En la edición impresa del lunes 15 de diciembre, el Semanario La Calle hizo público un contrato que el alcalde de El Copey, Assad Cesar Raish Gámez, firmó en febrero con Cilia Maria Contreras Sierra, hermana de William Javier Contreras Sierra, segundo mayor financiador de los aportantes particulares de la campaña que llevó a Raish Gámez a la Alcaldía de su municipio; entonces, quedaba en evidencia que Assad Raish y su secretario General y de Gobierno, Luis Rafael Daza Barrios, podrían haber incurrido en la violación del régimen legal y de inhabilidades e incompatibilidades por un supuesto interés indebido en la celebración de contratos al haber, en ejercicio de sus funciones, “intervenido en la tramitación, aprobación o celebración de un contrato” con una persona que, presuntamente, se encuentran dentro del segundo grado de consanguinidad con un financiador de la campaña dell entonces candidato Raish Gámez. Resulta que esa no es la única ilegalidad en la que podría estar inmerso el primer mandatario de los copeyanos.
Resulta que a La Calle llegó otra evidencia, que, después, este periódico corroboró su autenticidad en el Sistema Electrónico de Contratación Pública (Secop). Se trata de un segundo contrato, firmado, también, entre el alcalde Assad Raish y la misma Cilia Contreras.
Dos contratos consecutivos con el mismo objeto
EI objeto del primer contrato es «Suministro de materiales, útiles e implementos de aseo y cafetería para las dependencias y demás oficinas de la administración municipal». Se firmó el 19 de febrero de 2024 y su plazo de ejecución fue por seis meses; es decir, venció en julio de 2024. El monto de este contrato fue de 36 millones 400 mil pesos.
El objeto del segundo contrato es «Suministro de materiales e implementos de aseo y cafetería para las oficinas y dependencias de la administración municipal». Se firmó el 11 de octubre de 2024 y su plazo de ejecución fue hasta el 30 de diciembre de 2024. El monto de este contrato fue de 20 millones de pesos.
¿‘Fraccionamiento’ ilegal del contrato?
Ambos contratos obedecieron a una invitación pública para participar en un proceso de selección de mínima cuantía. Ambos están suscritos con la misma persona: Cilia Maria Contreras Sierra. Las fuentes que suministraron la información al Semanario La Calle aeeguran que aquí el alcalde Raish Gámez pudo haber incurrido en una segunda violación (además de la ya mencionada incompatibilidad por contratar con un segundo grado de consanguinidad con un financiador de su campaña) por un supuesto interés indebido en la celebración de contratos al haber, en ejercicio de sus funciones, contratar la división del objeto de un contrato estatal en varios, conocida como su ‘fraccionamiento’, cuando con ello se manipulen las cuantías exigidas por la ley, pues este proceder irregular implica disminuir artificiosamente el valor del contrato para eludir los procedimientos reglados de selección objetiva, contenidos en normas de orden público.
La fuente agrega que “al estar obligado el funcionario a aplicar los procesos de selección del contratista, no está autorizado para fraccionar el contrato, aunque tal conducta irregular no esté hoy expresamente prohibida, dado que, en virtud del principio de legalidad, los servidores públicos, en el ejercicio de sus funciones, sólo pueden hacer aquello que les esté expresamente permitido”.
Otro contrato extraño
Otra fuente suministró a La Calle un contrato suscrito entre el alcalde de El Copey y Kering Gonzalo Villegas Aponte, propietario del establecimiento de comercio ‘Hornamentación (SIC) y Vidrios Keviap’. El objeto de este contrato es «Mejoramiento y mantenimiento del parque recreodeportivo de la plaza principal del municipio de El Copey, Cesar». El monto de este contrato es de $ 22.851.944. Fue firmado el 14 de diciembre de 2024 y su plazo de ejecución se extendió hasta el 31 de diciembre de 2024.
De acuerdo a la fuente, el problema no es tanto que el favorecido con el contrato sea el padrastro de la inspectora de policía, Laura Vanesa Arias Hernandez, sino que lo realmente criticable es que ese establecimiento tiene experiencia en la comercialización y manejo de vidrios, “pero no en el objeto de este contrato; es decir, le dieron el contrato para favorecer a la inspectora de policía”
Alcalde: ¿atado por sus financiadores?
La misma fuente dijo que algunos de los políticos que apoyaron al entonces candidato Assar Raish están molestos con el hoy alcalde porque “el hombre, prácticamente, no manda en la alcaldía. Él está atado a sus financiadores, que son los que se reparten los contratos. Blas Gamarra, Karol Blanco Gamarra, Jorge Luis Rocha Granados, Ornel Osorio Jiménez y Laura Arias Hernández, inspectora de policía municipal, son los que mandan y se reparten el botín”.
Alcalde Assad Raish sordo y mudo
El Semanario La calle puso en conocimiento del alcalde Assad Raish sobre los temas tratados en el presente artículo periodístico. Y le indagó su versión sobre estos para incluirla en este texto; no obstante, el alcalde no respondió.





