Por: ELVIS DÍAZ SOSA
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El joven ingeniero Carlos Andrés Duitama, de treinta y tres años de edad, falleció en una IPS de la capital del país posterior a una parada cardiaca mientras se encontraba en terapia de rehabilitación, en el posoperatorio mediato de un acto quirúrgico en su rodilla; al mencionado ingeniero, no se le brindó una reanimación cardiopulmonar efectiva, toda vez que el personal profesional en salud no se encontraba capacitado en estas competencias, como tampoco contaban con equipos para desfibrilación en este lugar, según hechos narrados por sus familiares.
A todas luces existe una responsabilidad civil por falla en el servicio por parte de la IPS así como de los profesionales encargados, toda vez que en Colombia la resolución 3100 de 2019 de habilitación hospitalaria del ministerio de salud, estableció la obligatoriedad para todos los profesionales en esta área y que ejercen labores asistenciales, de estar entrenados y certificados en reanimación cardiopulmonar de alta calidad.
En ciudades como Vancouver en Canadá, el 80% del personal lego comunitario, es decir, policías, bomberos, vigilantes, meseros y de otras profesiones u oficios, se encuentran capacitados en RCP básica de alta calidad y uso adecuado de un DEA (Desfibrilador Externo Automático), mientras que en Colombia menos del 30% del personal profesional en salud se encuentra capacitado en estas competencias.
En el mundo cada noventa segundos una persona entra en parada cardiaca; en Colombia según cifras de estadísticas vitales del departamento nacional de estadísticas (DANE), en el año 2021, fallecieron 51.988 personas por causa de enfermedades cardiovasculares, significa que en promedio seis colombianos murieron cada hora por esta afección.
¿Se pudo haber retornado a la vida a este joven ingeniero si hubiésemos contado con personal entrenado y con equipos para desfibrilación?
Según la evidencia existe una tasa de retorno a la vida o a la circulación espontánea de un 11% de los pacientes a los cuales se les practicó una reanimación cardiopulmonar de alta calidad. Si bien es cierto, se trata de una tasa muy baja, se hace imprescindible contar con las medidas y herramientas necesarias para brindar la oportunidad a cualquier persona de poder volver a casa y tener una buena calidad de vida al lado de sus seres queridos.

