Vendedores ambulantes foráneos hacen su agosto en Festival

La imagen que tiene el Festival de la Leyenda Vallenata le ha permitido a Valledupar ser una de las principales opciones para visitar en el país; a la ciudad llegan más de 100 mil turistas en esta época de fiesta y por ende la oferta crece; sin embargo, lo que se cree es la época de las vacas gordas para los comerciantes y vendedores ambulantes locales, se convierte en una guerra de los precios bajos. Así lo confirmaron varios de ellos, quienes contaron que a raíz del sinnúmero de vendedores que llegan de afuera, las ventas para ellos no son las mejores.

“Sinceramente frente a lo que se habla de ventas, si quieren quitar el festival que lo quiten. La peor temporada es esta, traen mercancía de afuera y quienes vienen son los que se llevan la plata y los que estamos acá terminamos afectados”, afirmó Humberto Biset, vendedor de gafas.

“La temporada para festival es buena, todos vendemos, pero la competencia que viene de afuera influye, porque ellos venden más económico y le dañan la venta a uno en esa temporada que es alta, es ahí donde el alcalde tiene que tomar medidas porque nosotros estamos aquí y ellos se ubican alrededor de nosotros”, dijo Carlos Narváez, vendedor del Centro Artesanal Calle Grande.

Dentro de los datos curiosos que se conocieron, está que las mochilas que los vendedores de Calle Grande ofrecen desde 55 mil pesos en adelante, los vendedores de afuera las comercializan en 40 mil pesos, lo que atrae al cliente.

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La situación en cifras

La situación, que no es desconocida, es apoyada por el presidente de la Cámara de Comercio de Valledupar, José Luis Urón, quien manifiesta que los comerciantes de la ciudad necesitan garantías.  “La realidad es que vienen vendedores ambulantes de todas las regiones de país, inclusive algunos extranjeros que explotan el festival vallenato, no pagan impuestos, desarrollan actividades de competencia desleal, se llevan los recursos y no dejan nada instalado en el territorio”, aseveró.

Según el balance comercial y turístico realizado por la Cámara de Comercio de Valledupar, correspondiente a la versión número 51 del Festival de la Leyenda Vallenata, se encuentra actividad comercial para vendedores estacionarios en un 76% y ambulantes en un 24%. Los principales productos vendidos en esta época son las bebidas y artesanías, estas últimas en su mayoría son comprados en otras regiones del país o son traídos por los vendedores de sus lugares de origen.

En la versión del Festival Vallenato del año pasado, la Cámara de Comercio encontró el lugar de procedencia de los vendedores, lo que arrojó que sólo el 10% son de Valledupar, mientras que los demás en su mayoría llegan de Barranquilla, Santa Marta, Ibagué, Bogotá, Cúcuta, y el vecino país de Venezuela; entre otros.

Lo más preocupante de todo es que estos vendedores además de acaparar a la mayor parte de los compradores, se radican en la ciudad por muchos más días de lo que demora el festival, así lo comprueba el estudio, el cual develó el tiempo de duración de estos vendedores ambulantes en la ciudad, el cual refleja que está entre 15 y 30 días, según lo expuesto por el 57% de vendedores, quienes en su mayoría son los estacionarios ubicados en las ferias artesanales, mientras que el 14% permaneció de 11 a 14 días, el 22% entre seis y 10 días y solo el 7% desarrolló sus ventas en  los cinco días que dura el festival.

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¡El papel de la administración!

José Luis Urón

Tanto el presidente de la Cámara de Comercio de Valledupar, como los vendedores afirman que la tarea es de la casa municipal como principal autoridad. “Se tiene que diseñar una política pública para no permitir que los recursos que genera el Festival Vallenato vayan a aterrizar en otras regiones del país, como efectivamente está sucediendo. La administración municipal a través de las secretarías de Hacienda y Gobierno, tiene que diseñar estrategias que los propios puedan explotar el festival para así generar ingresos”, dijo José Luis Urón.

“La época de Festival la esperamos cada año, pero a veces hay muchos vendedores informales que se ubican afuera, nosotros queremos que la alcaldía de Valledupar esté presente y que no nos dejen solos en esto; porque ellos los primeros días empiezan a recoger y después abandonan las calles y a uno aquí le va mal” dijo Juan Mauricio Narváez, vendedor de Calle Grande.

“En Festival Vallenato las ventas no son muy buenas porque llega mucho vendedor de la calle, mucha competencia, hay más vendedores que compradores y el precio se abarata al punto que a veces ni se vende”, dijo Abimael Quintero, vendedor de gafas.

“El año pasado hubo bastante competencia porque vienen artesanos de otras partes como Barranquilla, Sampués (Sucre), vienen muchas personas y se ubican en las calles; no les ponen un sitio para que ellos puedan vender sus artículos. Uno se lleva tantos años en x puesto, pagando impuestos y vienen otras personas cuatro días de festival a ponerse al frente de nuestros locales, a vender sin pagar nada, esto ha llevado a que las ventas nos disminuyan”, dijo Zulma Valdés, funcionaria de la tienda Compai Chipuco.

“El Festival Vallenato trae mucho vendedor ambulante y esto no solo les quita a los vendedores de la ciudad, sino que nos perjudica como establecimiento, porque ellos nos invaden espacio público, nos hacen competencia bajándole de manera exagerada los precios, que en realidad no sé qué ganan ellos”, manifestó Liliana Henao, vendedora de El Encuentro Vallenato.

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Con base a estos testimonios que deja en evidencia cómo el flujo de vendedores de ambulantes de afuera afecta a los locales, el presidente de la Cámara de Comercio de Valledupar concluyó manifestando que, “por parte de la administración falta, protección a nuestros microempresarios, autoridad, compromiso y aplicación del Código de Policía”, afirmó Urón.