Las elecciones a la Cámara de Representantes del 8 de marzo de 2026 dejaron en el Cesar un mapa político con patrones regionales bastante definidos. El partido Conservador Colombiano se consolidó como la primera fuerza electoral del departamento, con dominio claro en la capital, Valledupar, en el norte del Cesar y en buena parte del corredor minero. Al mismo tiempo, el partido de la U mantuvo una estructura sólida en el sur del departamento, mientras que el Pacto Histórico logró consolidarse como una tercera fuerza con presencia creciente en distintos territorios.
Equipo Azul es rey en la capital, norte del Cesar y corredor minero
En Valledupar, principal centro político y electoral del departamento, el conservatismo ratificó su hegemonía. El representante Alfredo ‘Ape’ Cuello volvió a imponerse con amplia votación, impulsado por el respaldo de la administración del alcalde Ernesto Orozco. La capital también evidenció el crecimiento del Pacto Histórico como principal fuerza de oposición, mientras que el partido Liberal y el partido de la U protagonizaron una disputa cerrada por el tercer lugar.
Este mismo predominio conservador se repite en el norte del Cesar —municipios como La Paz, San Diego, Manaure, Pueblo Bello, Bosconia y El Copey— donde el Equipo Azul logró imponerse de manera consistente, consolidando esta franja del departamento como el principal bastión territorial del proyecto político de Ape Cuello.
En el corredor minero —Codazzi, La Jagua de Ibirico, El Paso y Becerril— también se impuso en la mayoría de municipios el Conservatismo, aunque con una competencia más visible del Pacto Histórico, que, incluso, logró ganar en La Jagua de Ibirico. En esta zona quedó en evidencia, además, el debilitamiento del liderazgo del exalcalde Raúl Machado, cuyo partido, la U, perdió protagonismo frente a otras fuerzas políticas.
El centro del Cesar mostró un panorama competitivo
El centro del Cesar mostró un panorama más competitivo entre los partidos tradicionales. Allí el Conservatismo mantuvo el liderazgo en municipios como Chimichagua, Tamalameque y Chiriguaná, mientras que el liberalismo logró imponerse en Curumaní y el partido de la U ganó en Astrea. En esta subregión también se observó un avance relativo del Pacto Histórico, especialmente en municipios con mayor dinamismo social y económico.
El partido de la U se impuso en el sur
Por su parte, el sur del departamento mantuvo un comportamiento político distinto al resto del Cesar. En municipios como Aguachica, Río de Oro, San Martín, González y La Gloria se confirmó el predominio del partido de la U, impulsado por el liderazgo regional de Gumercindo de la Peña. Sin embargo, el mapa no fue uniforme: en Pailitas ganó el partido Liberal, en Pelaya el Conservador y en San Alberto el Pacto Histórico, lo que evidencia una mayor diversidad política en esta subregión.
En conjunto, los resultados muestran un departamento donde el conservatismo mantiene la primera fuerza electoral, el partido de la U conserva un bastión importante en el sur y el Pacto Histórico continúa expandiendo su presencia territorial, configurando un escenario político de tres bloques que marcarán la dinámica electoral del Cesar en los próximos años.

