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La mala hora de El Copey sin cementerio donde enterrar sus muertos

El alcalde de El Copey, Francisco Meza Altamar, generó una polémica luego de dar a conocer que los fallecidos por Covid-19 deben ser sepultados en un cementerio adecuado en el corregimiento de Caracolicito porque el que está dentro del casco urbano literalmente no cabe un muerto más. Lo cierto es que esta problemática en el municipio viene hace varios años, por ello para muchos habitantes que hoy no tengan donde enterrar sus muertos es una clara muestra de falta de planeación de la administración una vez se metió la pandemia en marzo pasado.

Debido al hacinamiento de cadáveres que había en el único cementerio que se encontraba en el casco urbano del municipio de El Copey, llamado Cementerio Central, en dicha localidad no cuentan con un cementerio para enterrar a sus muertos, sobretodo en época de pandemia.

Hay que recordar que el municipio de El Copey estuvo en la mira de varios medios de comunicación en el país luego que fueran encontrados restos óseos en el momento que ciudadanos realizaban excavaciones para sepultar a personas fallecidos por Covid-19. Por indicaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), autoridades sanitarias y de investigación, la actividad fue interrumpida. Lo curioso de todo el caso, es que este municipio no tiene un lugar oficial donde puedan reposar los cuerpos de muertos por Covid-19 y otras enfermedades, razón por la cual adecuaron un cementerio en un corregimiento cercano.

La JEP tomó custodia del terreno donde se encontraron restos humanos.

Vale la pena señalar que el Cementerio del Municipio de El Copey se encuentra Localizado en pleno centro urbano, en un área de uso de suelo no permitido para esa actividad, con el agravante que se encuentra rodeado de viviendas dentro de la misma manzana, por lo que este se encuentra ahogado y colinda con viviendas lo que constituye un enorme riesgo sanitario y ambiental.

Por lo anterior, es evidente que la administración del alcalde Francisco Meza Altamar no tuvo en cuenta, al inicio de la pandemia, que el único cementerio con el que contaban no estaba preparado para afrontar la emergencia, y que iba a terminar en el enorme problema que hoy tienen.

La gota que rebosó la copa con este problema se presentó a finales del mes pasado, cuando familiares de un hombre de 43 años que, al parecer, había fallecido por Covid-19 intentaron enterrarlo en el cementerio central, pero cuando lo fueron a sepultar, al principio no lo dejaron porque el alcalde había dado la orden de no permitir entierros de personas contagiadas por Covid-19. Fueron varias horas de agonía, mientras el cadáver lo trasladaban de un lado a otro hasta que se logró la sepultura en el cementerio central varias horas después de lo planeado.

“Luis Alberto murió fue por una infección pulmonar, ya que mató dos cerdos y luego se mojó con agua de lluvia. Él se resfrió y se complicó; mi hijo no murió por Covid-19, como lo han querido dar a entender en una clínica del municipio de Bosconia, donde fue atendido”, dijo en su momento, Eduardo Rafael Pacheco, padre del hombre fallecido.

Dijo además que cuando la carroza fúnebre llevó el cuerpo, el sepulturero no dejó entrar el ataúd y los mandó para el supuesto cementerio nuevo que no tiene encerramiento y es una zona enmontada. En el lugar, se presentó un enfrentamiento entre parientes y trabajadores del camposanto y finalmente el cadáver fue devuelto hasta el cementerio central donde finalmente recibió cristiana sepultura.

En el cementerio de El Copey no cabe un muerto más.

Para colmo de males, vale la pena señalar que cuando realizaban excavaciones para adecuar un terreno para sepultar a los pacientes fallecidos por Covid-19, se hallaron restos humanos.

Para los habitantes del El Copey, lo que ocurrió en plena pandemia es falta de planeación, pues desde hace años padecen por la falta de capacidad en el único cementerio del pueblo. “Morir aquí termina siendo además de doloroso, semejante problema, y no tiene que ver con el coronavirus, es que no hay espacio para enterrar a nadie, y ahora con estos restos que encontraron quedamos peor”, publicó en redes sociales un habitante del municipio.

El contrato para el nuevo cementerio

Más de 2 mil millones de pesos ($2,185,104,214) es la cifra que invertirá la administración municipal para la construcción de un nuevo cementerio. El contrato está convocado para ser adjudicado esta semana y posteriormente se comiencen los trabajos a mediados de septiembre y en máximo tres meses estar ya a disposición de la población.

Cabe destacar que el cementerio de El Copey tiene más de 4 mil tumbas en uso, y aunque constantemente se hacen exhumaciones, es tanto el hacinamiento de tumbas que la única solución es cerrarlo definitivamente.

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