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Resiliencia: capacidad a prueba de fuego

Por: Elmer Jiménez Silva.

“La resiliencia es la capacidad de hacer frente a las adversidades de la vida, transformar el dolor en fuerza motora para superarse y salir fortalecido de ellas”.

Por estos tiempos y después de considerar la definición de RESILIENCIA, la cual cobra vigencia por esta época, es oportuno y preciso resaltar la importancia que tiene y tendrá dicha capacidad o cualidad, en la vida de los colombianos y en el desarrollo de la misma, especialmente, en aquellos que han padecido mayormente las consecuencias de la actual crisis generada por la pandemia.

Sobreponernos, sacar lo mejor de cada uno, poner a prueba la capacidad de RESILIENCIA, será la manera más eficiente de afrontar las dificultades propias de las actuales circunstancias y lograr salir adelante incluso, en medio de la inestabilidad laboral de algunos, de la crisis económica, de los trastornos a causa de la incertidumbre generada por el panorama gris que en teoría se vislumbra a corto y mediano plazo. Nos mueve por supuesto, la fe y esperanza que como humanos nos ha caracterizado, pero también y no menos importante, nos mueven nuestras familias, nuestros sueños, nuestras propias metas y hoy incluso, uno de los más elementales motivos: volver a compartir el regreso simple a la vida social. Hoy añoramos reunirnos en familia, el café compartido con amigos, volver al parque, hacer deporte y disfrutar de cada espacio y momento que en otrora hacían parte de la cotidianidad, pero que hemos padecido de manera abrupta, obligada, en silencio y con algo de resignación su ausencia y presencia en nuestras vidas.

El reconocimiento, la familiarización e interiorización de esta capacidad en cada uno de nosotros, son el punto de partida para el encuentro y aplicación en nuestras vidas de la RESILICIENCIA. La tarea que nos corresponde será lograr la normalidad de nuestras actividades, partiendo del hecho que ya lo normal no será lo que antes era, lo que significaría que todo esto que está sucediendo tenga un sentido lógico y haya valido la pena, reorganizarnos como individuos y como sociedad colectiva, adoptar nuevos patrones y forma de llevar nuestras vidas y en muchos casos modificar algunos planes y proyectos. Todo eso será posible en la medida en que se haga lo correcto, lo cual no es igual para todos los casos, siendo capaces de adaptarnos al cambio, a las nuevas condiciones que el mundo plantea, pero especialmente si habita en nosotros una verdadera capacidad de RESILIENCIA. Lo que implica, además, saber lo que significa ser una persona resiliente, conocer las causas de la resiliencia y como saber si una persona es resiliente.

Otra tarea que debemos hacer, es invertir la forma de pensar, es decir, cambiar el pesimismo por optimismo, la incertidumbre por certidumbre, la desesperanza por esperanza, lo cual ayuda a oxigenar y modificar la perspectiva frente al presente y al futuro. No es fácil, pero es el camino que debemos emprender para Salir adelante, bien librados y renovados de todo esto que de manera inédita nos está tocando afrontar.

Por último, quiero recordar una frase de un poema de Octavio Paz Lozano, que bien deberíamos repetir más a menudo: “EL OLVIDO ASOMBROSO DE ESTAR VIVOS”. Comprender esa frase seguramente nos devolverá la fuerza, el entusiasmo y la alegría que necesitamos para seguir y sobreponernos a esta crisis.

 

 

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