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La salida de Prodeco dejaría al Cesar en quiebra

Hace unas semanas el Grupo Prodeco anunció que hará el cierre de sus explotaciones mineras en el Cesar, esto tras presentar la renuncia a los títulos mineros ante la Agencia Nacional de Minería (ANM) para las minas La Jagua y Calenturitas; decisión que de ser aceptada generaría un gran impacto socioeconómico al corredor minero del departamento, donde la mayoría de la población sobrevive de esta actividad.

Una de las razones dadas por sus directivos fue la caída en la producción nacional de carbón, toda vez que mientras que en el 2016 producían alrededor de 91 millones de toneladas al año, a finales del año pasado se habría cerrado con 53.7 millones. Es decir, una caída en términos netos de 37.3 millones de toneladas en tan solo cuatro años. Este mineral es producido y exportado para el conteniente de Europa, América y Asia.

Por otro lado, aducen la llegada del coronavirus, lo que los llevó a suspender actividades desde marzo del 2020, a lo que se le suma las negativas del gobierno ante la solución planteada por el Grupo Prodeco para enfrentar la situación. “La situación financiera del Grupo Prodeco se ha visto agravada como consecuencia de no haber recibido algunas aprobaciones gubernamentales claves requeridas para el desarrollo de nuestras operaciones mineras. El hecho de no contar con estas aprobaciones incrementa de manera significativa nuestros costos de operación minera”, dice la carta que el Grupo Prodeco emitió. Por otro lado, aducen la llegada del coronavirus, lo que los llevó a suspender actividades desde marzo del 2020, a lo que se le suma las negativas del gobierno ante la solución planteada por el Grupo Prodeco para enfrentar la situación. “La situación financiera del Grupo Prodeco se ha visto agravada como consecuencia de no haber recibido algunas aprobaciones gubernamentales claves requeridas para el desarrollo de nuestras operaciones mineras. El hecho de no contar con estas aprobaciones incrementa de manera significativa nuestros costos de operación minera”, dice la carta que el Grupo Prodeco emitió.

¿Qué genera la salida de Prodeco?

Esta multinacional es la tercera exportadora de carbón en el país, después de Cerrejón y Drummond, inició operaciones en el departamento en el año 2004 y desde entonces genera más de 4.000 empleos de los cuales 1.200 son directos. Asimismo, se posiciona en el segundo lugar entre los mayores aportantes de recursos de regalías de los productores del Cesar, después de Drummond.

Según la Asociación Colombiana de Minería (ACM), la empresa representa 21% de la producción nacional de carbón, que genera un promedio de $300.000 millones anuales en regalías y ahora dejarán de entrar al Cesar, donde están ubicadas las dos minas que se cerrarán.

Aquí las cifras y los principales afectados:

Producción del carbón

Gracias a su infraestructura de manejo de carbón, la mina Calenturitas es capaz de triturar entre 15 y 17 millones de toneladas de carbón al año y de cargar hasta 23 millones de toneladas en los trenes cada año.

¿Qué dice la comunidad?

Pese a que Prodeco ha dado unas razones puntuales por las que manifiesta renunciar a sus títulos mineros, los cuales van hasta el año 2028, Wilman Muñoz, directivo Sindical Sintracarbón, seccional La Jagua, asevera que esta decisión ya se venía cocinando desde tiempo atrás, y que la empresa encontró en la pandemia la excusa perfecta para dejar a los cesarenses ‘viendo un chispero’; afirmaciones que cobran peso con lo que fue la masacre laboral del año 2019, donde más de 300 trabajadores fueron despedidos por reducción de personal.

“Después de diez meses de cese de operaciones vemos a un pueblo con una dependencia minera porque todas las economías de estos municipios mineros giran en torno a los salarios de los contratistas. Es irresponsable que Prodeco diga que se va cuando no ha preparado ni siquiera a los trabajadores para que inicien una restructuración social en este municipio al que le dejan una huella geológica imposible de sanar como la desaparición de muchos ríos, el desalojo de comunidades rurales, algunos compromisos adquiridos con comunidades asentadas en el área de explotación, hoy quedan en vacío todos estos acuerdos que el gobierno había decretado en su momento y a los que la empresa le quiere hacer conejo y dejar a un pueblo desolado” afirmó Muñoz.

En las calles del corredor minero se respira un ambiente de temor, si se habla de La Jagua, un 80% de la comunidad vive de la actividad minera (arriendo, lavado de ropa, alimentación, compra de combustible, transporte informal), mientras que, en el corregimiento de La Loma, jurisdicción de El Paso, es del 100%.

“Es algo terrible, Prodeco tenía mucho contratista aquí que mueve la economía, ya los comerciantes estamos sintiendo el impacto porque ya esa empresa no está trabajando, esto es preocupante, a la gente ya se les acabó la plata de las cesantías y liquidaciones que les dieron y estamos viviendo ya la realidad de no tener la presencia de esa empresa. Aquí hay much9os negocios que tenemos que cerrarlos”, dijo Rubén Darío Lemus, comerciante corregimiento de La Loma

“Está grave porque Prodeco es una de las empresas que le genera más empleo a La Loma, esto se va ir para atrás, aquí ya se está sintiendo el vacío… ahora que se va Prodeco no vamos a tener ni para comer”, dijo Miguel Beleño, mototaxista, corregimiento de La Loma.

“Si Prodeco se va nos afectaría bastante porque yo arriendo habitaciones y desde marzo del año pasado las tengo vacías, y con préstamos en el banco que no tengo cómo pagar, de darse esto me tocaría volver a los tiempos de antes y es regresar al campo”, dijo Hilda Rosa Córdoba, arrendataria corregimiento de La Loma.

“Se ha sentido la perdida con la pandemia y si ahora se va Prodeco, peor… nos iremos a morir de hambre aquí porque el sostén de la economía aquí son los contratistas en un 100%, ya la ganadería y la agricultura se acabó”, dijo César Márquez Castrillo, comerciante corregimiento de La Loma.

“Durante muchos años el hecho que muchas personas del pueblo trabajen en la mina es un ingreso directo de plata, con el retiro de Prodeco genera afectación porque no hay dinero, no hay otras fuentes de empleo en el municipio y eso nos afecta a todos los comerciantes”, aseveró Ricardo López, vendedor ambulante, La Jagua de Ibirico.

“Estas empresas hoy quieren evadir responsabilidades, qué va a pasar con las deudas que tienen en el municipio, con el deterioro ambiental que hicieron, hoy dejan un municipio en la miseria y que económicamente no va a ser viable para su sostenimiento en el futuro”, dijo Edilmer Muñoz, coordinador de las mesas de trabajo en La Jagua de Ibirico

Durante los últimos 30 años de su actividad minera en Colombia, el Grupo Prodeco ha invertido un poco más de US$3.000 millones, así como ha pagado millones en regalías en el Cesar. Se estima que la multinacional mueve alrededor del 40% del PIB del departamento.

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