En un hecho histórico para las comunidades indígenas del norte del país, el Ministerio de Vivienda inauguró una planta potabilizadora de agua en Uribia (La Guajira), que llevará agua potable a más de 5.800 habitantes wayúu de Yotojoroin y comunidades vecinas como Kaluchichon, Pirrulia y Ouspa.
El sistema, impulsado por energía sola, tiene la capacidad de suministrar hasta 100.000 litros diarios de agua limpia, garantizando un acceso continuo y sostenible al recurso más vital. Con una inversión de $6.000 millones, esta obra hace parte del plan nacional para cerrar las brechas en servicios básicos y mejorar la calidad de vida en territorios históricamente olvidados.
El viceministro Edward Libreros Mamby destacó que el proyecto no solo transforma el acceso al agua, sino también la salud, educación y bienestar comunitario, pues beneficiará a un colegio con más de 1.300 estudiantes. La iniciativa incluye seguimiento técnico y acompañamiento en la gestión del recurso durante los próximos nueve meses, asegurando su operación sostenible.
Para los pueblos wayúu, esta planta representa más que una infraestructura: es una restitución de derechos y dignidad, tras años de escasez y dependencia de fuentes contaminadas. “Ahora tendremos agua limpia para nuestras familias y ya no sufriremos por enfermedades”, expresó emocionada María Teresa Barros, una de las beneficiarias.
Esta entrega se suma a los más de 150.000 guajiros ya beneficiados por proyectos de agua y saneamiento dentro del Gobierno del Cambio, que busca transformar la Guajira con justicia social, ambiental y territorial.



