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Cesarenses, ¿van a seguir permitiendo que el Rosario se hunda por la politiquería?

Trabajadores de la salud del Hospital Rosario Pumarejo de López en Valledupar se declararon en cese de actividades laborales indefinidas por falta de pago de sus salarios que, increíblemente, llegan hasta los 11 meses. Además de ello, estos funcionarios claman por mejores equipos de bioseguridad para atender la emergencia del Covid-19, y piden la renuncia inmediata de la nueva gerente Jacqueline Henríquez, quien la única respuesta que les ha dado es que no hay plata y al que no le guste que se largue; recordemos además que la mujer se estrenó en el cargo dando visto bueno a la masacre laboral de más de 50 personas a quienes sacaron debiéndoles 8 meses de salarios y prestaciones sociales. Y mientras todo esto pasa, los cesarenses parecen dormidos en una especie de letargo colectivo que les impide exigir respeto y apoyar a estos trabajadores que hoy por hoy es a los únicos que les duele la institución de salud pública más importante del departamento.  

Jacqueline Henríquez

Son más de 50 trabajadores de la salud del Hospital Rosario Pumarejo de López, entre los que se encuentran médicos generales, especialistas, fisioterapeutas, anestesiólogos, enfermeras, y demás, los que se fueron a cese de actividades desde el pasado viernes 3 de julio, en protesta al incumplimiento prolongado de sus salarios, aseguran que a algunos les adeudan hasta 11 meses por la prestación de sus servicios. La Calle habló con ellos para que los cesarenses se hagan una idea de la realidad que estas personas están atravesando por culpa de la politiquería que se enquistó en el centro médico.

A la falta de pago de sus salarios, los médicos aseguran que a la queja se le suma la falta de equipos de bioseguridad para atender la emergencia Covid-19, los cuales el hospital no ha facilitado en un 100% para poder brindar el servicio en medio de la pandemia a los pacientes infectados por el virus, además aluden que ha empeorado la situación, el centro asistencial va de capa caída con el nombramiento de la nueva gerente, Jacqueline Henríquez, quien llegó a ocupar el cargo solo hace tres meses, y entre líneas la única solución que manifiesta es que, “no hay plata para pagarle a nadie, y aquel que no les guste que se vaya”.

Tras el paro, en la que recordamos es una acción repetitiva por parte los profesionales de la salud en el Hospital Rosario, siempre enfocado al mismo objetivo, y como única salida para que se subsane los salarios atrasados, los trabajadores recalcaron que sólo se está prestando el servicio de urgencias para pacientes vitales.

El médico cirujano del área de maternidad del Hospital Rosario Pumarejo de López, Luis Heberto Gómez, quien lleva 20 años prestando el servicio en dicho centro asistencial, asegura que le deben siete meses de su salario. “La decisión de irnos a cese de actividades fue de todos los trabajadores, esta es una salida a la que siempre tenemos que recurrir para que nos presten atención, depende de los altos cargos que esto se levante, pero lo que queremos es una respuesta en las que nos aseguren que nos van a pagar por lo menos parte de los meses atrasados”, indicó el médico.

El médico además aseveró, “queremos que nos suministren en un 100% todos los elementos de bioseguridad que se requieren en medio de la pandemia Covid-19 para atender a los pacientes infectados por el coronavirus ya que no contamos con ello”.

Profundizando aún más los problemas internos del Rosario Pumarejo de López, el médico cirujano, Luis Heberto, agregó que el Hospital va de capa caída con el nombramiento de la gerente, Jaqueline Henríquez, quien fue nombrada el cargo apenas hace tres meses, y hasta ahora lo único que ha hecho es enfrentarse con los trabajadores, ventilando públicamente información falsa de los profesionales de la salud, por lo que exigen un cambio de la nueva mandamás del centro asistencial.

“Queremos un cambio de la nueva gerente del hospital, toda vez que la señora que han nombrado en el cargo no es la que nos va a solucionar nuestros problemas, ni siquiera nos ha dado la cara, esa señora tiene una actitud arrogante, apenas llegó lo único que ha hecho es desprestigiar públicamente el nombre de los médicos del hospital. Públicamente dijo que los médicos maltratamos a los pacientes, cosa que nos es así, y de serlo ella lo que tiene que hacer es solucionar el problema directamente con la persona, creemos que esa actitud no es la que a va sacar de la crisis en la que está el hospital, desprestigiando y dañando la imagen de los médicos no es la solución”.

Agregó además que “el Hospital siempre ha tenido sus problemas financieros para pagarle el sueldo a sus trabajadores, esto se debe al fortín político que hacen los gobernantes con los cargos de gerentes, quienes siempre llegan en paracaídas y se embolsillan la plata y luego se van tranquilamente con una vida prácticamente hecha, dejando el Rosario peor de cómo lo encontraron por eso es que nunca hay para pagarles a los trabajadores”, finalizó el médico.

La Fisioterapeuta, Karen Lorena Oñate Plata también hablo al respecto y dijo: “me encuentro en cese de actividades porque en mi caso me adeudan siete meses por la prestación de mis servicios. Hemos buscados soluciones con las directivas del hospital, pero no nos dan la cara y ninguna respuesta que nos alivie nuestros bolsillos, más que no hay plata y no hay recursos para pagarle nadie. Nos dicen que el que no quiere estar aquí que se vaya, y con esa respuesta nos están vulnerando nuestro derecho como trabajadores. Durante la asamblea que realizamos un día antes de iniciar el cese de actividades la gerente ni siquiera se acercó, pero si nos echó a la Policía en respuesta a la manifestación que realizamos pacíficamente, cuando ella llegó al cargo nos dijo que nos iba solucionar los problemas de pagos, nos calentó el oído, pero eso no duró nada. He sobrevivido todos estos meses sin recibir un solo peso de mi sueldo, gracias a Dios mi esposo sí tiene un trabajo que es remunerado”, indicó la profesional.

El enfermero Juan Carlo Rojas Caballero, lleva 18 meses de estar vinculado al Hospital, y de todo ese tiempo prestando su servicio le adeudan siete meses de su sueldo, en la que muchas veces sale de su casa a pie, porque asegura que hay días en los que no tiene un peso en sus bolsillos para llegar a su lugar de trabajo y cumplir con sus obligaciones.

“Estamos cansados, agotados e inconformes, todo esto debido a que no estamos recibiendo el salario que nos corresponde por nuestro servicio. Nos tratan de héroes, y que somos la salvación en medio de la pandemia, pero trabajar bajo estas condiciones no es fácil, por lo que nos vimos obligados a interrumpir nuestras labores como única salida para que nos paguen, en mi caso me deben siete meses, a otros compañeros nueve, y hasta 11 meses, si no nos vamos a cese de actividades la cantidad de meses acumulados serán más. También se le suma que en medio de la pandemia covid-19 no nos están brindando ninguna garantía de protección, y así no podemos seguir trabajando “, aseveró el enfermero Rojas Caballero.

Por último, la señora Dalgi Pacheco Gonzales, de servicio general, quien cumple ya 13 años de estar limpiando los pisos del hospital Rosario Pumarejo de López, asegura que le deben varios meses de de su trabajo. “En mi caso y el de otras compañeras que siguen vinculadas al Hospital, y otras que fueron despedidas por la nueva gerente, nos adeudan 8 meses de trabajos desde agosto del 2019 hasta abril de este año, en algunos casos recurro con algunos compañeros una vez termino mis jornadas laborales para que me presten desde 500 pesos para completar mis pasajes e irme a casa, es una situación que me da pena”, explicó la trabajadora.

 

 

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