A un año y medio de haber asumido el cargo, la gestión del actual alcalde de Riohacha, Genaro Redondo Choles, se ha visto marcada más por controversias y cuestionamientos que por avances tangibles en infraestructura, salud o seguridad. Mientras los ciudadanos claman por obras visibles y soluciones a los problemas estructurales que arrastra la ciudad, la administración municipal parece estar sumida en una tormenta de críticas, investigaciones y promesas incumplidas.
Un inicio con sombra de polémicas
Desde el mismo día de su posesión, el alcalde ha sido objeto de controversia. Primero, por las críticas del sector político de Riohacha que señalaron a Genaro como una ‘figura de adorno’ de su grupo político, liderado por Carlos Arturo Robles Julio, lo cual lo haría gobernar ‘en cuerpo ajeno’. Posteriormente, surgieron inquietudes por nombramientos en cargos clave de la administración que, según la oposición y algunos sectores sociales, responden más a cuotas políticas que a méritos técnicos.
La administración del alcalde de Riohacha, Genaro Redondo, ha suscitado críticas al ser percibida como una prolongación del mandato del exalcalde José Ramiro Bermúdez Cotes, quien fue catalogado como uno de los peores administradores en la historia de la ciudad. Esta comparación ha generado debate entre los ciudadanos, quienes expresan preocupación por la continuidad de políticas y prácticas que no lograron satisfacer las necesidades de la comunidad durante el gobierno anterior.
A esto se suman recientes revelaciones sobre procesos contractuales adjudicados de manera directa, sin mayor justificación, y cuyos resultados aún no se reflejan en las calles de Riohacha.
Una administración nefasta
El docente universitario de la Universidad de La Guajira, quien además dirige el programa radial ‘En Voz Alta’, Luis ‘Lucho’ Siosi, en diálogo con La Calle al medio año de la administración, manifestó que uno de los problemas más graves por los que atraviesa Riohacha es que es una administración que continúa sobre el gobierno anterior.
“Yo creo que el problema más grave o el más grande que tiene la administración en Riohacha es que es una administración que continúa sobre la administración que teníamos anteriormente, que era una administración muy mala, muy nefasta para los intereses del municipio y esta administración viene a trabajar sobre eso, es tanto así que el Secretario de Hacienda, que es uno de los secretarios más fundamentales dentro de una administración, es el mismo que teníamos el período anterior y si tuvimos una administración tan mala como la de José Ramiro Bermúdez Cotes y continuar sobre ella, pues lógicamente las bases para esta administración van a ser muy malas porque arranca casi que con parte del equipo que tuvo la peor administración que hemos tenido en toda la vida administrativa del municipio de Riohacha”, dijo en esa oportunidad Siosi a este Semanario.
Así mismo agregó que: “Realmente pienso que la administración de Riohacha empezó con unas bases muy blandas, que no permiten que se afiance bien y que pueda arrancar realmente”.
Calles rotas, obras detenidas y promesas olvidadas
Uno de los principales reclamos de la ciudadanía gira en torno al estado deplorable de las vías urbanas. Calles llenas de baches, sectores inundables sin intervención, y obras anunciadas que nunca se iniciaron, son el panorama diario de miles de riohacheros.
“Nos prometieron pavimentar este barrio hace tres meses y hasta ahora no ha venido ni un topógrafo. Solo vinieron a tomarse fotos”, afirma María de Jesús Iguarán, habitante de uno de los barrios marginales de Riohacha.
Riohacha es una ciudad que parece no tener doliente para defender el espacio público de la capital de los guajiros. Y, aunque el concejal Yeiner Eliezer Osorio Ariza aclara que esta situación viene desde alcaldías anteriores, lo cierto es que la administración de Genaro Redondo Choles tampoco ha hecho nada para revertir esta situación. “Centrémonos en la Dirección de Ordenamiento Urbanístico y Espacio Público, que es quien tiene la responsabilidad delegada por el mandatario para que pueda subsanar o administrar todo lo que es la sesión de urbanismo y lo que es el espacio público de esta ciudad capital y de sus corregimientos”, le dijo al Semanario La Calle dijo el corporado riohachero. “Hemos notado ciertas falencias en esa área. Y eso está causando mucho daño a esta sociedad”, agregó.
En educación, las mejoras en infraestructura escolar siguen siendo promesas en el aire. En salud, varios centros de atención primaria permanecen cerrados o con dotaciones mínimas, mientras las quejas por falta de atención y medicamentos aumentan.
Bajo la lupa de los entes de control
Los organismos de control han puesto especial atención a la contratación de asesorías externas y convenios interadministrativos, en algunos de los cuales no existe claridad sobre su ejecución. Los analistas políticos que se comunicaron con La Calle, asombrados, coincidieron en definir a Genaro David Redondo Choles, alcalde distrital de Riohacha, como un bárbaro de la contratación. Y no es para poco. Más de 99 mil millones de pesos sólo en contratos de prestación de servicios (CPS) en lo que va de su administración: más de 52 mil millones en 2024 y 47 mil millones en 2025: sólo en CPS. Con los otros tipos de contratos, como lo mostrará este Semanario en este artículo, esa suma total sube mucho más. No obstante, esa feria de contratos, como lo informó La Calle en enero de este año, la infraestructura urbana refleja el abandono: calles llenas de baches y desechos se han convertido en un recordatorio constante de la negligencia administrativa. La falta de mantenimiento y mejora de los espacios públicos afecta directamente la calidad de vida de los ciudadanos.
La desconexión con la ciudadanía
En medio de esta situación, el mandatario ha optado por gobernar desde su oficina, limitando su presencia pública a redes sociales, donde publica mensajes y fotos de reuniones. Sin embargo, ha sido duramente cuestionado por sectores ciudadanos que reclaman mayor cercanía, diálogo directo y presencia en los barrios.
Organizaciones sociales y veedurías han solicitado que se haga cargo de los problemas de Riohacha, argumentando que para eso lo eligieron.
“Parece que tenemos un alcalde de escritorio, que gobierna desde una oficina con aire acondicionado, mientras el pueblo se ahoga en polvo, basura y olvido”, señaló un vocero del comité cívico de la comuna 4.
¿Y las soluciones para cuándo?
Con un contexto social complicado, altos índices de pobreza, desempleo juvenil y aumento de la inseguridad, Riohacha necesita respuestas urgentes. A medida que avanza el tiempo, crece la percepción de que el alcalde se está quedando corto frente a los desafíos de la ciudad.
«Lo cierto es que la paciencia de los ciudadanos no es infinita. Y aunque el mandatario todavía tiene tiempo para enderezar el rumbo, cada día que pasa sin resultados concretos debilita su legitimidad y alimenta la sensación de frustración colectiva», recalcó Alberto Mendoza, líder de la comuna 4 de Riohacha.







