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Los alcaldes del Cesar que ‘penden de un hilo’

Seis municipios del departamento tendrán que enfrentarse a un nuevo debate electoral si se cumple con el estimado de firmas exigidos para dar paso al proceso de revocatoria. A pesar que hace dos meses este se había detenido, hoy hay nuevamente luz verde luego que el Ministerio de Salud diera vía libre a la recolección de firmas bajo protocolos de bioseguridad, destrabando así estos procesos.

El 2021 inició con la inscripción de diferentes procesos de revocatoria en el departamento, Aguachica, El Copey, El Paso, Bosconia, San Alberto y Valledupar, diferentes razones llevaron a que se conformaran algunos comités en contra de varios alcaldes; sin embargo, se cree que algunos prosperarían, mientras que otros quedarían en el intento.

 Las razones

A pesar que en el Cesar se levantaron diferentes comités en contra de seis alcaldes con el fin de revocarlos de sus cargos, no todos cumplirían su objetivo, toda vez que el número de firmas que se deben recolectar podrían no cumplirse. En este orden de ideas los que estarían guindando y con un pie afuera son los alcaldes que desde que empezaron su administración, se han caracterizado por sus incontables desaciertos.

Aunque se pelean el puesto por su inoperancia, el primero por mencionar es el alcalde de Aguachica, Robinson Mansalva, allí pasó algo inusual y fue que dos comités inscribieron el proceso de revocatoria, lo que demostró que al mandatario lo quieren fuera, sí o sí. Dentro de los argumentos que se encuentran inscritos ante la Registraduría y que están relacionados con el incumplimiento de la propuesta de campaña aparece la promesa de servicio de agua las 24 horas, la creación de una Secretaría de Turismo y Cultura, los millones de pesos invertidos en los carnavales y el Día del Niño para el año 2020, recursos que no se vieron, la adecuación de una sala para la atención de pacientes Covid-19 en el estadio del municipio, las irregularidades contractuales en los mercados adquiridos en ayuda al adulto mayor y la comunidad vulnerable de Aguachica, entre otros. Cabe resaltar que Manosalva está en la lupa de la Fiscalía por aparentes malversiones en la entrega de ayudas humanitarias en la pandemia.

El que va pisando los talones de Manosalva peleándose el peor lugar entre los 25 alcaldes es el mandatario de El Copey, Francisco Meza Altamar, la primera razón por la que hoy gran parte del municipio estaría detrás de su salida, es su déspota forma de ser, lo que ha generado una pésima imagen en la institucionalidad.

Pasando al tema administrativo, Meza Altamar ya está en la lupa de los organismos de control, por los aparentes malos manejos que se dieron en la entrega de ayudas humanitarias al inicio de la pandemia, hecho que se queda en pañales ante la compra de un lote para la construcción de viviendas, donde el negocio al parecer fue ‘yo con yo’, a lo que se le suma la adecuación de un basurero como cementerio Covid-19; entre otras.

En el ramillete de posibles cambios de alcaldes aparece Edulfo Villar Estrada, burgomaestre de Bosconia, carga a cuestas un relicario de promesas incumplidas, la primera de ellas, la seguridad, panorama que desde su llegada no ha cambiado; contrario a ello, ha empoderado, así lo confirman las cifras.

En este mismo orden aparece la aparente corrupción que rodea su administración, superando el record de contratación en la modalidad de contratación de mínima cuantía, con un valor de 6.632.

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