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¿Otra doble calzada Barranquilla- Cartagena?

Por: Francisco Cuello Duarte

La semana pasada el presidente Duque dio vía libre al contrato de concesión Ruta Caribe 2, una APP de iniciativa privada, suscrito por la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura) con la empresa Estructura Plural Autopista del Caribe, conformada por las firmas KMA Construcciones S.A, ERA SAS y Ortiz Construcciones Proyectos, contrato que prevé la construcción y mejoramiento de la vía Barranquilla- Cartagena, a un costo de 4.3 billones de pesos.

En nuestro humilde criterio, esta nueva doble calzada Barranquilla- Cartagena no reúne los requisitos de conveniencia y oportunidad, por las siguientes razones:

a) Actualmente Barranquilla y Cartagena están conectadas por una buena autopista (doble calzada) frente al mar Caribe, y en una hora y media a velocidad normal uno está ubicado en dichas ciudades. El turista que llega a conocer puede andar un poco más despacio por la actual vía, y cuando llega a la mitad del camino (Luruaco) saborea la mejor arepa de huevo del mundo.

b) El departamento del Atlántico es una de las pocas regiones del país con las mejores vías. Su producción agropecuaria, que no es muy voluminosa, fluye por todas partes, sin ningún problema. Su producción industrial ubicada en la margen izquierda del río Magdalena sale vía exportación por el puerto de Barranquilla.

c)La producción agropecuaria de Córdoba, va a Medellín, o sale al puerto de Cartagena. Lo mismo sucede con Bolívar y Sucre, incluyendo en este último la región de La Mojana. El departamento del Magdalena tiene su puerto en Santa Marta. Unos productos agropecuarios de la margen derecha del río Magdalena, se comercializan con Barranquilla y salen por el Ferry de Salamina. La producción agropecuaria y minera del Cesar, una parte sale por los puertos de Ciénaga, y la otra por Santa Marta.

Es cierto que este billonario contrato va a generar unos 4000 puestos de trabajo directo, pero 3900 ya vienen distribuidos desde Bogotá, para los familiares de los dueños de las tres empresas contratistas, sus amigos, y los familiares de sus amigos, y las cuotas políticas de los funcionarios que apalancaron este costoso proyecto. Los 100 restantes, son mandaderos que controlan el tráfico durante la construcción y para quienes llevan el jugo de corozo con las arepas de huevo.
Mientras tanto, el pueblo aturdido, despistado y e irracionalmente emocionado, tendrá que pagar esta vacuna, en un plazo de 30 años durante la concesión.

 

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