
El Semanario La Calle realizó un amplio sondeo para medir la intención de voto a las próximas elecciones presidenciales. La consulta se desarrolló tanto en las redes sociales del medio como en distintos sectores de Valledupar, donde se escuchó directamente a la comunidad. El resultado general muestra cómo las opiniones cambian dependiendo del entorno digital o presencial y evidencia un panorama político dinámico en la ciudad.
En las redes sociales, donde la conversación política fluye a gran velocidad, los seguidores participaron activamente. En Instagram, la tendencia fue clara: Abelardo de la Espriella alcanzó el 70%, mientras que Iván Cepeda obtuvo el 19%, seguido por Sergio Fajardo con el 8% y Roy Barreras con el 3%. Este resultado reflejó una inclinación marcada hacia un solo candidato dentro de esta plataforma, donde predomina un público joven, altamente conectado y participativo.
En Facebook, el respaldo hacia De la Espriella fue aún más fuerte, alcanzando un 80%, lo que lo consolidó como la opción preferida dentro de una red donde participa un público más adulto y opinativo. Esta plataforma dejó claro que la figura del candidato tiene gran influencia en este segmento.

En X, antes Twitter, la tendencia se mantuvo con cifras similares. Allí, Abelardo lideró con un 83%, mientras que Iván Cepeda sumó un 9%, y tanto Sergio Fajardo como Roy Barreras alcanzaron 4% cada uno. Este comportamiento confirma la fuerza del candidato en plataformas donde el debate político es directo y constante, con una audiencia que interactúa de manera rápida y contundente.
El comportamiento cambió en TikTok, una plataforma donde predomina un público muy joven y donde la información se consume de forma dinámica. Allí los resultados mostraron otro panorama: Abelardo de la Espriella obtuvo el 60%, mientras Iván Cepeda registró el 30%. Aunque De la Espriella mantuvo el liderazgo, la diferencia no fue tan amplia como en otras redes, lo que demuestra que la conversación política en TikTok tiene matices propios y un electorado más volátil.

Pero fuera de la virtualidad, el Semanario La Calle quiso conocer qué opinan los vallenatos en su entorno cotidiano. Por eso, se realizó un recorrido por distintos sectores de Valledupar donde la gente respondió cara a cara cuál es su candidato preferido. En este ejercicio presencial, el resultado fue distinto al de las redes, Iván Cepeda obtuvo el 66.7%, mientras que Abelardo de la Espriella registró el 33.3%. Este contraste marca una diferencia clara entre la percepción digital y la opinión directa de la ciudadanía.
La variación entre ambos escenarios evidencia un fenómeno interesante. En las redes, la figura de De la Espriella domina ampliamente, especialmente en plataformas como Instagram, Facebook y X, donde el debate político es fuerte y las comunidades digitales suelen amplificar una postura. En cambio, en el trabajo de calle, donde la conversación es más directa, reflexiva y libre de la presión de los algoritmos, la balanza cambia, favoreciendo ampliamente a Iván Cepeda.
Esta diferencia invita a analizar cómo influyen factores como la edad, el acceso a redes, los hábitos de consumo informativo y la identificación con ciertas narrativas políticas. Mientras el entorno digital refleja la opinión de quienes participan activamente en redes, el sondeo presencial recoge la voz de ciudadanos que quizás no se involucran tanto en plataformas digitales, pero que sí tienen una postura clara cuando se les pregunta frente a frente.
Además, el contraste entre plataformas digitales también muestra la diversidad de públicos. Instagram y X reflejan un apoyo masivo hacia un candidato, mientras TikTok muestra una audiencia más repartida y Facebook concentra opiniones más radicales. Cada red tiene su propio idioma político y, por lo visto, su propio candidato favorito.
Lo cierto es que este ejercicio deja ver un electorado activo y dispuesto a opinar, tanto en línea como en la calle. Las opiniones recogidas muestran que la contienda presidencial se mueve entre escenarios contrastantes, donde la percepción cambia según quién responde, dónde y cómo. La política en Valledupar se está discutiendo en las pantallas, pero también en los espacios cotidianos donde la gente conversa sin filtros.
Aunque ninguna encuesta define un resultado final, sí ayudan a entender cómo se está configurando el ambiente electoral en la ciudad. Y en este caso, Valledupar demuestra que la conversación política está viva, dividida y en constante transformación. Lo digital dice una cosa; la calle dice otra. Lo que sí está claro es que la ciudadanía se está haciendo escuchar, y su voz será determinante en lo que viene.

