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SÉ COMO MATAR EL VIRUS

Por Carlos Daza.

Es triste despertar cada día en medio de tantas situaciones, en medio de un amanecer que no promete mucho y de un anochecer que asusta ante la incertidumbre. El miedo llega a hacer fiesta y nos invita; se adueña de algunas almas, la fe se debilita en quien no sembró en tierra fértil, pero más allá de lo que sentimos está lo que nos imaginamos, lo que nos preguntamos, ¿Qué viene ahora? ¿Cómo vamos a controlar un virus que vive de nuestros odios?, de nuestra falta de solidaridad, de nuestra falta de amor al prójimo; como dice nuestro himno nacional: «La humanidad entre cadenas gime», y eso el virus lo sabe con precisión.

¿Cómo controlamos lo que a continuación viene?, ¿Cómo mudamos el virus de los billetes, de las monedas, del tráfico de negocios? Él viajará por un largo tiempo, hasta que fijemos metas sociales antes que clínicas. La solución es la solidaridad, el flujo de los mercados no debe estar dirigido por la moneda corriente, porque en ella viaja el virus entre otros maleficios. Los políticos ocupados en prevenir la tragedia del viejo mundo, otros aún están en campaña con los mercados que reparten; ninguno de ellos sacó de sus bolsillos y la contraparte, sus opositores acechando en busca de errores; si buscarán la cura con la misma convicción, seguro tendrían solución para todas las enfermedades.

No podemos seguir así, no podemos montar selfie de comidas mientras otros mueren de hambre, debemos actuar cada quien, desde sus posibilidades, evaluar técnicamente las ventajas y debilidades de nuestra ciudad, nuestras costumbres, nuestra forma de vivir con alegría; vivimos en música todo el tiempo, somos notas musicales sueltas, necesitamos del director de orquesta, y ese es Dios. Él no se inventó esto, no es un mensaje para castigar, no es su estrategia; los únicos culpables somos nosotros mismos, la guerra de poderes, la ambición. Él solo esta para volver a perdonarnos y seguir guiándonos, pero nuestra parte no va a hacerla.

Debemos trabajar en unidad, pensar en nuestros niños, ¿Qué pasará cuando a alguien le de tos en las escuelas y esté al lado de tu hijo?, ¿qué viene?, has pensado más allá de hacer cola para comprar, ¿qué haremos?, vamos a pensar, a reflexionar.

No escribí esto para decir lo que haremos, porque tampoco lo sé; no escribí para criticar o señalar, no tengo posibilidad alguna de ser mejor; es la intención de revisar fuera de lo administrativo, y dentro de lo que podemos hacer. Dentro de las cosas que puedo hacer está orar y por orar no te cobran, ni te toca hacer colas aún, práctica ser verbo no sustantivo como diría Arjona, y mirarte en un espejo cuando mires al prójimo.

Vamos “pa lante”, al final lo lograremos si lo resolvemos desde la esencia o continuaremos enfermos sin Dios.

 

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