publicidad

publicidad

“Deluque es un traficante del agua en La Guajira”: presidente Gustavo Petro

“Le entregaron el viceministerio del agua a Deluque. Y Deluque es un traficante del agua en La Guajira”, afirmó el presidente Gustavo Petro Urrego en el Consejo de Ministros realizado en la noche del martes pasado. Más adelante, el presidente aclara: “Deluque es que se llama”. Petro agregó que “por eso, no hay soluciones”. Insistió en que “no puede usarse el agua como mercancía, primero. Por tener el agua como mercancía en Colombia se nos están muriendo los niños y las niñas, como en Gaza: el mismo número, por negociantes y codiciosos. El agua es un derecho. Y el deber del gobierno es dar agua potable y limpiarla. Y eso no es un negocio”.

“Presidente, solicito que aclare de qué ‘Luque’ está hablando”: Alfredo Deluque

En la mañana del miércoles, el Semanario La Calle le escribió al senador Alfredo Rafael Deluque Zuleta para conocer su reacción frente a lo afirmado por el presidente. El congresista respondió a La Calle sobre el medio día,  enviando el link donde, en su cuenta de X, acababa de decirle al presidente Petro “le solicito que le aclare al País (SIC), de qué Luque estaba usted hablando o si, se refería a Deluque y ese Deluque al que calumnia, soy yo”.

En lo que se supone es una respuesta a la afirmación del presidente cuando dijo que “Le entregaron el viceministerio del agua a Deluque”, el senador Deluque Zuleta agrega en su post que, “Señor Presidente, usted sabe muy bien a quiénes le entregan ustedes cuotas y ciertamente, a mí no ha sido porque yo no le he pedido nada a un gobierno al que le hago oposición racional, a la cual usted responde trastabillando la lengua y usando sus difusas ideas amplificadas por su sistema de propaganda oficial como arma de odio político”.

Finalmente, insistió en que “en mi calidad de Senador, acudiendo al artículo 23 de la CN, le solicito que le aclare al País quién es el LUQUE al que usted se refiere en su intervención como “traficante de agua en La Guajira” y si es a mi (SIC) a quien calumnia, le solicito inmediata retractación”.

Qué dicen los guajiros

está buscando su peinada”, enfatizó Lineis Margoth Hernández Agámez.

Los medios de comunicación de La Guajira publicaron en sus redes sociales la reacción del senador Alfredo Deluque a las declaraciones del presidente Gustavo Petro. Y los comentarios de los internautas no se hicieron esperar. “Solo te dijo la Verdad, Senador Deluque. Ahora te vas a hacer la víctima…”, escribió Wessley Sneijder. “Excelente.. A ese Alfredo se le está acabando el recreo”, expresó Elyoyo Pérez. “El agua en la Guajira la tiene de negocio”, dijo Luis Eduardo Pabón Lazcano. “Aqualia se llama la fachada. Y presta un pésimo servicio”, opinó Ender Hernández. “Deluque está buscando su peinada”, enfatizó Lineis Margoth Hernández Agámez.

La eterna sed de los Wayúu

“No hay agua: No hay molino, no hay pozo, no hay nada”, dijo Ruby Uriana, desesperada, en su español escaso, mientras sacaba su cédula de la mochila Wayúu para comprobar, sin que se lo pidieran, que sí era quien decía ser y, por tanto, su grito desesperado de auxilio sí era real. “No firma”, revelaba su falta de estudios en el documento de identificación que presentó. “Vengo a pedir ayuda”, insistió. La Calle la encontró en una silla del parque, sentada bajo la sombra protectora de un árbol que está plantado justo al frente de la Alcaldía de Manaure, en La Guajira.

Al igual que Ruby Uriana, hay muchos Wayúu en la Alta Guajira que aún no reciben agua. Muchas personas  de esta significativa etnia, habitantes de las zonas más apartadas del desierto guajiro, carecen del vital líquido. La Calle se trasladó hasta los municipios de la Alta Guajira para conocer bien el funcionamiento del sistema de repartición de agua en las rancherías. Estos entes territoriales tienen pozos profundos que llevan el agua por tubería hasta sus acueductos, donde la procesan. Es un líquido salobre, por lo que la planta desaliniza el agua en un proceso que rechaza un 20% por salinidad; es decir, que por cada 100 galones de agua salobre, al final del proceso, quedan sólo unos 80 galones del vital líquido para repartir a las comunidades en carrotanques.

El drama de Ruby Uriana muestra una triste realidad en la Alta Guajira: hay sitios donde no se puede llegar con el agua para abastecer a los habitantes de rancherías apartadas; por ejemplo, en sabana centro, por Manaure, se corre el riesgo de que los carro tanques queden atollados. En su difícil español, Ruby Uriana explicó que hay un molino a varios kilómetros de su ranchería. “No sé cuántos, pero está bastante lejos”, dijo. “No hay carretilla, no hay burro para buscar agua: toca a pie”, cuenta. Y, a veces, llegan y encuentran el molino cerrado: les toca regresar a la ranchería sin agua. Cuando logran obtener el preciado líquido, se ponen los pesados calambucos de agua en la cabeza y emprenden el viaje de retorno abrazadas por los candentes rayos solares y envueltas en el polvo que levanta la brisa caliente.

