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¿Se está echando a perder los servicios de Gases del Caribe? 

 

La prestación de los servicios públicos domiciliarios constituye uno de los pilares fundamentales para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. El acceso continuo al agua, la energía y el gas natural no solo representa un servicio esencial para los hogares, sino también un derecho que debe prestarse bajo principios de eficiencia, continuidad, transparencia y respeto por las garantías de los usuarios.

La comunidad denunció reiterados cortes en el servicio de gas natural y pidió la intervención del gerente de Gases del Caribe, Alfonso Orozco Ovalle, al asegurar que las suspensiones se presentan pese a estar al día con el pago de sus facturas.

Por esa razón, cada vez que una empresa decide suspender un servicio público, esa actuación debe estar respaldada por una causa legalmente establecida y por un procedimiento que permita al usuario conocer las razones de la decisión y ejercer los mecanismos de defensa contemplados en la normatividad.

Sin embargo, en Valledupar comienzan a surgir interrogantes sobre algunos procedimientos adelantados por Gases del Caribe, luego de que Semanario La Calle conociera dos denuncias relacionadas con presuntas suspensiones del servicio de gas natural.

Aunque una de esas situaciones permanece bajo reserva debido a que actualmente hace parte de un proceso jurídico y su publicación podría afectar la estrategia de defensa del afectado, la otra fue puesta en conocimiento de este medio con autorización expresa de su propietario, quien entregó la documentación necesaria para reconstruir los hechos.

Se trata del caso del ciudadano Rufiño Machado, propietario de un inmueble en la capital del Cesar, quien asegura que funcionarios de Gases del Caribe suspendieron el suministro de gas natural de su vivienda pese a que el servicio se encontraba al día.

 

Los documentos revisados por esta redacción incluyen la factura correspondiente al inmueble, la reclamación presentada ante la empresa y la constancia expedida por Gases del Caribe tras la radicación de la Petición, Queja o Reclamo (PQR). La revisión de ese material permitió establecer una cronología de los hechos que, lejos de despejar las dudas del usuario, plantea nuevos interrogantes sobre la actuación adelantada y la respuesta posterior de la empresa.

Al momento del cierre de esta edición, varios días después de ocurrida la suspensión, el servicio continuaba sin ser restablecido, pese a que el usuario había acudido a los canales oficiales para solicitar una solución.

La investigación adelantada por Semanario La Calle no pretende anticipar responsabilidades ni emitir juicios sobre la actuación de la empresa. Su propósito es presentar los documentos, reconstruir los hechos y exponer las preguntas que aún permanecen sin respuesta, con el fin de que sean las autoridades competentes y la propia empresa quienes esclarezcan lo ocurrido.

 

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Una suspensión que nadie esperaba

De acuerdo con la información entregada por Rufiño Machado, el lunes 6 de julio funcionarios de Gases del Caribe llegaron hasta el inmueble ubicado en Valledupar y realizaron la suspensión del servicio de gas natural.

 

La actuación tomó por sorpresa a la familia.

Según la denuncia, nadie explicó cuál era la razón del procedimiento ni dejó claridad sobre el motivo que originó la suspensión. Cuando los ocupantes del inmueble advirtieron que el servicio había sido interrumpido, iniciaron las gestiones para conocer qué había ocurrido y solicitar la reconexión.

 

La sorpresa aumentó cuando revisaron la factura del servicio.

El documento correspondiente al contrato No. 14210734, conocido por Semanario La Calle, registra un saldo anterior de cero pesos y un valor facturado de 45.726 pesos para el periodo correspondiente.

Para el propietario, esa información demuestra que no existía mora que justificara la suspensión del suministro.

Fue precisamente esa circunstancia la que motivó la presentación de una reclamación formal ante Gases del Caribe, con el propósito de obtener una explicación y lograr el restablecimiento del servicio.

 

El veedor que decidió hacer visible el caso

Lo ocurrido en la vivienda de Rufiño Machado probablemente habría quedado como una reclamación más ante una empresa prestadora de servicios públicos si el caso no hubiera llegado hasta el veedor ciudadano Jorge Eliecer Gamarra Salón, quien decidió acompañar al afectado y hacer visible la situación ante la opinión pública.

