Luz Mery Gutiérrez Molina, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Nueva Esperanza, en diálogo con La Calle, explicó que en el barrio Nueva Esperanza “también tenemos esa deficiencia. Estamos viviendo en la escasez, de tal manera que no llega, no llega el agua con la fuerza, no en el momento de que la suministran, que ya no es ni siquiera seguido: como quien dice, la demora ha ido avanzando. Antes era semanal que llegaba; después, quincenal, ahora ya es mensual”.

Gutierrez Molina le pidió al alcalde Miguel Felipe Aragón González y al gobernador Jairo Alfonso Aguilar Deluque “que pongan en cintura a estas empresas porque así como tienen ellos la exigencia de que el estado o el municipio le den subsidios mediante unos acuerdos, pues también la administración departamental y municipal tienen que meterlas a ellas en cintura. Ellos son los más adecuados, idóneos para hacerlo. Porque ellos son los que están en defensa de la comunidad, son nuestros representantes. Entonces, ahí es donde yo le digo por qué las administraciones municipales, el alcalde, el gobernador no se les para a estas empresas.
¿Cuál es el negocio, socio?”
Sirle Osorio fue presidenta de la JAC del barrio ‘Oscar Mejía’. El Semanario La Calle se comunicó con ella. “Aquí sufrimos mucho por el agua, muchísimo. Por ejemplo, llenaron hoy, pero ya dentro de cuatro días la gente no tiene el líquido, se le acabase. Y, entonces, a esperar otra vez, 30 días para que vuelva de nuevo por 24 horas, pero eso sí, el recibo sí llega y cobran el mes completo, cuando apenas ponen un solo día de agua. Porque no cobran un día, cobran los 30 días de agua. ¿Será que se puede pagar una factura así?”, le dijo a este periódico.

Sirle Osorio le hizo un llamado al gobernador Jairo Aguilar y al alcalde Miguel Felipe Aragón. “Les pido al gobernador y al alcalde que se pongan la mano en el corazón. Yo que ellos son de familias que tienen cómo construir su propia alberca en la casa y depositar ahí buena agua para esperar hasta el otro mes que la vuelvan a poner, pero que miren para la población vulnerable, los que no tienen. Que miren para estos barrios, que la sequía acá se siente y bastante porque no todos en estos estos barrios de acá, la comunidad no tiene ingresos económicos para hacer sus albercas. Lo que tienen son tanquecitos; entonces, que miren y analicen esta situación porque si nosotros tenemos unos tanquecitos y lo podemos llenar así sea cada 8 días, nos bandeamos con eso, pero así no. Que la gente está sufriendo de verdad, por eso. Ellos lo saben. Ellos saben qué es lo que uno está viviendo, porque ellos no son desconocedores de eso, que se hagan los locos es otra cosa”.


