Dayana Patricia Jaimes García, viuda de Martín Elías, estuvo en ‘En La Calle con el Director’ y respondió las preguntas de Jesús Eduardo Vargas Oñate, director del Semanario La Calle. Fue un diálogo fluido, sincero, abierto. Jaimes García es comunicadora social-periodista, especialista y magister.
Jesús Vargas Oñate: Todos sabemos que perder un familiar y perder una esposa o un esposo no debe ser fácil y a mí me gustaría que empezáramos que nos contaras un poco sobre eso. Se muere Martín. ¿Qué pasa con Dayana Jaimes?
Dayana Jaimes García: No, imagínate, fue algo tan inesperado para todos. Yo siento que Martín estaba en su mejor momento y como pareja, esposo, como padre, estaba también en su mejor momento. Estábamos comenzando a construir muchos sueños. Ya teníamos sueños cumplidos, pero estábamos empezando a construir muchos sueños y todo esto se ve truncado por el tema del siniestro vial, algo tan inesperado, fue muy fuerte, muy duro. Los duelos se viven diferentes, ¿verdad? Hay muchas personas que hablan y opinan acerca del duelo de las personas y yo, de un tiempo hacia acá, dejé de prestarle mucha atención a ese tipo de comentarios acerca del duelo, porque, digamos, que las únicas personas con ese derecho de hablar sobre el duelo son las que lo han vivido. Y para mí fueron semanas demasiado duras, años muy duros. Con decirte que hay cosas que ni recuerdo. A veces mis hermanos, mi familia me recuerda ciertas situaciones porque se me olvidaron.

“Me encerré en mi duelo”
JVO: Normalmente, en los duelos uno evita los recuerdos, pero tú vives en la misma casa donde vivías con Martín Elías. Me imagino ves el closet, debes de tener ropa de él. O sea, todo ese duelo cómo lo fuiste digiriendo.
DJG: La verdad, mi duelo fue un duelo en el que yo me encerré. O sea, yo no tuve visitas ni de familiares de Martín. Yo no tuve visitas de mi familia. Estaban mi hermano y mi hermana que estaban pendientes de mí. Era un duelo en el que quise estar sola. O sea, yo quería estar en mi mundo, llorarlo, sufrirlo. Tenía rabia con el mundo porque el mundo sigue para todas las personas. Para ti no sigue, que eres la persona que se quedó sin ese ser querido. Yo tenía esa inconformidad de que todo el mundo estaba haciendo su vida y yo no podía avanzar con mi vida porque ya no estaba Martín. Entonces, digamos que ahí tuve un choque muy fuerte que, con el tiempo, entendí que la vida sigue: sigue para ellos, sigue para la mamá, sigue para los hermanos, sigue para los amigos y también seguía para mí.
“No soy pastora, ni me gusta que me vean como ejemplo de nada”
JVO: Inmediatamente muere Martín, tus redes sociales empezaron a activarse y vimos que aumentaste una cantidad de seguidores al punto que podría ser una de las influencers más representativas de la costa, ¿cómo se dio esto? ¿Cómo te diste cuenta de que podrías trabajar en las redes sociales, de que podía ser una especie de influencer?
DJG: digamos que después de la muerte de Martín comenzaron a salir un sin número de noticias que la gran mayoría eran falsas, muchas noticias; entonces, en redes sociales nos acostumbramos a que cada vez que sale una noticia tú tienes que salir a desmentirla o a decir que es verdad. Y la gente se acostumbró a eso, que si tú no sales es porque es verdad. Lo dan por cierto. Sí, lo dan por cierto; entonces, comenzaron a salir muchas cosas en medio de mi dolor y fue digamos que, en ese momento, no estaba como tan madura en el tema como lo estoy ahora, yo salí a aclarar todo lo que sacaban de Martín, si era verdad, si era mentira. Comencé, con los meses, a recibir detalles. Yo dejé de trabajar, pues yo toda mi vida he trabajado, dejé de trabajar desde el 2017, que es cuando pasa lo de Martín. Durante ese año dejé de trabajar, pero como quería mantenerme ocupada y era algo que quería, comencé con la maestría. Entonces, comencé a estudiar. Inicié nuevamente a trabajar en el 2018, ya desde enero y hasta el día de hoy lo sigo haciendo. Y con el tema de las redes sociales, yo comencé a recibir muchos regalos, me llegaban detalles de empresas, de emprendimientos; entonces, Tata, la esposa de Peter, me dice «Amiga, ven acá. Yo sé que mucha gente te está mandando regalos, detalles, pero eso tienes que verlo como un negocio, porque ya no te pones a mover tus redes, mira”. Ella estaba comenzando en el mundo de las redes. Mira, esto es un negocio y ella fue la que me motivó en ese momento, cosa que siempre le agradezco y se lo digo a ella. Y hasta el día de hoy, siempre lo he dicho en redes sociales: a mí no me gusta que las personas me vean como ejemplo de nada. Yo no soy pastora, ni me gusta que me vean como ejemplo de nada, soy una mujer que, desafortunadamente, enviudé a temprana edad, que perdí a un hombre maravilloso, era una persona muy querida, era un cantante que estaba iniciando, era el hijo de Diomedes Díaz y digamos que por redes sociales lo que hago es como compartir mi día a día y que la gente se dé cuenta que todos pasamos por situaciones y por duelos y por la pérdida de seres queridos, pero que la vida sigue, que todo sigue y tú tienes tu vida ya construida.
