“El agua no es apta para el consumo humano, así como viene del río llega a las comunidades. Esto definitivamente se convirtió en un ‘elefante blanco’, por eso le pedimos a la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuán que se ponga la mano en el corazón, que nos ayuden a organizar y solucionar esta situación”.
Este es el clamor al panorama desalentador que vienen padeciendo los habitantes de los corregimientos de Los Venados, Caracolí, El Perro, Guaimaral, el Vallito en El Paso, al sur de Valledupar; durante los últimos cinco años.
Estas comunidades llegaron a imaginarse que sus padecimientos por falta de la construcción de un acueducto terminarían, cuando en 2015 fue inaugurado el Acueducto Regional del Sur del municipio. Sin embargo, no fue así, porque tan solo pasaron unas semanas para que los pobladores de estos corregimientos volvieran a su cruel y triste realidad: un servicio ineficiente, a medias y que poco a poco se iba agotando hasta quedar sin el servicio de agua potable; solamente con la obra construida y sin cumplir ninguna función que por lo menos mitigue la sed de los habitantes de estos corregimientos de manera digna.
Este proyecto fue contratado por la Gobernación del Cesar y ejecutado por la empresa Aguas del Cesar, con una inversión inicialmente de más de $8.000 millones, que inició en octubre de 2013. Sin embargo, según fuentes consultadas, no se cumplió con la obra como estaba desarrollado planificarse, dado que por falta de planificación hubo interrupciones presentadas en el contrato, lo que generó adiciones y el acueducto terminó costando más de $13.000 millones, un 40% más del valor inicial.
La obra fue entregada e inaugurada por el contratante, en este caso la Gobernación departamental, pero desde entonces el Acueducto Regional, no ha prestado un servicio eficiente, continuo, y mucho menos de calidad a los moradores de los corregimientos, quienes tienen que abastecerse de agua del río o aprovechar la temporada de lluvia para colectar agua y poder subsistir, por sus propios medios, debido a que los gobernantes municipales y departamentales al parecer se han olvidade de su necesidad vital y digna para todo ser humano.

Voces de los corregimientos con sed de agua ‘potable’
“Este acueducto regional lleva más de cinco administraciones, proyecto que era para beneficiar a los habitantes de la comuna sur del municipio de Valledupar, pero el agua, así como llega del río así llega a los sectores y hogares sin ningún tratamiento”, indicó el coordinador de Derechos Humanos y veedor ciudadano, Karin Quintero, de Los Venados.
Además, Quintero agregó que, durante los últimos años, los responsables de llevar el agua no han hecho presencia en la planta de acueducto, dejándola a la intemperie y sin doliente. “Este acueducto lo han dejado ambulante, no hay ni siquiera un fontanero para que al menos revise si hay algún daño. Ahora no hay control, los dueños de finca se pegan, todo mundo se conecta de manera ilegal. Entonces es una obra donde se invirtió tanta plata no es para que este así, por eso solicitamos un operador e intervención para pagar el servicio mediante un servicio, pero que atienda la situación que tenemos”.
¿Pero cuál acueducto? Si el agua llega del río

Por su parte, Arturo Álvarez, morador del corregimiento El Perro, sostuvo que al inicio de la inauguración el acueducto quedó en óptimas condiciones para prestar el servicio a la población, sin embargo, por falta de operatividades la estructura se ha venido deteriorando hasta registrarse la situación que hoy se presenta. “Hoy día el corregimiento que se abastece de este acueducto es el de Los Venados, porque el agua llega a Los Venados por la llave, pero no tratada, del río; sin embargo, nosotros tenemos que abastecernos de pozos profundos y comprar agua a los carros que vienen de Valledupar”.
Del mismo modo, María Angelica Quiroz, habitante del corregimiento de Guaimaral, manifestó que, al momento de la inauguración de la planta les llegaba agua, pero no apta para el consumo humano, y la situación empeoró hasta el punto de no llegar más agua por la llave de las viviendas. “Con el tiempo hubo problemas porque los finqueros se conectaron al acueducto, el corregimiento Los Venados no quisieron cambiar la tubería, porque eso no les funcionaba a ellos, entonces lo que hicieron fue que se conectaron a la tubería de nosotros, de los demás corregimientos y ahora no nos llega agua. Nos abastecemos del acueducto viejo de tanques elevados que no está apta para el consumo”.
La diputada del Cesar, Claudia Margarita Zuleta, dialogó con el Semanario La Calle, respecto a la situación que atraviesan los más de 5 mil habitantes que conforman estas zonas, señalando esta obra, “como un elefante blanco”, que en su momento prometía resolver la necesidad de agua potable, pero que se volvió ineficiente e inutilizable.

