Tres ecologistas y veedores hablaron con el Semanario La Calle sobre el papel de la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) en la conservación ambiental en este departamento. Y coincidieron en señalar que la CAR cesarense no cumple su misión para la cual fue creada.
No colabora con los bomberos para los incendios forestales

Alfonso Luis Martínez, conocido como Yiyo Martínez, le dijo al Semanario La Calle que “las entidades forestales le están pidiendo a Corpocesar que colabore con el Cuerpo de Bomberos, como lo están haciendo las CAR de toda Colombia. Ellos no quieren dar ni un recurso, sino que da miserableza. Entonces, es obligación de ellos darle, colaborarle y para eso se le aumentó la tasa ambiental en años anteriores con el consejo anterior y ha sido peor. No se ha visto la inversión de ellos en en el Cesar y en Valledupar, especialmente, donde le aumentaron la tasa esa ambiental no se ha visto”.
No tienen guardianes forestales y hay muchos incendios
Yiyo Martínez criticó porque no se ve a ningún guardia forestal por ninguna parte. “Ellos deben poner estos guardias. Según ellos, tienen una lista en los corregimientos, ellos dicen que no pueden hacer mucha inversión en Valledupar, pero sí en los corregimientos. vaya contradicción: en los corregimientos es donde hay más incendios; por ejemplo, en Los Corazones, hubo 18 incendios y ninguno de Coprocesar vino a preguntar qué se quemó, en qué podemos ayudar, qué vamos a nombrar o no.
“En Cerro Murillo tienen 30 hectáreas abandonadas”: ecologista
En su conversación con La Calle, Yiyo Martínez expuso el caso del Cerro Murillo. “Tienen 30 hectáreas y las tienen sin nada, no se ven animales: más bien Tomás Darío Gutiérrez, vecino, tiene más que ellos porque él tiene para avistamiento de animales, visita; en cambio, Corpocesar ni por ahí se entiende que tiene esas 30 hectáreas ahí: debía de tener en esta zona, para protegerla, guardianes o personas cuidando que no haya incendios forestales en esta zona, pero nada”.
“No controlan quién coge agua del Río Guatapurí”: veeduría ambiental

La ecologista Johanna Casallas es la representante legal de la Veeduría Amigos del Medio Ambiente (Ama). En diálogo con el Semanario La Calle, Johanna Casallas dijo que “el Río Guatapurí tiene la cantidad de concesiones que jamás (Corpocesar) han revisado cuáles son esas concesiones, por qué razón se pidieron, si siguen siendo porque llevan muchísimos años y la mayoría de esas personas es gente que tienen fincas, tiene cultivos desde arriba hasta abajo. Entonces, el caudal lo van robando desde arriba. Y ellos ni siquiera han actualizado el registro actual de las concesiones. Y si eso fuese así, entonces el caudal del Río Guatapurí sería mucho más amplio, y segundo, no tendría tantas afectaciones como tiene. O sea, ahí tampoco (Corpocesar) ha cumplido su papel. Muchas veces, no sé cuál será la cuestión allí en el sentido de que será que, de pronto, le temen a los dueños de las concesiones, que entre comillas son “dueños”, porque eso es una concesión que le ha dado a ellos para que utilicen esta agua de manera controlada. No sabemos si realmente ha sido controlada, realmente si está utilizándose para las situaciones para las que pidieron el permiso o no”.
“Corpocesar no maneja la economía circular del reciclaje”: ecologista Johanna Casallas
La líder de Ama también se refirió a los residuos sólidos. “O reciclaje, que llaman. Hay un Plan Integral de Gestión de Residuos Sólidos (Pgirs) que, a nivel nacional, es una política que le dice a los municipios cómo deben manejar sus residuos”, le explicó a La Calle. “Valledupar fue bendecida porque fue elegida en todas las ciudades capitales de Colombia para que una entidad amiga le ayudara a construir el Pgirs. Sí, dos ciudades de la costa, entre esas fue Valledupar en el gobierno de Freddy Socarrás, que lo dejó hecho. Pero de ahí para allá, nadie ha hecho absolutamente nada. Sí, listo, actualizan el Pgirs, pero, ¿y qué hacen? Si eso fuese así, entonces nadie tiraría la basura como le diera la gana. Si eso fuera así, el reciclaje se aprovechaba y se actualizaba el tema de economía circular, que, supuestamente, eso es otro tema que debería manejar Corpocesar y no lo hace”
“Qué se hace la plata de la educación ambiental”: veeduría Ama
Finalmente, la ecologista Johanna Casallas le dijo a La Calle que cuando se criticaba el mal manejo del reciclaje le responden «Sí, hay que trabajar en la educación ambiental.» Y, entonces, se preguntó “¿en dónde está la educación ambiental? Eso viene transversal. Desde el gobierno nacional que genera la política pública se baja el nivel en el municipio, en el departamento y se adopta. Y se adopta es que se pone en ejecución. Entonces, la plata que viene para educación ambiental, no sabemos dónde se va y qué se hace. Sí, hay un Proyecto Ciudadano de Educación Ambiental, los Proceda: todos esos terminan siendo figuras porque, al final, eso no se ve”.
Los riesgos ambientales en el Río Casacará

De acuerdo a Raúl Eduardo Silva Díaz, presidente de la Veeduría Ciudadana “NO +”, “el Río Casacará está siendo explotado para sacar arena, grava y recebo. Aunque esta actividad tiene un permiso, el estudio muestra que se están cometiendo varias irregularidades muy preocupantes”. El veedor le dijo al Semanario La Calle que, recientemente, se elaboró un estudio técnico y topográfico reciente, para analizar el estado del río y los impactos de una actividad minera que allí se realiza.
“Se interviene el Río Casacará en zonas no autorizadas”: veedor Raúl Silva
“Entre los hallazgos más delicados, se encontró que la extracción de materiales se está haciendo fuera del área permitida. Es decir, se está interviniendo el río en zonas donde no hay autorización. También se está usando maquinaria pesada dentro del cauce, algo que está totalmente prohibido y que afecta gravemente el suelo, el agua y la fauna que vive en el río”, expresó el veedor a La Calle.
Agregó que otra situación grave es que ya se ha extraído mucho más material del que está permitido por año. Según el estudio, en tres años se ha triplicado la cantidad autorizada. Esto ha generado erosión, pérdida del cauce natural del río y ha puesto en riesgo la toma de agua de muchas familias, así como cultivos y animales que dependen del río para sobrevivir.
Ya no hay árboles a orillas del río Casacará
Raúl Díaz le dijo a La Calle que se identificaron zonas donde ya no hay árboles en las orillas del río, lo que hace que el agua se evapore más rápido y que las lluvias intensas puedan generar avalanchas. El estudio también alertó que el centro donde se deposita el material extraído está ubicado en un sitio diferente al aprobado, lo que, de acuerdo al veedor Raúl Silva, podría ser considerado minería ilegal.

“El Río Casacará está en riesgo de desaparecer”: veeduría No+
Todo lo anterior, según la veeduría No+, “ha hecho que el río esté en riesgo de desaparecer o convertirse en un simple canal seco durante gran parte del año. Las consecuencias serían muy graves para la región: menos agua, menos alimentos, más pobreza y daños ecológicos que podrían tardar décadas en repararse. El estudio recomienda suspender de inmediato esta actividad minera, revisar los permisos y proteger el río antes de que el daño sea irreversible. También se sugiere que las comunidades, las autoridades y los ciudadanos se unan para defender el agua, el medio ambiente y el futuro de todos”.


