Para Yarcely Rangel pesa más la fiesta y el ron que la educación

Una licencia ambiental para seguir explotando minería a cielo abierto por 20 años más, fue la noticia que dio en febrero la alcaldesa de La Jagua de Ibirico, Yarcely Rangel Restrepo, en medio de su rendición de cuentas. Es decir, la empresa Drummond seguirá instalado en el centro del corredor minero por dos décadas más.

 Ser uno de los municipios en los que se explota carbón por empresas como Drummond debería representarle al municipio de La Jagua tener unos servicios básicos satisfechos, acceso al sistema de salud y un sistema educativo responsable, sin embargo, el panorama es completamente distinto, se ven obras, infraestructura, pavimento y pare de contar.

Para la muestra un botón, los dos últimos periodos han logrado manejar más de un billón de pesos provenientes del Sistema General de Regalías, SGR y en La Jagua aún siguen padeciendo por agua, y no ha sido por falta de recursos, mientras el exalcalde Didier Lobo construyó miles de viviendas, pero sin garantías de servicios públicos, la actual alcaldesa solicitó como contraprestación a la licencia ambiental que le otorgó la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA a la Drumond, un coliseo de ferias, decisión que habría tomado ella con ella, mientras que la comunidad, que es la que se ve directamente afectada, no fue tenida en cuenta.

Van por la universidad

Al parecer en el municipio de La Jagua están cansados de obras que al final solo quedan de fachada, es decir para embellecer el municipio pero que al final no deja un beneficio a su población, por ende, el líder Miguel Castro Lagos, junto a dirigentes de municipios de El Paso, Chiriguaná y Becerril, emprendieron la campaña #EduquemosConLasRegalías para recoger 20 mil firmas con el fin de presentárselas a la Drumond y así cambiar la obra del Coliseo de Ferias por una sede de la Universidad Popular del Cesar.

“Los alcaldes nunca le han prestado atención a esto y piensan en hacer cualquier obra en el municipio y con eso lo resuelven, en nuestro caso la alcaldesa en medio de su rendición de cuentas nos manifiesta que ya le había dicho a la Drumond que nos diera el Coliseo de Ferias, pero la pregunta es ¿en qué nos beneficia esto?, por lo que con un grupo de activistas de cada municipio tomamos la iniciativa de recoger 20 mil firmas para acompañarlas de un documento que va dirigido a la Drummond, donde es la comunidad la que les está pidiendo que esa megaobra sea la infraestructura de una ciudadela universitaria que se está planteando en el centro de los cuatro municipios mineros”, aseveró el líder de La Jagua de Ibirico.

Se conoció que el 26 de abril presentarán las 20 mil firmas en compañía del senador, Antonio Sanguino, quien arribará a La Jagua este día.

La UPC venía adelantada

Conocedores de que la empresa debe darles una obra de impacto como contraprestación a la explotación minera que hacen en el municipio, el líder Miguel Castro contó que desde tiempo atrás venían adelantando el proyecto de la sede de la Universidad Popular del Cesar, teniendo en cuenta que de estos municipios salen alrededor de 1.800 bachilleres por año, de los cuales solo cerca del 20% sale a estudiar.

“Las conversaciones con el exrector de la UPC estaban adelantadas, él lo único que nos pidió fue hacerlo institucionalmente con la alcaldesa, adelantamos lo que pudimos como habitante de La Jagua, me reuní con la doctora Yarcely, le conté del proyecto y que en la universidad esperaban que ella como máxima autoridad fuera a la siguiente reunión y se tomaran unas decisiones, pero ahí quedó todo”, dijo Miguel Castro.

Al parecer en el municipio la falta de planificación los ha llevado a que las obras que realmente se necesitan o no se den o no se concluyan, el ejemplo claro es la subsede del SENA, un proyecto que inició la alcaldía en el 2015, siendo Didier Lobo el alcalde y que a la fecha no ha podido ser inaugurada por el lugar en el que quedó ubicada.

“Didier Lobo cuando fue alcalde, dijo que él la pagaba, hoy terminaron todas las subsedes en los demás municipios menos la de La Jagua que es una obra de 2015, llevamos cuatro años y hoy esta subsede tiene problemas de permisos con el Instituto Nacional de Vías, INVIAS, por la entrada que está en la vía principal, pusieron una obra sin un estudio previo y hoy está enredado”, dijo Castro Lagos.

La Drumond ha causado daños

Otros 20 años más se seguirá explotando carbón en La Jagua de Ibirico.

Que la alcaldesa haya pedido un coliseo de ferias como contraprestación de la explotación que hacen en el municipio, para sus pobladores es una ofensa, toda vez que consideran que durante todo este tiempo han traído más daños que beneficios, empezando por los pocos empleos directos que genera, toda vez que, de 8.400 empleos que tienen en La Jagua, solo 460 pobladores están incorporados en la empresa.

“Los alcaldes han sido permisivos, las minas, apenas llegan un alcalde, lo buscan, se hacen los mejores amigos y estos terminan castigando a los concejales que se van en contra de estas”, dijo Miguel Castro. Quien además manifestó que al final quienes entran a las minas son los allegados ala administración.

Otra de las secuelas que ha dejado la explotación minera es el daño en las viviendas, supuestamente son más de 1000 que presentan agrietamiento por la onda explosiva que hacen todos los días a las 12:30 del mediodía.

Por ultimo Castro Lagos invitó a la comunidad del centro del Cesar para que se vincule con la campaña y aporte su firma con el fin de cambiar la megaobra que debe dejarles la Drummond, “es una obra de beneficio para toda la comunidad del centro del departamento y hasta los amigos que no han tenido oportunidad de estudiar en Valledupar, hoy la UPC centro es una necesidad”, dijo uno de los líderes de la iniciativa.

 


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