La votación a la Cámara de Representantes en la Alta Guajira dejó ver una tendencia clara: el fortalecimiento del conservatismo en territorios clave del norte del departamento, especialmente en municipios con fuerte influencia de liderazgos locales y alianzas políticas con las administraciones municipales. Los resultados muestran cómo los líderes políticos locales lograron traducir su respaldo institucional en votos efectivos, particularmente para el representante conservador Juan Loreto Gómez, quien consolidó una ventaja significativa en municipios estratégicos.
En esta subregión, donde el voto suele estar altamente influenciado por estructuras políticas tradicionales y redes comunitarias, los resultados también evidencian disputas entre liderazgos locales que buscan posicionarse dentro del mapa político guajiro. Mientras en Uribia el conservatismo se impuso con contundencia, en Manaure el escenario fue más fragmentado, con varias fuerzas midiendo su capacidad de movilización electoral y con el grupo político cercano al rector de la Universidad de La Guajira, Kaloy Robles, mostrando músculo político.
Uribia se sumó a la ola azul: el alcalde cumplió
La Coalición Programática y Política que llevó a la alcaldía de Uribia a Jaime Luis Buitrago García le cumplió a Juanlo Gómez. Los 13.595 votos que el congresista conservador había obtenido en 2022 crecieron de forma significativa hasta alcanzar 18.627 sufragios en las elecciones del pasado 8 de marzo, una cifra que no sólo consolidó su dominio en el municipio sino que además dejó sin margen de maniobra a sus competidores. Estos votos de Juanlo Gómez hicieron parte de los 23.582 sufragios (52,41 %) que obtuvo su partido, el Conservador, una considerable cifra si se tiene en cuenta que el segundo en votación fue la U, con 15.013 (33,36 %), partido liderado en La Guajira por el senador Alfredo Deluque.
Ni siquiera hija uribiera pudo vencer la contundencia conservadora
La diferencia de la votación de Juanlo Gómez fue amplia frente a Hortencia Guillermina Bernier Sánchez, mujer wayuu nacida en Uribia, quien apenas alcanzó 6.255 votos. En términos de fuerzas políticas, el resultado también refleja el dominio del conservatismo en el municipio: el partido obtuvo una votación para Cámara, muy por encima de otras colectividades. La participación electoral fue del 41,6 %, con más de 54 mil votantes en las urnas, lo que evidencia la capacidad de movilización de las estructuras políticas locales en el municipio indígena más grande de Colombia.
Aunque no le sirvió, Parra le ganó el duelo a Nenón en Uribia
De acuerdo con lo que coincidieron varios analistas guajiros que consultaba La Calle y cuyos argumentos fueron publicados en varios artículos sobre el tema, el interés del senador Alfredo Deluque y su principal aliado (Nemesio Raúl Roys Garzón) es que la curul de la U por la Cámara guajira la ocupe Nenón Figueroa y no Pablo Parra; es de anotar que en toda la campaña se vivió la lucha entre estos dos integrantes de la lista de la U a la Cámara por La Guajira. En Uribia, la contienda la ganó Pablo Parra, que sacó 3.891 ventoso contr los 3.041 de Nenón Figueroa; no obstante, al exalcalde de Albania, este resultado en la llamada capital indígena de Colombia no le alcanzó, pues, al final de la jornada, fue el empresario guajiro quien se quedó con esa curul.
Manaure fue fiel a Kaloy Robles: ganó Parra
Este semanario ha informado ya sobre la disputa que mantienen en la sombra los dos aliados públicos Alfredo Deluque y Carlos Arturo Robles Julio, Kaloy, rector de la Universidad de La Guajira. Aunque el alcalde de Manaure, Jhon Galvi Pimienta Jusayu, fue elegido bajo las banderas del Partido de la U, es evidente que el mandatario de los manaureros sigue los lineamientos políticos de Kaloy Robles.
Pues bien, como se dijo líneas arriba, en el apartado de Uribia,como Deluque apoyaba a Nenón Figueroa, Kaloy apoyó a Pablo Parra. En estas elecciones del pasado 8 de marzo, Kaloy y Jhon Pimienta hicieron respetar que jugaban de local y la estructura política que rodea al rector universitario se la jugó de lleno por Pablo Parra, quien terminó imponiéndose con 7.031 votos en Manaure sobre los 5.477 sufragios que Nenón Figueroa sacó en ese municipio.
Parra logró una votación copiosa en este municipio salinero frente a los sufragios obtenidos por Nenón Figueroa, en una contienda que mostró un escenario político más competido que el de Uribia.
Sin tener alcalde, el conservatismo quedó segundo en Manaure
El partido Conservador, por su parte, se posicionó como la segunda fuerza política del municipio con 3.897 votos (14,30 %), de los cuales 2.476 fueron para Juanlo Gómez, quien logró mantener presencia electoral, incluso, en un territorio donde el liderazgo político local inclinó la balanza hacia otra candidatura.
El Pacto Histórico quedó tercero en ambos municipios
El progresismo avanza en la Alta Guajira como una fuerza opositora a los partidos tradicionales. Tanto en Uribia, como en Manaure, el Pacto Histórico quedó tercero con una votación, si bien bastante alejada de los dos primeros (como en Uribia, con 2.763 votos -6,14%-), sí muy por encima de las otras seis agrupaciones políticas que están por debajo. En Manaure, estuvo casi por la mitad del segundo, con 1.608 sufragios (5,90 %).
Conservatismo consolidado, pero con disputas locales
Los resultados en la Alta Guajira dejan una conclusión clara: el partido Conservador logró consolidar su liderazgo electoral en la subregión, especialmente en Uribia, donde la alianza con el gobierno municipal permitió ampliar de manera contundente la votación de Juanlo Gómez. Este crecimiento no sólo ratifica el peso de las estructuras políticas tradicionales en el territorio, sino que además demuestra cómo las coaliciones locales siguen siendo determinantes para traducir apoyos políticos en resultados electorales concretos.
Uribia y Manaure: dos realidades políticas distintas
Mientras Uribia mostró una hegemonía conservadora prácticamente incuestionable, Manaure reflejó un escenario más competitivo y atravesado por disputas internas dentro de los mismos sectores políticos. Allí, el pulso entre los aliados del senador Alfredo Deluque y el grupo político cercano a Kaloy Robles terminó inclinándose a favor de Pablo Parra, lo que confirma que la política guajira sigue marcada por liderazgos territoriales capaces de movilizar votación propia, incluso, por encima de las directrices de los jefes políticos departamentales.
El progresismo avanza, pero aún lejos de disputar el liderazgo
Aunque el Pacto Histórico se posicionó como tercera fuerza en ambos municipios, la distancia frente a los partidos tradicionales sigue siendo amplia. Sin embargo, su presencia constante en el tercer lugar revela que el progresismo empieza a consolidar un espacio electoral en territorios históricamente dominados por maquinarias políticas locales, lo que podría representar una base de crecimiento en futuras contiendas.
La Alta Guajira, escenario clave del mapa político guajiro
En conjunto, los resultados de Uribia y Manaure confirman que la Alta Guajira continúa siendo un territorio estratégico dentro del mapa electoral del departamento. Allí convergen liderazgos indígenas, estructuras políticas tradicionales y nuevas corrientes que buscan abrirse paso en medio de un sistema político altamente territorializado. De cara a las próximas elecciones presidenciales, lo ocurrido el 8 de marzo deja claro que cualquier proyecto político que aspire a consolidarse en La Guajira deberá necesariamente disputar el liderazgo en esta subregión clave del norte del departamento.

