Alianza FC inició el semestre dejando más dudas que certezas, en sus dos primeros partidos en el estadio Armando Maestre Pavajeau empató 1-1 frente a Fortaleza y perdió 2-1 ante Deportes Tolima, el equipo apenas consiguió el 16,7 % de los puntos disputados.
Lo más preocupante no son solamente los resultados, sino la manera como se escaparon, contra el Tolima. Alianza comenzó ganando con gol de Felipe “Pipe” Pardo, permitió el empate y terminó perdiendo en el minuto 90+4; La derrota volvió a mostrar los mismos problemas que son la falta de definición, desconcentraciones defensivas, poca regularidad y dificultad para sostener los resultados, aunque el campeonato apenas comienza, el equipo no puede convertir esa frase en una excusa.
Jugar por momentos no es suficiente
Eduardo Torres, entrenador de fútbol en Valledupar, considera que la irregularidad es una de las principales dificultades del conjunto vallenato.
“El equipo genera las opciones y no las concreta. Al final de los partidos, las desconcentraciones terminan dando ventajas a los rivales”, explicó.
En un campeonato tan parejo, un gol desperdiciado o un error en los últimos minutos puede marcar la diferencia entre clasificar y quedar nuevamente por fuera de los ocho, Alianza necesita aprender a manejar y cerrar los partidos.
El técnico, bajo la lupa
Eduardo López, hincha del equipo, cuestionó la salida de Felipe Pardo durante el encuentro contra el Tolima.
“El técnico hizo malos cambios. Pipe Pardo estaba rindiendo y había marcado el gol. Después de que salió, el equipo se fue abajo y Tolima tomó el control”, manifestó.
Los abucheos al finalizar el partido reflejaron la molestia de la tribuna, López también señaló que algunos jugadores no muestran la intensidad que exige la competencia.
“Hay responsabilidad del técnico, pero también de ciertos futbolistas. Se necesita más lucha, rendimiento y compromiso”, agregó.
Cinco puntos perdidos en casa
El estadio Armando Maestre debería representar una ventaja, pero Fortaleza se llevó un punto y el Tolima salió con los tres, en apenas dos jornadas, Alianza dejó escapar cinco unidades frente a su público.
“No se pueden seguir regalando puntos en Valledupar. Si el equipo quiere clasificar, tiene que hacerse fuerte en casa”, advirtió López.
Cada punto perdido como local aumenta la obligación de conseguir resultados en escenarios más difíciles.
La hinchada también exige resultados
Jesús, líder de la barra, considera que el problema va más allá del inicio del torneo, desde la llegada del club a Valledupar, la afición continúa esperando una clasificación entre los ocho.
“Constantemente se le pide a la gente que compre la boleta y acompañe, pero los resultados no llegan. Los goles son amores, pero los resultados también construyen una hinchada”, afirmó.
Para Jesús, Valledupar sí quiere fútbol. Sin embargo, el club debe acercarse más a los barrios, colegios, jóvenes y familias. Jugar en la ciudad no significa necesariamente representarla, por lo que también cuestionó que el estadio se llena principalmente cuando llegan equipos con grandes hinchadas visitantes, argumentó que una buena taquilla es importante, pero la verdadera localía se construye con seguidores propios y sobre todo con victorias.
Inversión y renovación
Hollman, otro aficionado consultado, considera que Alianza necesita invertir más y brindar oportunidades a nuevos talentos.
“Hay que probar jugadores jóvenes que tengan ganas de demostrar. No podemos seguir viendo lo mismo si no está dando resultados”, expresó.

Para él, la responsabilidad es compartida.
“Las directivas deben invertir, el técnico tomar mejores decisiones y los jugadores comprometerse. Todos tienen parte de culpa”, sostuvo.
Una crítica a la administración
Nobel Zúñiga, mánager general de la Liga, fue más duro al cuestionar la estructura institucional.
“Es un equipo sin identidad administrativa y deportiva. Eso abarca desde las escuelas hasta el plantel profesional”, afirmó.
Zúñiga considera que el club se ha mantenido como un equipo “más del montón” y cuestionó la forma como se conforma la nómina.
“Se necesita una reingeniería administrativa y deportiva, un modelo de juego acorde con la ciudad y un cuerpo técnico autónomo para elegir los refuerzos”, señaló.
Sus declaraciones dejan preguntas importantes que considera que ya llegó la hora de responder ; ¿quién selecciona a los jugadores?, ¿qué participación tiene el técnico en los fichajes? y ¿cuál es el verdadero proyecto deportivo del club?

Este medio intentó conocer la posición del presidente de Alianza FC frente al mal presente deportivo del equipo. Aunque se estableció contacto y se manifestó la intención de realizar una entrevista, no fue posible concretar una reunión para escuchar sus explicaciones sobre los resultados, las decisiones adoptadas y las medidas previstas para superar la crisis.
Alianza no puede acostumbrarse a perder puntos en casa y terminar cada semestre lejos de las finales, conservar la categoría no debería ser su única aspiración, clasificar entre los ocho debe convertirse en una meta concreta; Las fuentes consultadas coinciden en un diagnóstico, el equipo necesita mejores decisiones técnicas, mayor compromiso de los jugadores, inversión, renovación e identidad deportiva. Valledupar ya puso el estadio, la hinchada ha puesto las banderas, los cantos, el dinero de las entradas y la paciencia, ahora le corresponde al club poner la planificación, el compromiso y los resultados.
En una tierra acostumbrada a reconocer cuándo un acordeón está fuera de tono, Alianza no puede continuar interpretando la misma canción y esperar que el público siga aplaudiendo, el equipo necesita dejar de comportarse como un huésped y comenzar a demostrar que realmente quiere representar a Valledupar, el momento es ahora , en el que el equipo necesita comenzar a tocar otra melodía , pero esta vez una que ponga a bailar al pueblo vallenato




