publicidad

publicidad

Con respirador artificial cuatro hospitales del Cesar  

La Superintendencia de Salud tiene la vista puesta sobre cuatro centros médicos en el departamento del Cesar, el motivo no podría ser otro que el pésimo manejo de sus recursos. En diciembre de este año los gerentes de los hospitales de Becerril, Pelaya, La Gloria y Tamalameque deberán presentar un informe al ministerio de Salud y este determinará si son o no intervenidos.

En el año 2016 la crisis financiera por la que atravesaban varios centros hospitalarios del departamento del Cesar llevó a que el ministerio de Salud, a través de la Superintendencia de Salud, volteara sus ojos hacia esta zona del país; pero a decir verdad el complejo panorama para ese entonces no era exclusivo de los cesarenses, puesto que en resto del país la situación era igual, y en algunos casos hasta peor.

Hospital Regional San Andrés E.S.E de Chiriguaná

Uno de ellos es el Hospital Regional San Andrés E.S.E de Chiriguaná, el cual tuvo que ser intervenido por la Supersalud en junio de este año, dicha intervención durará un año; es decir que en junio del año entrante se conocerán si este procedimiento fue o no exitoso. Vale la pena señalar que la intervención se autorizó mediante la Resolución 6063 del 13 de junio de 2018, medida que busca garantizar la adecuada prestación de servicio de salud a los usuarios.

La razón que argumentó la Supersalud para tomar el control del hospital es el incremento del pasivo, el cual supera los 33 mil millones de pesos ($33.694.497.403 cifra exacta), con el agravante que solo contaba con un respaldo de 13 mil millones de pesos para pagar. Al mes de septiembre el equilibrio financiero de la entidad era de 29.578.867.599, y solo ha hecho un abono del menos del 5%, de no pagar el total del efectivo al 2020 la resolución tendrá prórroga.

Le puede interesar  Este el plan en Gamarra para reactivar gradualmente el comercio
Hospital Francisco Canosa – Pelaya

Un aparte de la resolución de intervención dice que “como efecto de la medida de intervención forzosa administrativa para administrar, el personal de la entidad deberá aportar la información de manera veraz y oportuna en los términos en que sea solicitada”.

¿Por qué cae en crisis el hospital?

El secretario de Salud del Cesar, Jorge Juan Orozco Sánchez, indicó que la deuda del hospital San Andrés, se debe a la mala gerencia. “El hospital de Chiriguaná es un centro médico de segundo nivel, pero con el tiempo gerencias anteriores fueron contratando subespecialidades, y las demandas de esas patologías no eran suficiente para dicha oferta, es decir los médicos especialistas no producían a través de su trabajo los recursos para pagarse su sueldo, por lo que se fue acumulando una deuda laboral con los especialistas. En Chiriguaná un especialista podría ganar hasta un millón de pesos diarios, fueron varias las vigencias las que el hospital paso en ese comportamiento sin poder pagar esos sueldos, por lo que fue parando en temas parafiscales, además de los servicios públicos, y la mala gestión de la cartera”.

Hospital San José – La Gloria

Otra de las situaciones que  dieron pie a la crisis financiera del hospital fueron las EPS que no le pagaban los servicios prestados al hospital, “EPS como SaludVida y Emdisalud, que son las que cuentan con el mayor número de afiliados en ese municipio fueron dejando sin músculo financiero al hospital, puesto que estas a no pagarle el centro debía acumulando deudas con intereses”, indicó el secretario.

A punto de caer en manos de la Supersalud

Otros hospitales en el departamento del Cesar que están en crisis financiera y cuya intervención por parte de la Supersalud es casi inminente son: en el municipio de Becerril el hospital San José, igualmente el Francisco Canosa en Pelaya, el centro médico de Tamalameque, y el San José en La Gloria.

Le puede interesar  “No debemos permitir que los recursos públicos se usen para pagar favores políticos”

En ese sentido, estos centros médicos deberán en dos años presentar un informes para conocer cómo han manejado sus recursos y sí en medio de esas administraciones han logrado disminuir sus deudas y, por ende, mejorar el servicio que le prestan a los usuarios, de no haber mejoría su destino está prácticamente cantando, serán intervenidos.

La Calle conoció que a la deuda que tenía el hospital de Becerril a corte de diciembre del 2018 era de $2.957.271.098, sin embargo, a corte de septiembre de 2019 esta ha ido en incremento hasta llegar a $3.839.591.544; en cuanto respecta a la entidad Francisco Canosa en Pelaya era de $2.184.336.173, pero al reporte entregado por la secretaria de Salud del Cesar esta también muestra que aumento $2.248.862.846, esto en el mismo periodo de tiempo.

El hospital de Tamalameque

El hospital local de Tamalameque, al corte del 31 de diciembre del 2018 mostraba una crisis financiera de $2.677.039.840 a septiembre de este año ya era de $3.784.701.571, en La Gloria, $2.239.030.812 al del mimo $3.565.734.079.

Para no caer en manos de una intervención forzosa por la Superintendencia Nacional de Salud, los anteriores hospitales mencionado deberán presentar ante el ministerio de Hacienda un programa de Cemento Fiscal y Financiero.

“Ese documento tiene que garantizar la sostenibilidad y viabilidad de ese hospital en el tiempo, si el ministerio de hacienda que califica o revisa dichos programas y si en su revisión conceptúa que no son viables los remite a las Supersalud para que estos los intervengas”, indicó el secretario Orozco Sánchez.

publicidad

publicidad