La Procuraduría General de la Nación llamó a juicio disciplinario al ministro de Trabajo Antonio Sanguino, en el marco de la investigación por el denominado “carrusel de la contratación”, un entramado de presuntas irregularidades en la asignación de contratos dentro de la entidad.
De acuerdo con el Ministerio Público, el funcionario habría incurrido en faltas disciplinarias graves al permitir o favorecer la celebración de contratos sin los debidos procesos de transparencia, lo que habría derivado en la concentración de millonarios recursos en manos de un reducido grupo de contratistas.
El organismo de control advirtió que este caso refleja posibles prácticas de direccionamiento y favorecimiento, contrarias a los principios de selección objetiva y equidad que rigen la contratación pública.
El ministro por su parte, negó las acusaciones y aseguró que se trata de una persecución política. Indicó además que aportará todas las pruebas necesarias para demostrar la legalidad de su gestión y la transparencia de los procesos adelantados en el Ministerio de Trabajo.
La audiencia de juicio disciplinario se llevará a cabo en los próximos días, y de confirmarse las faltas, la funcionaria podría enfrentar sanciones que van desde la suspensión hasta la destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos.




