publicidad

publicidad

publicidad

publicidad

¿HABRÁN GARANTÍAS EN EL CESAR PARA LAS ELECCIONES DE OCTUBRE?

Hemos venido hablando en el departamento del Cesar de la frialdad con la que se han venido desarrollando las campañas, poca publicidad y hasta de las reuniones contadas que han hecho los candidatos, tanto a las alcaldías en todo el Cesar, como a la gobernación.

Sin embargo, lo que no ha bajado una línea es la guerra sucia que se ha venido presentando entre las diferentes campañas, en Valledupar el escenario predilecto han sido las redes sociales, donde con perfiles falsos han dejado ver lo más oscuro del ser humano, sobre todo, en la guerra por la alcaldía de la capital, pues el escenario a gobernación a pintado diferente. Eso en cuanto a Valledupar, pero en los municipios del Cesar, la situación es preocupante, una amenaza a un líder social en el municipio de Pelaya, un panfleto en Becerril y las amenazas de muerte de un candidato en el municipio de Pueblo Bello, prenden las alarmas sobre el reto de la fuerza pública para garantizar el desarrollo del proceso electoral este 27 de octubre.

Semanas atrás recibí de una fuente de alta credibilidad, una serie de documentos relacionados con unas denuncias adelantadas en contra de la administración de Edwer Pérez Acosta y del actual aspirante a la alcaldía, cuando este fungió como secretario de Planeación de la localidad. Las denuncias básicamente datan de unas obras de pavimentación en la zona rural donde, al parecer, se perdieron unos recursos, más exactamente la vía Pelaya – San Bernardo.

Luego de que se conocieran esa serie de denuncias, conocimos de la amenaza de muerte que sufrió la esposa de la persona que comenzó a ejercer el control social, a través de la solicitud de información (derechos de petición), sobre la contratación que presentaría vicios en su ejecución. Sobre esto supimos que la denuncia sobre la amenaza ya está en Fiscalía y cuya información ampliaremos cuando terminemos la investigación de fondo que estamos realizando sobre el tema.

No habíamos terminados de digerir esta información, que ha tomado credibilidad y seriedad en el Cesar, luego del asesinato en manos de fuerzas armadas ilegales de la aspirante a la alcaldía en el municipio de Suárez, en el departamento del Cauca, cuando nos llegó a través del WhatsApp, un panfleto que estaba circulando en el municipio de Becerril ubicado en el corredor minero de este departamento, allí con nombre propio el ELN amenaza de muerte a cuatro personas, entre ellas un exfuncionario de la administración, a la personera, el secretario de Gobierno y al jefe de la campaña de un candidato a la alcaldía.

Aunque en principio se creía que las amenazas se trataban de una artimaña de uno de los grupos políticos que se pelean el poder, y que era guerra sucia entre campañas, el análisis del consejo de seguridad que se llevó a cabo en el municipio posterior a la circulación del panfleto, dan cuenta de que se trata del grupo insurgente.

Este suceso se repite en el Cesar y especialmente en el municipio de Becerril, debido a que hace 27 años atrás, específicamente en 1992, la guerrilla del ELN sitió al departamento del Cesar, y en este municipio lanzaron panfletos amanzanaste, quemaron buses, cerraron el comercio bajo la mirada impotente de la administración local de turno y el mismo Ejército Nacional. Hace poco el municipio de Pelaya estuvo bajo un paro armado, lo que hace que en el Cesar se prendan las alarmas.

Para terminar con este recuento de sucesos nefasto para la seguridad del departamento, y sin ánimo de crear zozobra, sino que, por el contrario, para que las autoridades tomen el control y se planteen estrategias claras sobre lo que está sucediendo, no podemos dejar pasar lo ocurrido en el municipio de Pueblo Bello, donde las insignias de la agrupación guerrillera quedaron en la vía que conduce hacia esa localidad y sobre la publicidad de un candidato a la alcaldía. Meses atrás, esa misma modalidad de pintar la carretera con las iniciales del grupo subversivo aparecieron en el corregimiento de La Mesa, jurisdicción de Valledupar, en ese momento las autoridades salieron a decir que se trataba de un hecho aislado y que no tenía que ver con la presencia del grupo insurgente en la zona, así mismo calificaron de falso el paro armado en el municipio de Pelaya. Hoy a poco más de un mes de que se abran las urnas la pregunta es clara al Gobierno y a la fuerza pública. ¿habrán garantías en el Cesar para las elecciones de octubre?

publicidad

publicidad

publicidad

publicidad