construcción de un proyecto residencial en el conocido cerro hurtado o Cicolac, dejando sin piso la decisión del Juzgado Quinto Civil del Circuito Municipal en agosto de 2021, cuando los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta (Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo) instauraron una acción de tutela solicitando su derecho a la consulta previa respecto a la construcción de estas viviendas; pese a esto, hoy estas tierras están siendo intervenidas y si no se hace nada dicho proyecto se daría sin problema alguno.

Ambientalistas de la ciudad emprendieron acciones en pro de preservar este pulmón vegetal.

“Sabemos que la Curaduría va a entregar la licencia de construcción para que urbanicen el cerro; Corpocesar ha renunciado a defender el cerro, diciendo que ahí no hay un bosque seco tropical sino un rastrojo; el alcalde está callado y el Concejo Municipal también ha renunciado a la protección ambiental del cerro, así que nos toca a todos los vallenatos salir en defensa de este”, dijo el ambientalista Rodolfo Quintero, a través de un vídeo en sus redes sociales.

Los antecedentes del negocio

Antes de terminar su polémico gobierno, el exmandatario Fredys Socarrás dio paso a la modificación del Plan de Ordenamiento Territorial – POT, con el que para esa época se denunció se habría buscado beneficiar al exalcalde, familiares y amigos de los ex corporados de la ciudad. Dentro de las fotos que reposan en el archivo de este medio de comunicación se evidencia como el ex concejal de la ciudad y nieto de Pepe Castro, José Guillermo Yamín Castro, lideró la bancada de la coalición a favor de las modificaciones del POT. Grupo en el que también hacía parte el hoy alcalde Mello Castro González.

Más de 30 lotes conformarían el proyecto urbanístico ‘Santa Rosalía’.

Pela que se dio a raíz del acuerdo de 1996 por el Concejo de Valledupar que declara el cerro como reserva ambiental, lo que ha generado enfrentamiento en cuanto a la legalidad de la construcción de viviendas en este sector de la ciudad, por lo que el negocio familiar de los Castro se veía truncado, ante esto los herederos tuvieron que pelear con uñas y dientes para que a través de la modificación del POT se lograra la intervención de este. En el artículo 11 del POT se señala las áreas de especial importancia ecosistémica, en el parágrafo 4 aparecen el cerro Hurtado y el cerro La Popa, sin embargo, líneas más abajo el documento señala que en este ecosistema se pueden realizar construcciones en el piedemonte hasta alcanzar 30 metros de profundidad.

Este último artículo tiene hoy a los ambientalistas de la ciudad en ascuas, quienes a través del colectivo de ciudadanos Foro Ambiental del Cesar dieron inicio a la pela con la que buscan proteger esta reserva del municipio, entre esas la recolección de firmas con las que le exigirán a las autoridades no permitir dicha urbanización.

La manzana F está comprometida

Rubén Darío Carillo

La Calle indagó con el arquitecto y líder político Rubén Darío Carrillo, quien dio a conocer detalles de este proyecto en el que la manzana F estaba contemplada desde su inicio, y en la que tienen tierras 33 familias. “Ahí hay una propiedad privada legalmente demostrable y el municipio tiene que salir a indemnizar a quienes hace mucho tiempo compraron de buena fe. Esta parte conforma con otras manzanas el conjunto Santa Rosalía, esta es la manzana F, la última de todas; lo que pasa es que en la base del cerro se hizo una manzana larga, el proyectista de ese tiempo llego hasta los límites donde tenía el señor Pepe Castro su terreno, que va desde el colegio la Sagrada Familia hasta el punto de la carrera cuarta; y a partir de ahí el dueño empezó a vender, después de esto, algunos vendieron y otros conservaron como primeros compradores el lote”, dijo Carrillo.

Quien además dijo que esta es la única manzana en la que aún no se ha construido nada, mientras que en las demás sí, “en la urbanización hay muchos lotes por construir, posteriormente con todo este tema ambiental la inquietud que hay es que si construyen en la base del cerro pueden impactar negativamente al cerro; ahora, si posterior a esto, que haya habido compradores de buena fe que cuenten con su matrícula, el municipio a través de sucesivos, planes de ordenamiento, la expedición de normas ambientales, digan que ahí no se puede construir pero que reconociendo que es una entidad privada se va a indemnizar”, explicó el arquitecto Carrillo.

La solución más viable

Decisión con la que revocaron Acción de tutela que suspendió temporalmente la intervención del Cerro Hurtado.

A pesar de las razones que tienen los ambientalistas con relación al cerro se debe resaltar que el punto de partida inicia con la venta de los lotes y la permisividad de la administración de Fredys Socarrás, quien dio vía libre a este proyecto con la modificación del POT, por su parte los propietarios no son culpables, pero sí hacen parte de la solución que hoy debe liderar el alcalde Mello Castro, quien al tener conflicto de intereses por ser el nieto del vendedor de los terrenos, debería asignar un alcalde ad hoc y ponerle el pecho a la brisa a la situación, toda vez que este panorama se suma a la crítica situación de inseguridad, infraestructura educativa, desorden de la ciudad, entre otros que hoy lo tienen en el ‘ojo del huracán’.

“Lo primero que se debe es expedir una declaratoria de utilidad pública, que lo que hace es congelar el mercado de estos lotes para que no sean vendidos; el segundo paso es ordenar unos avalúos por parte del municipio, con los resultados oficiar a los propietarios e indemnizarlos con la compra; si el propietario no está de acuerdo puede contratar su propio avalúo que sea certificado y hacer una contraoferta. En el caso de que no se llegue a un acuerdo, el municipio demanda ante un juez y empieza un proceso de expropiación administrativa por razones de utilidad pública y ya el juzgado decidirá, que se supone debe ser un tercer avaluo, que al ser fallado se convierte en ley para las partes”, explicó Rubén Darío Carrillo.

La Calle intentó entablar comunicación con la secretaria de Planeación, Cecilia Castro, pero esta no respondió a los diferentes intentos de llamada.

La posición de Corpocesar

“La Corporación Autónoma Regional del Cesar viene instando al municipio de Valledupar para que realice la revisión y ajuste del componente urbano del POT debido a que este tiene vencida su vigencia, con el objeto de aplicar medidas de protección del 100 % del cerro Hurtado, ya que el mismo hace parte de las Áreas de Conservación y Protección Ambiental definidas en el POT vigente, áreas definidas como Zonas de Reserva Ecológica y Patrimonio de la Ciudad, las cuales corresponden a sectores en los cuales es necesario proteger y conservar los elementos naturales de la orografía municipal existentes, con mérito singular para el paisaje, el ambiente y la estructura urbana del municipio. Dichas zonas están conformadas por los cerros denominados Hurtado y La Popa”, afirmó Corpocesar.

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