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Así se está armando el mapa presidencial en La Guajira 

Mientras varios dirigentes políticos del departamento ya definieron su respaldo a la Presidencia, otros optaron por guardar silencio. La Calle consultó a senadores, representantes, diputados y concejales: hay una tendencia marcada, pero también dudas que podrían reconfigurar el tablero político en cualquier momento. La carrera presidencial en Colombia comienza a tomar forma en las regiones. Y en La Guajira, territorio donde la política rara vez es lineal, los primeros respaldos ya empiezan a dibujar un mapa que combina definiciones claras con silencios que no pasan desapercibidos.

En un ejercicio de consulta directa, La Calle preguntó a dirigentes de distintos niveles, Senado, Cámara de Representantes, Asamblea Departamental y Concejo de Riohacha, por sus apoyos de cara a las próximas elecciones. El resultado no solo revela preferencias políticas, sino también estrategias, tiempos y cálculos que van más allá de lo evidente. Ya es sabido que en política, lo que se dice importa. Pero lo que no se dice, a veces, pesa más.

Apoyos que empiezan a consolidarse

Entre quienes sí decidieron responder, hay una tendencia que comienza a tomar forma: el respaldo a Iván Cepeda. En el Senado, la actual congresista Martha Peralta, del MAIS, confirmó su apoyo sin ambigüedades. A ella se suma la senadora electa Johana Osorio, del Pacto Histórico, quien asumirá su curul el próximo 20 de julio y también respaldará esa candidatura.

Este doble respaldo no es menor: refleja una coincidencia entre una figura en ejercicio y otra que llega con capital político reciente, lo que podría traducirse en una base sólida dentro del departamento. La misma línea se replica en la Asamblea Departamental. Los diputados Luis Fernando Lobo Barrera, del Pacto Histórico, y Olimpo Núñez De Armas, del MAIS, confirmaron su apoyo a Cepeda, reforzando una tendencia que, aunque no es absoluta, sí empieza a consolidarse.

En conjunto, estos respaldos configuran un primer bloque político con afinidad ideológica y coincidencia estratégica. No es todavía una maquinaria unificada, pero sí una señal clara de hacia dónde se inclinan ciertos sectores del poder regional.

Alfredo Deluque: el silencio… y lo que se dice por fuera

Pero si los apoyos construyen el mapa, los silencios y las versiones externas lo tensionan aún más. El caso más representativo es el del senador Alfredo Deluque. Aunque no respondió a la consulta de La Calle, otros reportes de prensa ya lo ubican en el tablero presidencial. Según versiones publicadas en medios, el dirigente guajiro estaría apoyando al abogado y precandidato Abelardo De La Espriella. Incluso, se ha informado que el Partido de la U habría autorizado “disenso” para algunos de sus senadores, permitiendo respaldos distintos al definido inicialmente a nivel nacional.

En ese escenario, Deluque haría parte de ese grupo, junto al senador Antonio Correa, quien se inclinaría por Iván Cepeda. La versión, sin embargo, contrasta con el hecho de que el propio Deluque no fijó posición ante este medio. Y ahí está el punto: en política, no sólo importa a quién se apoya, sino dónde y cuándo se dice. Porque mientras hacia afuera empiezan a perfilarse alineamientos, hacia adentro, al menos de cara a La Guajira, el silencio sigue marcando el ritmo.

Cámara y Asamblea: la cautela como estrategia

En la Cámara de Representantes, el panorama es, incluso, más reservado. No respondieron Juan Loreto Gómez Soto, del Partido Conservador; ni el representante electo Nenón Figueroa, del Partido de la U, quien asumirá su curul el próximo 20 de julio; es de suponer que Nenón Figueroa esté con Abelardo de la Espriella, pues su jefe político, el senador Deluque, lo ha anunciado así, según dicen otros medios;  el actual congresista Jorge Alberto Cerchiaro Figueroa, quien decidió no aspirar a la reelección, tampoco respondió a La Calle.

En la Asamblea Departamental, el patrón se repite. Los diputados Daniel Elías Ceballos Brito y Carlos Andrés Duarte Ospino, ambos del partido ASI, evitaron pronunciarse. Tampoco lo hizo Jimmy Rall Boscán Torres, quien ocupa curul por el estatuto de oposición tras haber quedado en segundo lugar en las elecciones a la Gobernación.

A ellos se suma Pablo Córdoba, quien ya no es diputado tras renunciar para aspirar a la Cámara, intento en el que no logró obtener curul. La repetición del silencio en distintos niveles no parece casual. Por el contrario, sugiere una estrategia compartida: esperar. Esperar a que el escenario nacional se aclare, a que las alianzas se definan o a que el costo político de tomar una postura sea menor.

Riohacha: un reflejo del tablero fragmentado

Si el nivel departamental muestra tendencias, el nivel local revela fragmentación. En el Concejo de Riohacha, las posturas están lejos de ser homogéneas; al menos, de acuerdo a los concejales que respondieron a La Calle, así lo demuestra. El concejal Yeiner Eliécer Osorio Ariza, de Fuerza Ciudadana, anunció su respaldo a Carlos Caicedo Omar, marcando distancia frente a la tendencia mayoritaria.

En contraste, el cabildante Gandhi Romero Epinayú, del Partido Liberal, confirmó su apoyo a Iván Cepeda. Por su parte, la concejal Maryori de Jesús Párez Álvarez, del Partido Alianza Verde, se inclinó por Claudia López, ampliando el abanico de opciones. A este escenario se suma el del concejal Didier Sainith Moscote Iguarán, del partido Centro Democrático, quien le dijo al Semanario La Calle que apoya a Paloma Valencia.

Lo que se observa en Riohacha es un microcosmos del departamento: múltiples apuestas, ninguna hegemonía y decisiones que responden más a dinámicas individuales que a líneas colectivas.

Entre la línea nacional y la realidad local

Lo que empieza a configurarse en La Guajira es una tensión clásica de la política colombiana: la que existe entre las decisiones de los partidos a nivel nacional y las estrategias de sus líderes en los territorios. En Bogotá se trazan directrices. En las regiones, se negocian.

Allí entran en juego factores que muchas veces no son visibles desde el centro: estructuras electorales, alianzas locales, liderazgos tradicionales y cálculos de supervivencia política. Por eso, aunque algunos dirigentes ya se alinean con claridad, otros optan por una postura más cautelosa. 

No responder, en este contexto, no es necesariamente indecisión. Puede ser, más bien, una forma de mantener margen de maniobra.

Un mapa en construcción

Con todos estos elementos, el mapa político de La Guajira frente a las presidenciales aún está lejos de cerrarse. Hay una tendencia visible hacia Iván Cepeda en varios niveles. Pero también hay apoyos dispersos hacia otras figuras y, sobre todo, un número significativo de dirigentes que aún no se pronuncian. Esa combinación deja un escenario abierto, dinámico y susceptible a cambios. Porque si algo caracteriza la política regional es su capacidad de reconfigurarse en función de las circunstancias.

No todos tiene cartas sobre la mesa

En La Guajira, la carrera presidencial ya comenzó. Pero no todos están jugando con las cartas sobre la mesa. Algunos dirigentes ya eligieron candidato y lo dicen sin rodeos. Otros prefieren esperar, observar y decidir cuando el panorama esté más claro. Y en ese juego, donde cada movimiento cuenta, el silencio no es vacío: es estrategia.

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