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‘Popo’ Barros cumple 14 años en la Duma, pero ¿qué ha hecho por el Cesar?

Referirse a Jorge ‘Popo’ Barros Gnecco es hablar del eterno diputado que durante 14 años ha ocupado una silla en la duma departamental ‘sin pena ni gloria’, su paso ha sido de manera consecutiva, pero no ha le ha dejado una huella al Cesar; al contrario, su referencia no es otra que el principal alfil del gobernador Luis Alberto Monsalvo Gnecco, quien a través de los años lo ha convertido en su principal hombre de confianza.

Jorge ‘Popo’ Barros Gnecco cumple este periodo su cuarta Asamblea, llegó a la corporación de contextura delgada y hoy, una década después, está bastante lleno en todos los sentidos. Muchos conocen al diputado ‘Popo’ pero en su faceta política, pocos saben qué hacía antes de dedicarse a este mundo y cómo logró involucrarse en este. Según se conoció Popo, era de los sobrinos de Jorge Gnecco, que más le copiaba, mejor dicho ‘el de los mandados’ de su tío, quien era quien prácticamente respondía por todos los hijos de sus hermanas. Popo es hijo de Elsa Gnecco, la mayor.

Pese a esto, Barros Gnecco no aprovechó la situación ni mucho menos el estar al pie del señor Jorge, y no se superó académicamente, lo que sí hizo fue incursionar en la política; sus primeros pasos los dio en el concejo de Valledupar, posterior a ello en la asamblea del Cesar, corporación en la que ya lleva 14 años, tiempo que le sirvió para formar su estatus político.

¿Cómo se convirtió en el hombre de confianza del gober?

Cuando Luis Alberto Monsalvo llegó a su primer periodo en la gobernación del Cesar no contaba con la mejor relación con su primo Jorge ‘Popo’ Barros, por lo que los dos primeros años de dicha administración lo tuvieron pasando aceite. No obstante, la situación se arregló y le permitió al diputado empezar a construir su capital político a través de las bondades que brinda la contratación.

Posterior a esto llega un nuevo periodo administrativo y el tercero para Popo como diputado, siendo otro el gobernador, Jorge Barros se convirtió en el vocero del Clan en dicha administración y casi que el vigilante de los movimientos que el exgobernador Franco Ovalle hacía, fue tanta la participación del corporado, que del porcentaje burocrático que le correspondía a la casa Gnecco, el 25% era de él. De esta forma, su tía empezó a darle poder y espacio para que fuera mostrándose. Contrario a la primera administración de Monsalvo Gnecco, a ‘Popo’ no le fue tan bien con Ovalle, en contratación; sin embargo, de la parte que le correspondía a su familia, este tomaba una esquirla.

Al llegar la segunda aspiración de Monsalvo a la gobernación del Cesar, y el tener rotas las relaciones con su hermano José Jorge Monsalvo, quien fue su mano derecha, hombre de confianza y principal contratista de su gobierno,  le permitió al diputado ganarse este espacio y convertirse en el hombre de confianza de su tía Cielo y de su primo, Luis Alberto, al punto de ser quien manejaba los recursos y el vocero con los candidatos de los municipios en dicha campaña. Además de ser la única ficha a la asamblea del Cesar de este grupo político.

Según se conoció, la última campaña a la asamblea del Cesar le costó a Barros Gnecco, cerca de 2.500 millones de pesos, recursos que fueron invertidos con el fin que el hombre mostrara su nombre para una posible aspiración a la gobernación del Cesar en el próximo periodo, pero los resultados mostraron que es un mal candidato, toda vez que ni contando con los millonarios recursos y con la estructura política de la casa Gnecco logró sacar el mínimo de 30 mil votos que esperaban.

Las aspiraciones de Popo

No obstante, Popo sin ser un corporado destacado ha logrado mantenerse en la asamblea del Cesar porque maneja la línea política de su familia, es decir el hacer política con plata y estructura, porque si de carisma y popularidad se trata; en esto está rajado. Pese a esto, en el correo de las brujas se dice que las aspiraciones de Popo es el candidato a la gobernación del Cesar, para las próximas elecciones, teniendo ya el camino libre con su primo José Alfredo Gnecco, quien desistiría de esta aspiración para mantenerse en el senado.

Una de las situaciones que confirman este supuesto, fue un viaje que hizo el diputado a Barranquilla para acompañar a su familia a un sepelio, espacio que se dio para la realización de un almuerzo, del que sus parientes develaron en redes sociales que este sería el próximo gobernador del Cesar. Lo cierto es que conocedores de la política, se atreven a decir que de ser Popo quien siga en la línea de los Gnecco, en esta oportunidad sí perderían el poder.

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