«El cumplimiento es ofrecer un servicio, resolver una necesidad a las comunidades, pero si no es así se convierten en ‘elefantes blancos’ obras publicas muy importantes, pero que no le sirven a nadie». Añadiendo además que el lamentable balance que se registra en el Acueducto Regional Sur es: una obra entregada por la Gobernación hace varios años, después de prorrogas, adiciones y todas las dificultades que suelen tener estas obras, pero que finalmente fue entregada, pero que el municipio no ha podido poner a operar».
De acuerdo con Claudia Zuleta, la obra fue construida por la Gobernación a través Aguas del Cesar, entregada posteriormente al municipio, pero por falta de operatividad y amplitud de servicio a estos corregimientos se presentan las fallas y falta de atención al llamado que hacen los corregimientos.
La creación de la nueva empresa de servicios públicos
» El Concejo del municipio de Valledupar le autorizó al alcalde Ernesto Orozco, facultades para crear una nueva empresa de servicios públicos que se encargue de la operación y estructura de los acueductos y alcantarillados de los corregimientos para garantizar el funcionamiento de los mismos. Ante esto le estamos pidiendo al mandatario, celeridad a esta puesta en marcha, iniciativa que fue acertada, en vista que Emdupar no tiene condiciones ni técnicas, ni operativas y financieras para hacerlo», indicó Zuleta.
Se quieren librar de la responsabilidad
La diputada fue enfática en hacerle el llamado a la Gobernación del Cesar, dado que fue una obra realizada por el ente departamental y no se puede «lavar las manos» así de fácil y olvidarse del objetivo de la obra. » Estos vallenatos también son cesarenses y si se requiere apoyo en términos económicos y técnicos para que se le pueda dar operatividad a estos acueductos, requerimos que la gobernación también asuma responsabilidad en ese sentido», puntualizó.
Aguas del Cesar se lava las manos
Por su parte la empresa de servicios públicos Aguas del Cesar, la cual fue la encargada de construir el acueducto, afirmó que no es directamente su responsabilidad, sino del municipio como operador.
“La Ley 192 del 1094 es encargada de regular y orientar los servicios públicos en Colombia, es el municipio el garante de los servicios, es decir, que si existe algún problema en la zona rural se debe solicitar información al municipio”, indicó.
Contraloría departamental: “lo que falta es un operador para este Acueducto Regional”
El gerente de la Contraloría General en el Cesar, (CGC), Javier Martínez Daza, aseveró al Semanario La Calle que la situación que se registra en la obra es “el funcionamiento, obra que no tendría operador” para su debido funcionamiento o servicio a las poblaciones.

“Nosotros hemos venido haciendo acompañamiento a este tema desde el año pasado, y lo que se encuentra aquí es el funcionamiento, no tiene quien lo opere, lo hizo la Gobernación, una obra bien hecha, pero la situación puntual es un operador”, sostuvo el gerente.
Añadiendo además que, una posible solución sería buscar una empresa mixta u operador privado para que nuevamente pueda entrar en funcionamiento. “Actualmente en el lugar se encuentra un fontanero, quien realiza mantenimiento y limpieza. El año pasado estuvimos por esa zona dándonos cuenta del tema, y aparte de esta situación hay otro aspecto que lo hemos estado socializando con los habitantes: es que cuando un operador comienza a funcionar, tienen que instalar unos micromedidores en cada casa, pero es algo que la comunidad al parecer no quiere aceptar”, explicó el Contralor.
Según lo señalado por Martínez Daza, la situación del Acueducto Regional Sur está en proceso de hallar un operador que vuelva a activar las funciones con la cuales fue construido y poder brindar un servicio de agua potable a las poblaciones de calidad.
Gestión de la Contraloría a Gerencia Colegiada del Cesar
La problemática ya sería un tema de estrategia de Compromiso Colombia, regulada por Resolución Reglamentaria Orgánica REG-ORG-0027- 2019 del 23 de abril de 2019, cuyo propósito es servir como mecanismo de facilitación de acciones entre las entidades públicas, los contratistas y/o la ciudadanía organizada, que contribuyan a la ejecución de proyectos de interés nacional, regional o local.
La respuesta de la Contraloría al municipio
La contraloría departamental se refirió a la creación de una empresa que administre los acueductos rurales del municipio, afirmando que “resulta relevante informarle que en Convenio Interadministrativo No.2017-03-0101 del 07-09-2017, suscrito por la Gobernación y alcaldía municipal de Valledupar, El Paso, la alcaldía de Valledupar quedó en realizar un proceso de concurso de méritos para seleccionar al consultor que realice los estudios pertinentes que definan la viabilidad de la prestación directa o la destinación de una empresa de servicios públicos domiciliarios o junta de acción comunal para la operación del sistema de acueducto regional”.
Finalmente, el Contralor del Cesar, destacó que la CGR ha realizado varias actividades encaminadas a darle operatividad a las instalaciones y a construidas por los entes involucrados. Así mismo, la administración municipal se encuentra construyendo una empresa de servicios públicos rurales que se encargue de esa importante labor, en atención al Acuerdo 003 del mes febrero de 2025.