“En las redes sociales hay mucha inmundicia humana”
JVO: ¿Cómo haces para manejar tanto bullying en las redes, tantos problemas, tantas cosas, tanto chisme? ¿Cómo lo manejas?
Entendí que en las redes sociales también hay un gran número de una inmundicia humana de personas que, desafortunadamente, no trabajan, que se levantan un día y critican a un recién nacido, critican a una niña; entonces, comencé, de un tiempo hacia acá, a ver las cosas de esa manera. Analizar si me hace un comentario y a mí se me da por meterme en el perfil de la persona que me está haciendo el mal comentario y la veo yo qué le respondo. O sea, veo su estilo de vida, veo a la persona, no vale la pena. Entonces, yo a veces les digo a ellos que uno tiene que ser muy infeliz en la vida para crear lo que quita el tiempo de crear una página, un perfil. Dios mío, cómo pierden el tiempo en esto y no lo aprovechan en otra cosa, pero es difícil y eso no va a cambiar. O sea, tú no puedes enseñarle y por más que salga 200 mil veces en redes sociales a decir, «Por favor, empatía.» No, la gente no lo va a entender. Porque es que no tienen los mismos principios y valores que tengo yo, que tienes tú y yo no le puedo pedir a las personas que reaccionen ante una noticia de la misma manera como yo lo haría. Yo leo muchas noticias y yo quisiera salir a opinar, pero yo me pregunto antes de hacerlo, ¿qué sumo yo opinando? Eso lo aprendí en estos 8 años de ausencia y del manejo de redes sociales. Agradezco a Dios que haya cambiado esa parte porque yo vivía en una pelea constante con las redes, o sea, yo me cogía con la que era y con la que no era y nos opinábamos, nos decíamos.
“Soy independiente, pero no quiero quedarme sola”
JVO: Una de las cosas más esperadas en esta entrevista es saber por qué Dayana no tiene novio o por qué no se ha casado
Hay algo que sí ha sumado mucho y es el tema que he durado mucho tiempo sola. Entonces, yo soy una persona muy trabajadora e independiente, porque me tocó. Y mis papás son santandereanos y la gente del interior es súper independiente, o sea, yo estudié en Barranquilla y mi papá nunca en la vida me llevó a Barranquilla. Yo me enfermaba e iba a una clínica sola. O sea, yo todo el tiempo fui independiente. Yo fui la primera que salí de mi casa, me casé y soy una persona muy sola, uno se acostumbra no a la soledad, porque yo no quiero quedarme sola, aclaro. Yo quiero en algún momento rehacer mi vida.
“No tengo novio ni enamorado”
JVO: ¿Tienes novio o no tienes?
No, en estos momentos no. Pero me siento muy tranquila. Ni enamorado. Bueno, sí, está el que escribe, el vago, el desocupado
JVO: ¿Cuál es el estándar para ser tu novio: es el gran Martín Elías, te gustan los músicos?
No, no, no, no, cero, ojalá no haga parte de este medio. No, la vida del músico… y yo admiro a mis amigas que hacen parte de este medio y a sus esposos. Siempre les digo a ella, no no es fácil, el medio de la música no es nada fácil. La gente cree que ‘Ay, viven con plata, esto, cobran tantos millones’, es un medio que te absorbe, es un medio que se lleva por delante, le debo mucho, la verdad, pero yo ahora que ya Martín no está y uno ve redes sociales, uno ve las noticias, que se meten, se llevan por delante a la esposa del cantante, se llevan por delante a la familia, inventan chisme y yo digo, «Dios mío, señor.»
“Martincito me da tranquilidad frente a mi hija Paula”
JVO: ¿Qué espera la gente ver de Dayana más adelante? ¿Qué quiere hacer Dayana? ¿Con qué sueña Dayana? Profesionalmente, hablando.
Amo mi carrera, a mí me encanta trabajar. No me gusta mucho hablar acerca del futuro. Tengo como anhelos en mi corazón, muchas cosas, quiero crecer al lado de Paula, verla crecer. Digamos que el tema de Martincito me da como un parte de tranquilidad porque yo sé que, de pronto, el día que yo no esté con quién va a estar Paula, ¿verdad? Y eso era como un temor que yo siempre tenía, pero ahora veo a Martincito como tan maduro, tan grande y siento por ese lado esa tranquilidad que yo digo sí, tiene a su hermano. Yo sé que, ni Dios lo quiera, el día que yo no esté, ellos se llaman, se buscan, sí, se buscan. Y las veces que ella necesita de Martincito en todo, él siempre está presente y a veces le digo Martincito mira, iba a ayudarme con Paula, dile esto, esto y él como que siempre está dándole consejos, por ese lado me siento como muy tranquila.


