publicidad

publicidad

¡SEÑORA JACKELINE HENRÍQUEZ, POR DIGNIDAD RENUNCIE A LA GERENCIA DEL HOSPITAL!

Prender el retrovisor para evadir responsabilidades no debería estar en el libreto de ningún funcionario que llegue a ocupar un cargo en cualquier entidad pública, hoy las personas que son nombradas en el cargo de gerentes se creen seres supremos, impolutos e inalcanzables por sus subalternos y hasta indolentes frente a las necesidades de quien presta sus servicios para que esa entidad siga funcionando y el gerente supremo siga en el puesto devengando salarios millonarios. Estas líneas son para traer a colación la situación que afronta el Hospital Rosario Pumarejo de López, hoy en la debacle total por culpa de malas administraciones que datan desde la época paramilitar, cuando ellos eran los que ponían y quitaban los gerentes; Sin embargo, aunque ya esa época pasó, hoy las secuelas hacen mella en las finanzas del que, en algún momento, vieron los vallenatos como el futuro hospital universitario del departamento del Cesar.

Por la gerencia del centro asistencial han pasado una serie de personajes que a su salida se han convertido en lo dueños de clínicas, farmacias, contratistas de insumos médicos, quirúrgicos y demás; No obstante, a quien le tocó bailar con la más fea fue a la actual gerente Jackeline Henríquez, quien es ficha del senador Didier Lobo, que poco o nada le ha servido pues hoy varios sectores estarían pidiendo su cabeza por la aparente inoperancia con la que estaría afrontando la crisis del Hospital, puesto que es más lo que duran sus empleados en cese de actividades que laborando.

La posesión de la gerente se dio en medio de la crisis, pero esta se ha agudizado al punto que el tema tomó relevancia a nivel nacional, y en plena pandemia el ministro de Salud visitó el Hospital y se comprometió con el gobernador para el giro de algunos recursos que mitigaran el desenfrenado declive del centro médico; Sin embargo, en medio de la tormenta dichos recursos no llegaron para  la fechas que se prometieron, lo que hizo que médicos, enfermeras y algunos trabajadores de la parte administrativa se fueran a las vías de hecho, implementando cese de actividades que han afectado la prestación del servicio a la comunidad.

Cuando el panorama se iba tornando mucho más gris y la noticia de la crisis del Hospital corrió a nivel nacional, el mismo gobernador se comprometió con realizar unos giros para mitigar el problema, pero al parecer dichos dineros o no llegaron o fueron destinados para otra cosa diferente al pago de los salarios de los empleados. Posterior a ello, comenzaron algunos congresistas a ‘sacar pecho’ y decir que se habían conseguido 15 mil millones de pesos para el hospital y que con ello le pagarían a los empleados, eso hace aproximadamente tres meses, a la fecha de hoy dichos dineros no se han visto por ninguna parte y los empleados siguen en huelga, mientras que la gerente Jackeline Henríquez sigue intacta en su puesto, no le da la cara al personal afectado por la falta de pago de sus salarios, ni mucho menos busca una solución al problema.

Mientras todo esto pasa, la dirigencia política del Cesar sigue inerte, el gobernador no se pronuncia, los congresistas siguen como Shakira y los empleados del Hospital aguantando hambre porque no les pagan, ¿HASTA CUÁNDO?

publicidad

publicidad