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Corpocesar sigue en su despilfarro sin dar resultados

En el corregimiento de Guacoche, municipio de Valledupar, han tenido que romper paredes, en algunas de las viviendas para sacar el agua que ingresa por el desbordamiento del caño El Arroyito. 

El más reciente episodio de inundaciones que vivió el pueblo fue el pasado 3 de octubre, una situación que para los lugareños es esperada en cada temporada de lluvias. 

Aseguran que esto no es nuevo ya que llevan ‘toda una vida’ con la problemática y pese a que han pasado diferentes administraciones municipales la solución nunca llega.   Una solución también la ha presentado la Corporación Autónoma Regional del Cesar, entidad que ha invertido millonarios recursos para una ‘supuesta’ solución, pero los desbordamientos continúan. 

“Ese arroyo toda la vida ha tenido un cauce totalmente reducido, pero tenía amplitud aquí en el pueblo y no se veía que entrara dentro de las casas, porque no tenía represamiento. Ahora, con la construcción y pavimentación de la carretera, cuando llega el agua a la vía no tiene salida”, manifestó Álvaro Bermúdez Cabana, habitante del corregimiento. 

Según su conocimiento, las obras realizadas en la carretera y los sistemas de drenaje instalados no estarían permitiendo el adecuado paso del agua.

“Los box culvert que pusieron los pusieron muy mal. No los colocaron en su debido lugar y el agua llega, se devuelve y termina entrando a las casas. Muchas casas se afectan por el problema de que no tienen un cauce ni un puente por donde pueda pasar el agua y cruzar la carretera, por el levantamiento que le hicieron a la vía”.

El habitante también se refirió a un proyecto que, según explicó, fue presentado para intervenir El Arroyito. Aseguró que la comunidad espera nuevamente maquinaria para atender la emergencia.

“Los afectados estamos esperando una maquinaria, a ver quién la consigue. Por aquí mandaron a hacer un proyecto, pero parece que hubo poco interés en procesarlo, después se lo llevaron para otro lado”.

Sobre el proyecto que les fue presentado a los habitantes de Guacoche, explicó que la propuesta contemplaba la canalización del arroyo y la construcción de infraestructura para evitar que el agua siguiera afectando a la población.

“Era para canalizar el Arroyito y le iban a poner algo para que no se fuera a arrancar el estado en que está. Pero eso fue todo. Lo que llegaron fue buscando como para no hacer nada, porque ellos no habían preguntado quién estaba de acuerdo”.

El ciudadano señaló que, durante la socialización, algunos habitantes manifestaron su desacuerdo, pero, según su versión, no se habría explicado suficientemente en qué consistía la intervención.

“Hubo personas que cometieron el error de decir que no estaban de acuerdo, pero no explicaron el proyecto. Entonces ya con eso fue para ellos dejar el proyecto, mandarlo para otro lado o cancelarlo. No sé qué fue lo que hicieron”.

“Eso fue ahora, en 2026. Y después de eso, Corpocesar no ha llegado por acá a socializar. Ni la Alcaldía, nadie ha llegado”.

“El llamado nosotros se lo hemos hecho por escrito en 2025, a varias entidades, mejor dicho, a la Alcaldía, a la Gobernación y a todas las entidades que tienen que ver con eso”.

Al proyecto que se refiere el ciudadano es el contrato de licitación pública de nombre ‘Construcción de Obras Hidráulicas para el Control de la Inundación sobre el Caño El Arroyito, en el corregimiento de Guacoche, jurisdicción del municipio de Valledupar, departamento del Cesar’.   Esto por un valor de $5.924.430 millones.    

Dicha contratación estaría a cargo de Corpocesar especificando que para precios unitarios, podría haber una variación del 10 % por encima o por debajo de los valores establecidos por la entidad, por tanto, durante el proceso contractual los proponentes debían efectuar sus ofertas económicas. 

Pero esta no es la primera vez que Corpocesar destina recursos para mejorar las condiciones del caño El Arroyito prometiendo que será la solución definitiva para las ‘eternas’ inundaciones del pueblo. 

En enero de 2021 se celebró un contrato entre Corpocesar y la Unión Temporal y de los Sistemas Guacoche.  El cual fue entre Yolanda Martínez Manjarrés como directora general encargada de la entidad,  y dicha Unión Temporal que era conformada por la Corporación Prosperar con un porcentaje de participación del 60 % mientras que el ciudadano Angelo Alfonso Jiménez Ibarra, con un porcentaje de participación del 40 % representado legalmente por John Jaime Vargas Murillo,  quien se denominó como el contratista. 

En ese momento se dijo que el contrato era para la prevención de inundaciones en Guacoche a través de la recuperación hidráulica y ambiental de la laguna de Guacoche y control del desbordamiento del caño El Arroyito. Para esto se desarrollaron estudios previos.  

El contrato tuvo un valor de $1.876 millones 871,312 pesos, con un plazo de ejecución de 10 meses contado a partir de la aprobación de la póliza de cumplimiento y la suscripción del acta de inicio de actividades.  

Es de resaltar en este informe periodístico, que ese mismo año Corpocesar presentó un informe de gestión e indicó que sí realizó la intervención, y reportó un avance físico del 100 %.   No obstante, tanto la población como las evidencias presentadas por los mismos afectados indican que esto no se cumplió. 

Desde la administración municipal de Valledupar, a través de la Secretaría de Gobierno, han señalado que no se descarta la presentación de un nuevo proyecto para la construcción de un box culvert, que permita la canalización del Caño El Arroyito.

 

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