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Los dueños de Valledupar

En Valledupar, los ciudadanos llevan años pagando un servicio de aseo que parece más un negocio privado que un beneficio público. La empresa Aseo del Norte S.A.S E.S.P. se mantiene en la ciudad con tarifas elevadas, promesas incumplidas y una evidente falta de control por parte de los entes responsables. Canecas inexistentes, calles sin barrer y un relleno sanitario cuestionado son parte del panorama cotidiano. El problema no es nuevo, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿hasta cuándo los vallenatos deberán soportar un servicio deficiente que se cobra como si fuera ejemplar?

Silencio cómplice

Lo más grave no es solo la actuación de la empresa, sino la pasividad de quienes deberían vigilarla. La Superintendencia de Servicios Públicos, Corpocesar, la Contraloría y hasta el Concejo municipal han dejado pasar el tiempo entre debates estériles y promesas que no se traducen en acciones. Salvo contadas excepciones, la mayoría de los concejales parecen preferir el silencio, mientras la ciudadanía paga tarifas que en muchos casos superan el valor de la energía.

Un llamado urgente

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La situación no admite más excusas ni dilaciones. Si los entes de control no asumen su papel con responsabilidad, Valledupar seguirá atrapada en un ciclo de abusos y negligencia. Es hora de que la administración local, la Procuraduría y la Contraloría actúen con firmeza y transparencia. La ciudad no merece un servicio “a medias” ni tarifas injustificadas. Los vallenatos merecen respeto, y la limpieza de la ciudad no debería ser un negocio eterno en manos de pocos, sino un derecho garantizado para todos.

 

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