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¿se le acabará la recochita a la concesión de alumbrado público?

El 2021 empezó su conteo regresivo y no hubo forma que alguien respondiera ante las múltiples quejas de los usuarios por el aumento que mes a mes fueron recibiendo por el servicio de alumbrado público, además del por qué hay algunos sectores en completa oscuridad. Este 2022 será decisivo para esta concesión, puesto que se termina el contrato y deberá ser el Concejo de Valledupar el encargado de darle continuidad y buscar un nuevo operador.

Después de 25 años de tener el control del servicio de alumbrado público en Valledupar, la concesión que lo opera entra en conteo regresivo, se espera que el próximo año cuando el Concejo deba decidir sobre si continua o si se le da paso a un nuevo operador, tenga en cuenta las múltiples quejas de los usuarios en el sector rural y urbano de la ciudad.  Adportas de terminarse el tratado, la ciudadanía en general espera que sea la misma administración la que tome las riendas de este servicio y así dé por terminado el garrote que le viene dando al bolsillo de los usuarios con el pago de los impuestos, que según se evidencia en los recibos aumentan mes a mes.

Una de las quejas más recientes, la expuso un ciudadano por twitter, donde mostró una calle del barrio Don Alberto. La fotografía permite apreciar el panorama en completa oscuridad. “Esta es vía que comunica la urbanización Don Alberto con Bellavista a la altura de Brisas de la Popa, desde hace un mes las luminarias contiguas al Batallón no funcionan siendo este un foco de inseguridad y mala movilidad para habitantes del sector @alumbrado_vpar se requiere dar solución”, precisó Víctor Gómez.

Lo cierto es que, según la concesión, la responsabilidad no es de ellos, sino del municipio. “En los 24 años que llevamos se han instalado, aproximadamente, 18 mil luminarias adicionales, no es que no las hallamos hecho porque claro que sí se hicieron en los barrios y corregimientos. La primera expansión que se hizo fue en el 2011 con mil luminarias”, indicó Penso en su momento.

Quien además manifestó que cuando el contrato de concesión se firmó en el año 1997, el marco regulatorio vigente era la Resolución 043 de 1995, expedida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas. En el artículo segundo de dicha resolución se estableció que corresponde al municipio la responsabilidad de la operación y mantenimiento del servicio según su capacidad económica.

Las cuentas

Uno de los datos de mayor relevancia que se logró conocer de esta concesión, es que el recaudo mensual es de de 3 mil millones de pesos, cifra que según indicó el gerente de Alumbrado Público en la ciudad de Valledupar, Jaison Penso, tiene unos gastos específicos. “Lo primero que se pagó con el recaudo del alumbrado público, era el proceso de facturarlo y recaudarlo, que se le pagó a Electricaribe hasta el 2017 cuando la reforma tributaria lo permitió. El segundo item que se cancela con lo recauda de alumbrado público son los costos de la energía, y estos se han venido incrementando en los últimos dos años porque la administración municipal no ha suscrito convenio, y hasta la fecha no lo ha hecho, y como tampoco ha aceptado la tarifa que le está ofreciendo Afinia que es una no regulada y que le significa al municipio un ahorro de 150 millones de pesos mensuales”, indicó.

Cabe resaltar que, durante estos casi 25 años, la concesión ha logrado recaudar más de 250 mil millones, recursos que se suponen deberían ser para la expansión de las redes y el servicio en el área rural y urbana; sin embargo, una falla en el contrato no ha permitido que sea así, lo que ha generado que durante estas dos décadas las quejas han estado a la orden del día.

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