En un hecho que aumenta la tensión internacional, Israel ejecutó este martes un ataque aéreo en Doha, capital de Qatar, que tuvo como objetivo a altos mandos de Hamás. El operativo dejó como saldo seis muertos, entre ellos figuras señaladas por Tel Aviv como responsables directos de la masacre del 7 de octubre.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó que autorizó lo que calificó como una “operación quirúrgica de precisión” contra los dirigentes del grupo palestino y aseguró la plena responsabilidad de la decisión. “Al inicio de la guerra, Israel prometió encontrar a los responsables de ese horror. Hoy hemos cumplido esa promesa”, declaró.
El gobierno israelí sostuvo que la acción militar estaba dirigida a blancos específicos, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la escalada, dado que el ataque golpeó en territorio qatarí, considerado hasta ahora un espacio clave en los intentos de negociación en el conflicto.


