La administración pública es quizás una de las actividades más complejas, pues requiere dedicarse al servicio de los demás e implica el manejo de los recursos públicos. En ese contexto, Angélica Olarte, quien termina su periodo este año, dejó huellas imborrables, pues es un ejemplo de que la determinación, la ética y la transparencia pueden hacer la diferencia.
Con una trayectoria impecable y un compromiso inquebrantable con la transparencia y la rendición de cuentas, Olarte Becerra ha demostrado que es posible liderar con autoridad moral y ética. Su lucha incansable por la justicia y su defensa de los bienes del Estado han generado un impacto significativo en la comunidad de Valledupar.
Pero ¿qué hace que esta mujer sea tan especial? ¿Qué la motiva a seguir adelante en un entorno donde la adversidad y la resistencia parecen ser la norma? La respuesta es simple: su pasión por servir y su compromiso con la justicia. La Contralora Olarte Becerra es una verdadera líder que inspira a otros a seguir sus pasos.
Uno de sus logros más destacados es su denuncia del presunto cartel de corrupción en el manejo de los vehículos en el parqueadero de la Terminal de Transporte de Valledupar. Esta acción valiente y decidida demuestra su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas. Además, ha emprendido una gran labor de seguimiento y control frente a temas relevantes para la comunidad, como las altas tarifas de la empresa Afinia y las posibles omisiones en el cuidado y mantenimiento de los parques de Valledupar.
Pero la Contralora Olarte Becerra no se detiene allí. Ha dictado un fallo de responsabilidad fiscal en contra de cuatro exalcaldes del municipio por omitir su facultad legal frente al contrato de arrendamiento del parqueadero Calle Grande. Esta decisión histórica demuestra su compromiso con la justicia y la transparencia. La recuperación de las áreas de cesión como consecuencia a la auditoría realizada por este ente de control, los malos manejos encontrados en la Empresa de Servicios Públicos Emdupar, los más de mil millones recuperados con la empresa Afinia, la emisión histórica de fallos con responsabilidad fiscal, hacen sin duda de ella, una mujer con determinación a la hora de defender los recursos de los vallenatos.
El reconocimiento a su trabajo no se ha hecho esperar. La Auditoría General de la República reveló que la Contraloría de Valledupar obtuvo un puntaje histórico de 92.5 puntos, estando entre las diez mejores contralorías del país y la segunda contraloría con mayor puntuación en la región Caribe colombiana. Esto es un testimonio del gran trabajo que ha venido haciendo la Contralora Municipal, generando mayor confianza de los ciudadanos en sus instituciones y en especial en este órgano de control.
Angélica María Olarte Becerra es un ejemplo a seguir para las mujeres y los hombres de Valledupar y de Colombia. Su liderazgo y compromiso con la transparencia y la justicia son un faro de esperanza en un mundo que necesita más líderes como ella. Su legado es un recordatorio de que, con compromiso y pasión, podemos hacer una diferencia en nuestras comunidades y en todo el territorio nacional.




