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Lola, prueba fehaciente que la edad se lleva en la piel y la juventud en el alma

Esta es la historia de Dolores María Maestre de Mendoza, ‘Lola’ como le llaman por cariño, es una mujer que ha vivido por más de un siglo y que hoy se ha convertido en el ejemplo de vida de su familia y los vecinos que la han conocido durante año. Nació el 30 de Marzo de 1913; con 107 años aún disfruta del trabajo y la compañía de sus nietos, bisnietos y tataranietos; más de tres generaciones de las que penden el árbol genealógico que ha formado hasta el día de hoy.

Dolores Maestre tuvo 13 hijos; seis mujeres y siete hombres. Su primera hija la concebió con el señor Julio Rafael Gutiérrez y los 12 restantes con Rogelio Mendoza, su compañero de vida con el que permaneció y crió a sus hijos en el llamado ‘Ático’ más conocido como Carrizal, la tierra del Cacique de la Junta Diomedes Díaz. Los hijos mamá ‘Lola’ son: Clarisa Maestre, Osvaldo Mendoza, Miguel Mendoza, Héctor Mendoza, Joselino Mendoza, Adalberto Mendoza, Luis Enrique Mendoza, Álvaro Mendoza, Rosario Mendoza, Lucila Mendoza, Gladys Mendoza, Ana Dolores Mendoza y María Cristina Mendoza.  La mujer de 107 años convive con una de sus nietas alegremente y goza de buena salud, es una prueba evidente de que la edad se lleva en la piel y no en el corazón.

Por más de un siglo ha sido una artista en la creación de hilos y la creación de mochilas artesanales; actividad que hasta el día de hoy realiza sin ayuda de unos lentes para ver cada puntada de tejido. Desde joven Dolores Maestre se dedicó a la elaboración de hermosas mochilas, esta mujer no sólo aprendió a tejer estos utensilios sino también, su alma a través de los años. En el patio de su casa, sus hijas la ayudan a anudar los hilos que utiliza para elaborar  sus mochilas; arte que ha llevado a cabo desde su juventud.

Doña Dolores todavía le sonríe a la vida con todo el vigor y se sienta todas las tardes con las piernas cruzadas en su mecedora a disfrutar de los atardeceres cálidos y desérticos que acompañan su hogar en San Juan donde vive con una nieta. Vivir por más de un siglo, la ha convertido en una de los seres más importantes al interior de su familia, sus hijos y nietos disfrutan de su compañía y la visitan constantemente y aprenden a diario de sus historias.

En medio de la crisis y emergencia sanitaria mundial, se encuentra una luz de esperanza con estos personajes que albergan en nuestra región caribe que enseñan a observar que vale intentarlo de nuevo y hacen la invitación a la humanidad con su propia existencia, para seguir luchando.

 

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