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Abelardo: El Bukele que Colombia necesita

Por: Fabio Torres “El Rector”

Desde mi punto de vista como empresario y en muchas tertulias con amigos, llegamos a la conclusión que Colombia está sumida en el miedo, en la desesperanza y en la impotencia de ver cómo las bandas criminales, el narcotráfico y la delincuencia común han tomado el control de nuestras calles. En cada rincón del país, desde Bogotá hasta Valledupar, los ciudadanos sienten que están a merced de los criminales mientras el gobierno de Gustavo Petro se muestra ineficaz, permisivo y cómplice con la violencia.

Pero hay una luz de esperanza: Abelardo de la Espriella, el Bukele que Colombia necesita. Un hombre de carácter fuerte, con templanza, gallardía y el valor suficiente para devolverle a nuestro país la seguridad que tanto anhelamos.

El presidente Nayib Bukele ha demostrado que sí es posible recuperar un país sumido en la delincuencia. En El Salvador, las pandillas dominaban barrios enteros, cobraban extorsiones y asesinaban sin piedad a mies de inocentes. Hoy, gracias a un liderazgo firme y decidido, la criminalidad ha caído a niveles históricos.

Bukele construyó el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel donde miles de pandilleros han sido encerrados, eliminando su influencia en las calles. Implementó el Plan Control Territorial, que permitió una ofensiva sin precedentes contra la delincuencia. ¿Por qué Colombia no puede hacer lo mismo?

Abelardo de la Espriella tiene la visión, la determinación y el coraje para hacer en Colombia lo que Bukele hizo en El Salvador. Con él en la Presidencia, se acabarían los discursos de permisividad con el crimen y comenzaría una era de mano dura y justicia real.

En ciudades como Valledupar, la situación es insostenible. Robos, asesinatos, extorsiones y violaciones están a la orden del día. Hace apenas unos días, una mujer fue brutalmente violada por cuatro hombres, cerca al balneario hurtado, un crimen atroz que refleja la impunidad con la que actúan los delincuentes en el país.

Pero esto no es solo un problema de una ciudad, es un problema nacional. Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, todas estas ciudades están bajo el asedio de criminales que no temen a la ley porque saben que este gobierno los protege.

Mientras tanto, los colombianos vivimos con miedo. Miedo de salir a trabajar, miedo de que nuestros hijos no regresen a casa, miedo de que un ladrón nos asesine por un celular. Pero, sobre todo, miedo de que Colombia caiga aún más en el abismo.

La única solución real para recuperar la paz en Colombia es un liderazgo fuerte, con mano dura contra el crimen. Abelardo de la Espriella ha demostrado que no le tiembla la voz ni la voluntad para enfrentar a los criminales, al gobierno corrupto ya quienes han permitido que el país caiga en la violencia.

Necesitamos un presidente que no negocie con criminales, que no debilite las Fuerzas Armadas, que respete a los colombianos de bien y que haga cumplir la ley sin excepciones.

Colombia tiene dos caminos:

  1. Seguir por la senda de la impunidad y la violencia bajo el gobierno de Petro y su nefasta administración.
  2. Apostarle a un cambio real, con un líder que ponga orden y devuelva la tranquilidad a nuestras calles.

Con Abelardo como presidente, es el primer paso para una nueva Colombia, la historia nos demuestra que sí se puede. Bukele lo hizo en El Salvador y Abelardo lo puede hacer en Colombia. Pero para que eso suceda, es necesario que el pueblo colombiano se una y luche por ese cambio.

No podemos seguir permitiendo que el miedo nos paralice. Es hora de actuar, de alzar la voz y de elegir a un líder con la valentía suficiente para limpiar nuestro país del crimen.

Si queremos una Colombia segura, con estabilidad económica y gobernabilidad, Abelardo es la solución. ¡Es momento de recuperar el país! Ahora solo falta es convencerlo…

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