El canciller Álvaro Leyva generó controversia al firmar el decreto 0108, donde hace oficial la designación de Armando Benedetti como embajador de Colombia ante la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Esta decisión ha sorprendido a diversos sectores del país, debido a los problemas asociados a su renuncia como embajador en Venezuela tras el escándalo de las conversaciones filtradas con la exjefa de gabinete Laura Sarabia. Este nuevo nombramiento levanta interrogantes sobre la idoneidad del candidato para ocupar un cargo diplomático de alto nivel.
La firma de Leyva también ha sido objeto de críticas, ya que el canciller enfrenta una orden de suspensión por parte de la Procuraduría relacionada con el caso de licitación de pasaportes. La combinación de estos factores ha provocado un debate acalorado en la opinión pública sobre la ética y la transparencia en la designación de cargos diplomáticos, así como de la integridad de los funcionarios involucrados en decisiones claves para el país.
“Nómbrese al señor ARMANDO ALBERTO BENEDETTI VILLANEDA identificado con cédula de ciudadanía No. 72.148.060, en el cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario, código 0036, grado 25, de la planta de personal del Despacho de los jefes de Misiones Diplomáticas y Oficinas Consulares, adscrito a la Misión Permanente de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, con sede en Roma, República Italiana”, dice el decreto.

