LA HUMILDAD Y LA SENCILLEZ ES LA QUE NOS HACE SER PERSONAS HUMANAS

Por: Orlando Torito Floréz Martínez.

Un día me levanté muy temprano, y en uno de mis devocionales le pregunté a Dios todopoderoso, señor tú que creaste el universo y todo lo que hay en este mundo, incluyendo a nosotros los seres humanos, en la cual yo estoy y existo gracias a tu divina y santa voluntad, precisamente porque estoy rodeado de muchas de esas personas, siento mucha tristeza por ellos y lo mismo que inconformidad por sus actitudes inhumanas, ya que son arrogantes, algunos orgullosos y bastantes soberbios. En ese momento, en medio de mis quejas y de mis oraciones sentí un silencio de mucha calma, de pronto surgió una gran voz muy angelical respondiéndome con mucha paciencia y un verdadero amor, sorprendido quedé yo con su maravillosa y contundente respuesta: sé manso porque yo soy manso, sé humilde porque soy humilde, porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.
En ese momento vi como él nos ama y con mis ojos llenos de lágrimas sentí que la misericordia de nuestro redentor no tiene límites, es única e inigualable por todo lo que vivimos, pude darme cuenta con mucha claridad que Dios en su más infinita y divina voluntad siempre nos está guiando por el camino correcto, para que seamos personas de bien porque en sus santas y benditas escrituras nos enseña y nos demuestra muy cuidadosamente su amor para con nosotros, para que aprendamos más de él y nos apartemos del mal y de hacer el mal, también lejos de todo odio, envidia, vanagloria, ego y sobre todo tanta desigualdad.
De todo esto la verdad es que nuestro Dios no nos hizo malas personas, si no es que nosotros mismos nos desviamos por nuestra propia cuenta por no hacer y obedecer a su palabra, es por eso que en cada uno de nosotros debemos de tener más amor propio y por el prójimo, y ante todo acercarnos más a nuestro padre celestial, humillándonos con mucha sencillez y ante todo lleno de más humildad ante su divina presencia, para que así seamos unas verdaderas personas, agradándole a él y a los demás, con eso buscaremos ser aún más bendecidos, porque sería bueno que reflexionemos ya que Dios quiere que séanos humanos para seguir avanzando por estas sendas, siempre con mucha prudencia haciendo siempre el bien y sin esperar nada a cambio, porque con él lo tenemos todo.
Espero que todos reflexionemos y tomemos conciencia de esta meditación del ejemplo que nos dio Jesús en la tierra, Dios los bendiga a todos con mucha paz.


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