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A cuidar los escenarios deportivos

Valledupar ha dado pasos importantes en su proyección como destino turístico deportivo, con eventos que van desde la creciente Maratón y Media Maratón, hasta competencias semanales de ciclismo y patinaje. A esto se suma el impacto de la Alianza Fútbol Club, que ha logrado consolidar el deporte como un eje estructurador del turismo y la economía local. Sin embargo, detrás de este auge, surge una preocupante realidad: la falta de compromiso para cuidar y mantener los escenarios deportivos en condiciones óptimas.

Hace unos años, Valledupar realizó una importante inversión en infraestructura deportiva, buscando posicionarse como un epicentro para eventos como los Juegos Nacionales y Paralímpicos. No obstante, hoy algunos de estos escenarios, como la pista de Bicicross, catalogada entre las mejores del país y de Suramérica, enfrentan un deterioro acelerado. En lugar de contar con una administración sólida, este espacio crucial para la práctica deportiva sigue en manos del contratista inicial, sin que la Alcaldía o el Instituto de Deportes (INDER) del municipio asuman la responsabilidad de su mantenimiento.

La pista, que debería ser un orgullo local y un atractivo para atletas y visitantes, carece de graderías, sombra, iluminación y seguridad adecuada. Atletas y jóvenes que practican en ella se ven obligados a entrenar en condiciones precarias y a expensas de riesgos que podrían provocar accidentes graves. Al caer la noche, sin iluminación y sin seguridad, el área se convierte en un espacio inhóspito, donde la falta de visibilidad aumenta la probabilidad de robos y caídas peligrosas.

Es alarmante que las autoridades responsables, desde el alcalde Ernesto Orozco hasta los directores pasados y presentes de INDER, no hayan actuado para garantizar la preservación de este escenario, que, en su momento, perdió la oportunidad de albergar los Juegos Nacionales precisamente por una falta de gestión adecuada. Esta omisión no solo representa un golpe al deporte local, sino también a la visión de Valledupar como un destino de turismo deportivo.

Desde aquí hacemos un llamado urgente a la Contraloría, a la Procuraduría y a los organismos de control pertinentes para que revisen esta situación, exigiendo a las autoridades municipales el cumplimiento de sus obligaciones. La inversión en infraestructura deportiva no solo debe enfocarse en su construcción, sino también en su mantenimiento. Sin esto, Valledupar corre el riesgo de perder la oportunidad de consolidarse como un referente en turismo deportivo, dejando a los deportistas locales sin espacios seguros y funcionales para desarrollarse.

Es hora de que las autoridades se “pongan la camiseta” y asuman la responsabilidad de cuidar los escenarios deportivos que pueden ser orgullo y motor de desarrollo para Valledupar.

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