La guajira tiene problemas crónicos en el servicio de agua

Según un informe de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, enfocado en el estado del acceso al agua y alcantarillado en la Región Caribe, La Guajira se destaca como el departamento más afectado. Con un índice de pobreza multidimensional del 48.7%, donde el 70.7% de los centros poblados y rural disperso enfrenta esta situación, y cerca del 50% de la población vive con Necesidades Básicas Insatisfechas, la situación es crítica. El 50.2% de los hogares guajiros no tiene acceso a fuentes de agua mejoradas.

A pesar de años de promesas y numerosos proyectos fallidos, los guajiros continúan buscando soluciones para garantizar este recurso vital. La corrupción y la falta de diálogo con las comunidades han sido los principales obstáculos en este camino. La situación del servicio de agua en La Guajira es de crisis humanitaria, ya que la cobertura en la Alta Guajira extrema, donde habitan comunidades dispersas, no llega ni al 10%. Los centros urbanos tienen una cobertura del 70 al 80%, mientras que en la zona rural es del 30%, quedando casi en la media nacional.

Esepgua ha sido una burla

La Empresa Departamental de Servicios Públicos Domiciliarios de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de La Guajira S.A. E.S.P. (Esepgua) se constituyó en una enorme esperanza para, sí no solucionar el viejo y profundo problema del agua en la península colombiana, por lo menos, mitigar la larga sed que sufren los guajiros; no obstante, más de cuatro años después de creada, el drama de los habitantes de esta sección del país por la falta de agua aún sigue siendo una constante que se agrava en épocas de intenso verano.

¿Falta de planificación adecuada con los contratos de Esepgua?

En los contratos otorgados a lo ancho y largo del departamento de La Guajira, hay muchos que a los que se les ha hecho prórrogas, que si bien a algunos no les ha implicado una adición financiera, ya la demora en su terminación conlleva una desagradable decepción y desesperanza para las comunidades que se verían favorecidas con el proyecto. Por ejemplo, el 25 de mayo de 2023, se firmó el contrato para la “optimización del sistema de acueducto del municipio de La Jagua del Pilar”, por un valor de dos mil novecientos setenta y un millones, seiscientos cinco mil ochocientos cuarenta y siete pesos ($2.971.605.847), con Consorcio AC La Jagua del Pilar. El plazo de ejecución era de siete meses: con fecha de inicio el 10 de agosto de 2023, debía terminar el 24 de marzo de 2024; sin embargo, con tres prórrogas durante la administración del gobernador Jairo Aguilar, la nueva fecha de terminación está programada para el 15 de septiembre de 2024. Y también en 2024, a este contrato se le adicionaron doscientos noventa y nueve millones, novecientos treinta mil trescientos cincuenta y uno.

Entre otros municipios y corregimientos, el drama de San Juan del Cesar y Zambrano

El 23 de junio del año pasado, en un evento simbólico, se puso la primera piedra del proyecto que llevaría agua potable las 24 horas del día al casco urbano de este municipio del sur y a los corregimientos de La Junta, La Peña y el centro poblado Curazao. El proyecto beneficiaría a una población de 36,022 habitantes, garantizando un suministro constante de 140 litros de agua por segundo. Esta obra consistía en tomar agua de la línea que proviene de la represa El Cercado, interceptando la tubería en el K15+600 a la altura del corregimiento de ‘Zambrano’, donde se ubicaría una válvula. El 4 de enero del presente año (cinco meses antes de que se pusiera esa primera piedra), se pudo firmar, por fin, el contrato para la “construcción de la línea de aducción, desde la válvula ADR de la represa del río Ranchería a la PTAP del municipio de San Juan del Cesar” por un valor $10.247.9176.46, con el Consorcio Mejoramiento de Acueducto de San Juan, con un plazo de ejecución de seis meses. Estos municipios y sus corregimientos aún padecen de sed.

El 16 de noviembre de 2024 se suscribió acta de entrega al municipio, entre la gerente de Esepgua, Andreína Susana García Pinto, y el alcalde de San Juan del Cesar, ‘Cubita’ Enrique Camilo Urbina de un acueducto nuevo para el corregimiento de Zambrano, cuya obra tuvo un costo de de $1.684.088.694; no obstante, la población tiene acueducto nuevo desde hace siete meses, pero “hasta el momento eso no está funcionando. Como quien dice, es un elefante blanco”, le dijo a La Calle Luis Horgelys Brito Ariza, abogado defensor de los servicios públicos domiciliarios, especialista en el tema y veedor ciudadano del municipio.

publicidad

publicidad