A pesar de declarar en medio de lágrimas que “tengo cáncer terminal», el ingeniero Rodolfo Hernandez fue condenado por el escándalo de las basuras en el relleno sanitario El Carrasco y las nuevas tecnologías con la empresa Vitalogic.
Después de escuchar al ingeniero, el fiscal Germán Peñaloza solicitó condena sancionatoria en contra de Hernández por interés indebido en la celebración de contratos.
El juez dio a conocer que existen elementos de prueba, principalmente el testimonio de José Manuel Barrera, exgerente de la Empresa de Aseo, EMAB, y otras evidencias en las que Hernández habría tenido intereses en favorecer a un contratista. » Se supo de varias reuniones en donde se habló de la tecnología de Vitalogic en el que se mencionó a la Calavera, que sería el contratista. Se suscribió un contrato de corretaje, se encuentran correos electrónicos», dijo el juez.
El juez decidió condenarlo, pero no en centro carcelario, debido a que, en pocos días cumple 79 años y padece una enfermedad terminal, como lo indicó en la audiencia.




