publicidad

publicidad

En el ICBF Cesar se ‘mecatean’ el billete en todo, menos en los niños

En un programa de humor de la televisión colombiana que existe hace muchos años, existía un espacio donde se criticaba con gracia las diferentes situaciones políticas del país, allí un campesino le daba de beber leche en un tetero a una chiva de nombre ‘Colombianita’ y al final, hacia una reflexión que decía “en Colombia todo el mundo habla de paz y nadie se compromete y nos dejan como a colombianita ¡Mamando!”, traigo a colación esta  reflexión, o analogía como la quieran llamar, porque es triste ver como en  la ciudad de Valledupar y en el departamento del Cesar, al igual que en todo el país, los niños son abusados, violentados, explotados, vilmente por colombianos y venezolanos a la vista de todo el mundo, y dos de las entidades más visibles para frenar este flagelo se hacen los de la vista gorda, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Policía de Infancia y Adolescencia, ambos pendientes te de todo, menos de salvaguardar la niñez de la explotación y violación de lo que son víctimas; sin embargo, no bajan su discurso barato con el que se apropian de los recursos y a la niñez la tienen ¡Mamando!

Empecemos por la entidad que debe velar por la protección de la niñez, el ICBF en el Cesar y en especial Valledupar que es la que hoy nos ocupa, esa entidad está a cargo de Gabriel Castilla, un personaje como todos los que llegan a ese cargo, por política o burocracia, por ende debe responder a sus padrinos políticos y, al parecer, en eso andaría ocupado que no le ha dado tiempo para implementar un plan de acción que permita regular la utilización de menores en los semáforos de Valledupar para pedir limosnas e inducirlos en la mendicidad. La gente de la ciudad se pregunta, ¿en qué se moviliza el director del ICBF en el Cesar Gabriel Castilla?, si es en helicóptero, por paracaídas, porque no se concibe que no se dé cuenta de la realidad que hoy padecen los niños en Valledupar, sean colombianos o venezolanos a la final son niños.

Mientras los derechos de los niños son violentados, el director del ICBF se quiere lavar las manos asegurando que la responsabilidad de que los niños están siendo explotados en la calle es de los entes territoriales, llámese alcaldía y gobernación, la pregunta es ¿y por qué el gerente no les dice a dichas administraciones que manejen los millonarios recursos que destina el Gobierno Nacional a través del ICBF para que se invierta en la protección de derecho de los niños?

Es inadmisible que el ICBF solo se quiera comer la carne y dejar el hueso, y más si el hueso en este caso son los niños desprotegidos que esa entidad no le da la gana de invertir en su protección.

Es que la ejecución de programas sociales no es rentable, es que es muy tedioso tener que sacar el personal a las calles a realizar barridos en los semáforos para concientizar a los padres a que no utilicen los niños, es que es mejor estar en el aire de la oficina dando órdenes y no incomodar al personal. En fin, son muchas las razones que tendría ‘el cobra sueldo’ del gerente del ICBF Gabriel Castilla para importarle cinco lo que pase con la niñez en Valledupar.

Pero, ¿qué sí es rentable?, porque es que cabe aclarar que son millonarios los recursos que manejan estas entidades y que es más sabroso para Castilla, llamar a cada uno de los contratistas, sí esos contratistas que escogen rigurosamente a dedo, para que ejecuten los programas de alimentación, eso sí es rentable, eso sí deja las dádivas, y desde el escritorio, solo con una firma y todo el mundo va ganado, es que en el ICBF en el Cesar desde hace muchos años se viene implementado la ley de que allí todos comen y se benefician de los recursos que maneje la entidad, menos los niños.

publicidad

publicidad