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Los cómplices de Jakeline Henríquez en el entierro del Rosario Pumarejo

En las tablas está el Hospital Rosario Pumarejo de López, la situación es tan crítica que hoy la sala de urgencia no está funcionando por falta de personal médico, todo indica a que la precaria situación que se atraviesa esta empresa social del estado tiene nombre y apellido y viene desde la casa departamental; sin embargo, nadie dice nada.

La crisis financiera que viene presentando el Rosario Pumarejo de López no es un cuento nuevo, puesto la situación que hoy presenta tiene varios protagonistas, entre esos los últimos gerentes que a su paso han usufructuado tanto de esta empresa dejando estragos; pese a esto, nadie desconoce que a Jakeline Henríquez se le muere el hospital en las manos y nadie dice nada; empezando por ella y las autoridades responsables, quienes hoy representan el adagio popular que “el que calla, otorga”.

A través de unos trinos en la red social twitter, él medio Julio Julio Peralta cuestionó de forma directa y concisa al secretario de Salud del departamento, dejando entrever que ni la ley tiene cabida en esta situación, “¿dónde están los pacientes del régimen subsidiado?, secretario de Salud Hernán Baquero, ¿por qué las EPS no los envían al Rosario, así como lo establece la ley 1122 de 2007? Haga que cumplan la ley, ese es su deber”.

Pese a este duro cuestionamiento, el secretario de Salud sigue brillando por su ausencia, sentando posición en otros temas, pero haciéndose el de los oídos sordos ante la crítica situación del hospital grande; donde al parecer, tiene prohibido fijar la mirada… mejor dicho por allí no pasa nada y si pasa nadie sabe.

Lo cierto es que la denuncia que hace Peralta refleja la más reciente situación del Rosario y que fue pública a través de unos vídeos donde se evidencia que en la sala de urgencia no hay un solo paciente, “desolación y miseria es lo que se vive en el Hospital Rosario, sin gestión, sin dolientes desde el punto de vista administrativo, político ni de vigilancia y control”, dice el galeno.

¿Quiénes son los cómplices?

Angélica Diazgranados – Luis Guerra – Julio César Vargas – Hugues Fonseca – Hernán Baquero

La desidia en la que la gerente del hospital, Jakeline Henríquez Hernández, tiene al Rosario Pumarejo de López es algo que ya no se puede ocultar, se hace imposible de calmar todo lo que ha generado la nada administración de esta mujer que llegó a ser la ficha de un gobierno que con obras intenta colocar pañitos de agua tibia ante una situación que hoy al departamento se le salió de las manos; sin embargo, si la mujer es culpable, detrás de ella hay una cúpula de secuaces que guardan silencio que también los hace responsables.

Por supuesto hacemos referencia a la junta directiva de esta empresa social del estado, quienes están ahí con la venia hacia lo que dice y hace Henríquez Hernández. El listado inicia con el presidente de la junta directiva, que no es otro que el gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo.

En segundo lugar, se encuentra ‘el figurín’ del secretario de Salud, Hernán Baquero Rodríguez, quien por obvias razones camina conforme a lo que determine su jefe, el gobernador del Cesar; frente a la situación del hospital no ha pronunciado una sola palabra ni movido un solo dedo.

En ese mismo orden aparece Julio César Vargas, representante de los gremios (sector Productivo), dentro de sus antecedentes está que es médico otorrinolaringólogo y fue gerente del Hospital Eduardo Arredondo Daza.

Otro de los integrantes es el Dr. Luis Guerra, representante del sector científico externo, es médico internista y fue gerente del Hospital Rosario Pumarejo de López. Este cargo es elegido por la secretaría de Salud, por lo que no se debe conocer mucho para saber cuál es su posición en el declive que viene presentando el Rosario en los últimos tiempos.

Como representante de los trabajadores del hospital esta la Dra. Angélica Diazgranados, médico de profesión, fue gerente de la clínica Santa Isabel. Según se conoció sería la única voz que se escucha en medio de tanto caos, siendo la única que habla con independencia, por supuesto al ser la única en denunciar y revelarse ante tanta arbitrariedad, no es de los afectos de la gerente, quien la tendría bloqueada de los procesos y decisiones que se toman en el hospital.

El que se cree debería ser la voz de aliento y apoyo para los usuarios siendo los más afectados con esta crisis, terminó siendo el sobachaqueta más grande de la junta; Hugues Fonseca, representante de los usuarios, abogado, esbirro del alcalde Mello Castro y del senador José Alfredo Gnecco.

Cabe resaltar que, al cierre de esta edición, la sala de urgencia del Hospital Rosario Pumarejo de López, carecía de personal médico, funcionando solamente el área de consulta externa, en la que laboran y prestan sus servicios los especialistas a quienes les habrían ampliado contrato por un mes más.

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