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La Calle advirtió las anomalías que hoy tienen en tremendo lío a Luis Eduardo Gutiérrez

Con medida de aseguramiento con detención domiciliaria fue cobijado el exgerente de Emdupar, Luis Eduardo Gutiérrez Aroca, quien no aceptó los cargos que le indilga la Fiscalía de los delitos de peculado por apropiación y contrato sin cumplimiento de los requisitos legales. Este caso fue denunciando en mayo del 2016 por este medio de comunicación, en ese momento explicamos con lujo de detalles todas las irregularidades que tenía el contrato que hoy es investigado por las autoridades.

El lío judicial en el que está hoy Luis Eduardo Gutiérrez Aroca, exgerente de Emdupar, comenzó cuando el exalcalde Fredys Socarrás Reales firmó el contrato 051 del 21 de febrero de 2014, es decir cuando apenas iba para los dos meses de estar como alcalde de la ciudad, dicho contrato se rubricó con ‘la Unión Temporal Optimización PTAP’, y cuyo objeto contractual era la optimización de la planta de tratamiento de agua potable La Huaricha.

Vale la pena señalar que el mecanismo que se iba a implementar en la planta de tratamiento para potabilizar el agua era necesario, debido a que Emdupar aún hoy en día cuenta con unos mecanismos de potabilización de agua obsoletos.

Por dichas falencias fue entonces que la Empresa de Servicios Públicos de Valledupar (Emdupar), montó la licitación para contratar una empresa que pudiera optimizar el sistema de potabilización del agua a través de un sistema de filtración de punta y unos procesos denominados “falsos fondos” que se construirían en acero inoxidable y que tendrían una vida útil de 50 años, no obstante todo quedó en el papel pese a que dicho contrato se firmó y se le dieron unos anticipos por un monto superior a los 500 millones de pesos al contratista.

Pese a que el proceso inició en diciembre de 2013, el contrato se firmó el 21 de febrero de 2014 y un año después, el 10 de febrero de 2015, la empresa Emdupar firmó el acta de inicio con la Unión Temporal Optimización de PTAP, y con una fecha de terminación pactada entre las partes para el 9 de mayo de 2016, pero como es de amplio conocimiento en la planta de tratamiento no se movió un solo ladrillo.

El acta de inicio se firmó no sin antes Emdupar desembolsarle a la Unión Temporal dos pagos por conceptos de anticipo, el primero fue realizado el 20 de enero de 2015 por un valor de 292 millones 661 pesos y un segundo pago realizado el 3 de febrero del mismo año por una suma de 300 millones de pesos, para un total de 591 millones de pesos, con lo cual se esperaba que el contratista iniciara la obra.

Fuentes internas a Emdupar advirtieron a todo pulmón que de los más de 500 millones de pesos que la empresa le dio de anticipo al contratista solo realizaron la etapa de diseño donde, según la firma contratante, se gastó 150 millones de pesos, y el resto de la plata se esfumó completamente.

Pero no contentos con la catajarria de irregularidades que ya se habían cometido con este contrato, La Calle también denunció la existencia de un documento firmado el 23 de diciembre de 2015, por el entonces gerente encargado de Emdupar, Jorge Navarro Hernández; la interventora de la obra, Luisa Fernanda Chacón; el supervisor de Emdupar, Guillermo Eligio Contreras, y el contratista Medardo Enrique Velandia, donde se pactó  que el municipio le pagaría a la Unión Temporal la suma de mil millones de pesos por la ejecución de la etapa de diseño, según quedó ejecutada en acta.

La interventoría fue puro lujo

Pero si la Unión Temporal quería ‘sacarle el jugo’ a Emdupar, la empresa que debía realizar la interventoría de dicho contrato no se quedó atrás, el Consorcio Protech 002 2014, encargado de velar por que las cosas se hicieran bien, también resultó ser otro fiasco.

El contrato de la interventoría fue por la suma de 394 millones de pesos de los cuales le dieron un anticipo de 118 millones de pesos.

Pero eso no fue todo, pues después de recibir el anticipo, por una obra que no se ejecutó, estos pasaron una cuenta de cobro por valor de 142 millones de pesos por una interventoría que no se ejecutó, es decir que la empresa interventora buscaba obtener 260 millones de pesos por la interventoría de un proyecto que no se ejecutó ni en un 30%.

La Calle puso en conocimiento de los vallenatos que la interventoría soportó sus cobros en una certificación que dio el jefe de la planta de tratamiento de Emdupar y que ofició como supervisor Guillermo Eligio Contreras Brochel; donde aseguró que el Consorcio Protech 002 2014 cumplió con la auditoría técnica, administrativa y financiara del proyecto de optimización del sistema de filtros La Huaricha.

¿Por qué se partieron los pistones?

Fredys Socarrás

La Calle denunció a comienzos de mayo del 2016 que el contrato 05O no era más que uno de los tantos ‘micos’ que tuvo la administración de Fredys Socarrás y la gerencia de Luis Eduardo Gutiérrez. Para el tiempo que firmaron el contrato, Socarrás y Gutiérrez eran ‘amiguis’, pero el proyecto no cuajó  en firme puesto que entre ambos personajes se ‘partieron los pistones’, por lo que empezó el retroceso del proyecto que, al parecer, fue montado para sacar unas tajadas a los politiqueros de turno, de allí que el exalcalde haya incumplido los pagos iniciales a los contratistas, debido a que los recursos con los que se pretendían pagar los anticipos provenían de unos subsidios de agua potable y saneamiento básico que el gobierno Nacional había destinado para la ciudad, pero Socarrás Reales prefirió enviar dichas cuentas de la Unión Temporal a la restructuración de pasivos durante la famosa Ley 550.

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