PORNOGRAFÍA: MAFIA QUE ESTÁ MATANDO NIÑOS

Por:Ena Arredondo

De acuerdo a las cifras del Instituto de Medicina Legal entre enero y agosto del año 2018 se registraron 15.408 casos de abuso sexual en niños. La cifra por sí sola es alarmante, pero lo es aún más el aumento que cada día tiene este oscuro fenómeno. El gobierno intenta desarrollar políticas públicas tendientes a la penalización con 50 años para quienes cometan este tipo de delitos, y actualmente se está estudiando la posibilidad de penalizar con cadena perpetua. Pero la pregunta que el gobierno, la sociedad, usted y yo debemos hacernos es: ¿qué puede existir dentro del corazón y la mente de un hombre que viole, torture y luego mate a una niña de 5 años? ¿qué cree usted?

La Constitución en su artículo 15 tiene establecido el derecho a la intimidad y dice que “el Estado debe respetarlos y hacerlos respetar”. Yo creo que este derecho en Colombia lo perdimos. Lo digo porque al alcance de un click podemos tener en nuestro celular imágenes pornográficas que no reservan nada de intimidad. Ver videos, películas e imágenes de niñas y mujeres desnudas se ha vuelto un asunto cultural, pero lo cierto es que en Asia alguien debió comprar a esa niña o mujer y someterla a la terrible aberración de hacer un video porno para que en América nosotros lo consumamos. Así crece esta mafia, mientras dañan la vida de una mujer, la mente de quien la consume y, en consecuencia, la sociedad.

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No soy respetuosa del pensamiento de algunos psicólogos y sociólogos que ven la pornografía como un asunto de libertad y cultura. ¡No es cultura! ¡No es libertad! ¡No es educación sexual! Es vulneración al derecho a la intimidad, es inducción a la violación, maltrato y muerte. La pornografía degenera la forma en que el hombre ve a la mujer. Lo digo porque está científicamente demostrado que funciona como una droga; Es adictiva, genera dependencia y deforma el cerebro de quien la consume.

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Quizá usted esté pensando “yo veo porno y no soy un violador de niños” si, pero permítame decirle que solo con verla usted está apoyando la mafia de trata de blancas, es decir, la compra de personas (generalmente mujeres y niñas) que posteriormente son explotadas sexualmente. La adicción genera tanta locura que ya no se conforma el consumidor con un video si no que quiere aumentar el nivel y así es como luego vienen videos de orgias, con niños, animales, videos de violaciones y al final el interior se deteriora tanto que terminan exteriorizando lo que esta industria les está vendiendo.  El adicto a la pornografía puede ser el posible violador del mañana que no tiene que ser indigente ni mucho menos drogadicto, todo lo contrario, personas que merecen todo su respeto y admiración como su vecino, su primo, su tío y en el más aberrante de los casos los mismos padres de nuestras niñas. Personas profesionales, laboralmente activas y con una vida aparentemente normal y sana, pero que, a decir verdad, tienen la mente podrida debido al consumo de porno.

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Estoy segura que este no es el único factor que está pervirtiendo la mente de esos hombres que tienen el coraje de acceder carnalmente a una niña, pero mucho aportamos diciéndole no a esta mafia que nos está jodiendo tanto como sociedad. El derecho del consumo debe dar un vuelco y hacer un análisis contundente a la publicidad de las empresas y contenidos de páginas web. Si el Estado lo permite está induciendo a esta perversidad y si usted ve, está apoyando. La pornografía no edifica, no educa, la pornografía está matando a nuestros pedacitos de cielo.

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