A mediados de enero del 2021, el ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio de entonces, Jonathan Malagón, y el alcalde de Valledupar de la época, Mello Castro González, firmaron un memorando de entendimiento por más de $45.719 millones (según el boletín de prensa que publicó en su página web el ministerio) para el alcantarillado pluvial de la ciudad. “Aunamos esfuerzos con la Alcaldía de Valledupar y firmamos un acuerdo que permitirá favorecer con saneamiento básico a 175 mil valduparenses. Este proyecto es muy esperado por la capital del Cesar, dado que en la actualidad el sistema de alcantarillado de Valledupar cubre el 95% de la ciudad en términos del alcantarillado sanitario, y un 25% en términos del alcantarillado pluvial”, dijo Malagón en esa visita a la capital del Cesar.
De casi 45 mil millones en el entendimiento a 54 mil millones en la ejecución
Con bombos y platillos, a mediados de septiembre del 2022, se inició la ejecución del alcantarillado pluvial con una inversión de 54 mil millones de pesos. Esta obra recogerá las aguas lluvia que caen sobre el norte de Valledupar, para que sean conducidas hacia el Río Guatapurí, reduciendo el riesgo de inundación en el suroriente de la ciudad.
El megaproyecto hace parte del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado y es ejecutado por Aguas del Cesar. De los 54 mil millones del costo de la obra, 22 mil son recursos de los vallenatos, mientras que el Ministerio de Vivienda aportó 32 mil millones de pesos más.
En qué consiste la obra
Las obras contemplan la instalación de una gran estructura en concreto que permitirá conectar la red de la avenida Simón Bolívar con la red de las calles 7a y 7b hasta el río Guatapurí. Serán 2km intervenidos, incluyendo obras con tubería y box coulvert, un sistema que permite el paso del agua por debajo de las vías. El Consorcio Colector Guatapurí es el encargado de ejecutar el proyecto.
En 15, de 24 meses, apenas iba el 40% ejecutado
El plazo de ejecución de la obra es de 24 meses; es decir, dos años. Como los trabajos iniciaron a mediados del 2022, debía ser entregada a mediados de septiembre de 2024; es decir, que en septiembre de 2023, debía tener, por lo menos, el 50% ejecutado; lamentablemente, no fue así. En diciembre de 2023, apenas registró un avance del 40 %.
“Investigue bien”: Mello Castro

El Semanario La Calle se comunicó con el Mello Castro para conocer su versión sobre el accidentado proceso de construcción del alcantarillado pluvial del norte. Se le dieron los datos de inicio y plazo de ejecución y cómo avanzó durante la administración suya. “Investigue bien”, se limitó a responder el exalcalde.
“Yo no era gerente cuando inició”: Leonardo Zuleta

Leonardo Zuleta Guerra es el gerente de Aguas del Cesar, que es la empresa de servicios públicos encargada de contratar la ejecución de la obra. El Semanario La Calle dialogó con él sobre el accidentado proceso de construcción e intervención del alcantarillado pluvial. Antes que nada, Zuleta Guerra que en el momento de la iniciación de las obras, él “no estaba yo fungiendo como gerente de la empresa”.Explicó que el alcantarillado pluvial es un proyecto totalmente complejo porque se tiene que intervenir venir la malla vial, el subsuelo, redes existentes (tanto de acueducto como alcantarillado) “y en su momento, obviamente, el ejecutar de las obras fue lento en su momento”.

El cambio que generó la demora, según Aguas del Cesar
Leonardo Zuleta justificó, además, que el proyecto “viene de una fuente de recursos que es del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. Ellos tienen unas directrices para poder hacer cambios en el proyecto como tal. Y agregó que esos cambios se debieron “a temas de la llegada en la estructura al río Guatapurí: tuvimos que correrla por no intervenir una cantidad de árboles que estaban en el trazado inicial y eso fue una recomendación del mismo Corpocesar. Se cambió el tema de algunas excavaciones cuando estaban predeterminadas. Total, en general, hubo que hacer una reformulación y esa reformulación está en manos del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. Nosotros la solicitamos y ellos tienen su tiempo porque tienen un personal de varios profesionales que analizan y que, al final, determinan en un consenso si es viable o no viable esta reformulación. En ese sentido, para no alargar las cosas, nos demoramos prácticamente 5 o 6 meses para que el ministerio nos pudiera dar el aval de poder ejecutar las obras conforme al cambio que se propuso. En esos 5 o 6 meses fue suspendido el proyecto y obviamente ese tiempo es que se extiende hasta el día de hoy”.
El punto crítico de la carrera novena
El gerente de Aguas del Cesar también contó que en la ejecución de la obra “teníamos un punto crítico, que es el paso por la carrera novena. La carrera novena es una arteria que le da solución vehicular y de movilidad a la ciudad de norte a sur, de sur a norte. En ese sentido, la carrera novena fue el punto más neurálgico en la ejecución de las obras. Ahí también se veían afectados, por esta por esta ejecución, los comerciantes”. Diciembre es un mes de mucha actividad comercial. “Llegamos a un consenso que no íbamos a intervenir la novena, que seguíamos en varios tramos alternos (ramales, por decirlo de alguna forma). Entonces, confluyó diciembre, confluyó enero, confluyó el festival Vallenato y confluyó Silvestre. Y, gracias a Dios, nosotros hicimos la intervención de la novena en ese tiempo, pero con una lentitud por no afectar a los comerciantes y tampoco afectamos la movilidad total de la novena, tratamos de hacer manejo de tráfico para que no se sintiera tan pesado esa intervención”.
La red grande del acueducto, otro cuello de botella
Leonardo Zuleta contó que, aunque estaba previsto que por ahí pasaba una red grande que alimenta el acueducto y que para poder ejecutar las obras “teníamos dos opciones: trabajar en caliente o cortar el servicio de acueducto prácticamente a toda la ciudad. Nosotros optamos por trabajar en caliente. ¿Qué es trabajar en caliente? No afectar la red, nos tocó hacerle una estructura provisional para poder mantenerla en pie, para poder mantenerla funcional. Nos tocaba ir excavando con mucho cuidado para no afectar porque se nos venía esa tubería que, prácticamente, cuando uno hace la excavación, quedaba en el aire. Hicimos una intervención bastante lenta ahí, que realmente nos consumió bastante en la ejecución de las obras”.

La obra se entregará en febrero de 2026
Todos estos proceso de demora han hecho que Agudas del cesar solicitara al al Ministerio Vivienda, Ciudad y Territorio “una ampliación del plazo contractual hasta febrero del año entrante 2026, que sería la fecha final para poder terminar las obras. Estamos construyendo los ramales que son lo que alimentan el colector o la columna vertebral, que es el colector. Vamos ahorita en un buen avance”, dijo Leonardo Zuleta.