Para Gamarra, la labor de la veeduría no se limita a recibir quejas de la ciudadanía. Su función, asegura, consiste en acompañar a los usuarios cuando consideran que sus derechos podrían estar siendo vulnerados y en exigir que las entidades públicas y privadas expliquen las actuaciones que generan inconformidad entre la comunidad.

Luego de conocer la documentación aportada por Rufiño Machado, el veedor revisó la factura del servicio, la reclamación presentada ante Gases del Caribe y la respuesta entregada por la empresa. Tras ese análisis, decidió respaldar la denuncia y poner el caso en conocimiento de Semanario La Calle, con el propósito de que la situación trascendiera el ámbito administrativo y pudiera ser conocida por la ciudadanía.

Gamarra sostiene que la preocupación no radica únicamente en la suspensión del servicio, sino en el tiempo que ha transcurrido sin que el usuario reciba una solución definitiva. A su juicio, cuando una empresa presta un servicio público esencial debe responder con oportunidad a las reclamaciones de los ciudadanos y ofrecer explicaciones claras frente a las decisiones que adopta.

El veedor considera que este tipo de situaciones deben ser analizadas con total transparencia, especialmente cuando los usuarios afirman haber cumplido con sus obligaciones y presentan documentos que respaldan esa versión.

Fue precisamente esa preocupación la que motivó el acompañamiento al ciudadano y la decisión de hacer visible el caso, buscando que la empresa esclarezca lo ocurrido y adopte las medidas necesarias para resolver la situación.

Mientras tanto, Rufiño Machado continúa esperando la reconexión del servicio y una respuesta de fondo sobre las razones que motivaron la suspensión de un suministro que, según la documentación conocida por este medio, no registraba obligaciones pendientes.

 

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La respuesta llegó, pero las dudas permanecen

Como ocurre en estos casos, el usuario acudió a los canales de atención de la empresa y presentó una Petición, Queja o Reclamo.

La empresa expidió una constancia en la que quedó registrada la inconformidad manifestada por el ciudadano, quien informó que el servicio había sido suspendido sin una explicación aparente y solicitó una solución urgente, teniendo en cuenta que en la vivienda residen menores de edad y la ausencia del suministro afecta las actividades básicas del hogar.

No obstante, al revisar la documentación aportada por el afectado, este medio encontró que la constancia entregada por la empresa registra la reclamación presentada, pero no desarrolla, en ese documento, una explicación de fondo sobre las razones que motivaron la suspensión denunciada.

Esa situación incrementó la incertidumbre de la familia, que esperaba conocer si la actuación obedecía a un procedimiento técnico, a un error administrativo o a cualquier otra circunstancia prevista por la reglamentación aplicable.

Mientras el trámite administrativo avanzaba, el problema cotidiano persistía.

Los días transcurrieron sin que el servicio fuera restablecido y sin que el usuario recibiera una respuesta que disipara las dudas sobre lo ocurrido.

 

Un caso documentado que abre nuevos interrogantes

Aunque esta investigación se concentra exclusivamente en el expediente entregado por Rufiño Machado, Semanario La Calle conoció de otra denuncia relacionada con una presunta suspensión del servicio de gas natural que actualmente es atendida por la defensa jurídica del afectado.

Debido a que ese proceso se encuentra en curso y por respeto a las actuaciones legales que se adelantan, este medio se abstiene de revelar detalles adicionales hasta que las circunstancias permitan su publicación.

Sin embargo, la coincidencia entre ambas situaciones motivó a esta redacción a revisar con mayor detenimiento el caso documentado y a formular preguntas que, al cierre de esta edición, seguían sin respuesta.

La documentación revisada por Semanario La Calle no permite establecer, por sí sola, las razones que motivaron la suspensión del servicio en la vivienda de Rufiño Machado. Lo que sí evidencia es que el usuario presentó una reclamación formal, aportó los documentos que respaldan su inconformidad y, al cierre de esta edición, continuaba esperando la reconexión del servicio y una explicación de fondo por parte de la empresa.

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