Un inusual movimiento aéreo en el Caribe encendió las alertas este lunes, luego de que varias aeronaves militares de Estados Unidos fueran detectadas sobrevolando la zona marítima ubicada entre Venezuela y la isla de Curazao, según los registros de la plataforma FlightRadar24. Entre los equipos identificados se encuentran un bombardero B-52, dos cazas F/A-18 y un E-2 especializado en vigilancia y control aéreo.
El operativo coincide con un incremento en la tensión bilateral, marcado por la reciente decisión de Washington de catalogar al llamado Cartel de los Soles como una organización terrorista extranjera, señalando directamente a altos funcionarios venezolanos.
A la par del despliegue militar, las aerolíneas internacionales continúan cancelando vuelos hacia y desde Caracas, luego de que la Administración Federal de Aviación de EE. UU. recomendara evitar el espacio aéreo venezolano por motivos de seguridad. Desde entonces, más de 20 vuelos han sido suspendidos.
La situación se desarrolla en un momento especialmente delicado para la región, mientras altos mandos estadounidenses, como el jefe del Estado Mayor Dan Caine, adelantan reuniones estratégicas en el Caribe con aliados como Puerto Rico y Trinidad y Tobago.




