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En esta edición, el director de La Calle Jesús Eduardo Vargas Oñate sostuvo una conversación amplia y profunda con el senador Didier Lobo, una de las figuras políticas más influyentes del departamento del Cesar y una de las voces más visibles de la región Caribe en el Congreso de la República.
Durante el diálogo, el congresista recorrió su historia de vida y su trayectoria política, desde sus orígenes en Becerril y su formación social y política en La Jagua de Ibirico, hasta su llegada al Senado como representante de la provincia y de las causas regionales.
La entrevista abordó momentos determinantes como su paso por el sector empresarial y el transporte, el paro de La Jagua en 2007 que marcó su decisión de incursionar en la política, su elección como concejal y alcalde, el impacto personal del conflicto armado y el proceso que lo llevó a asumir el reto de una curul en el Congreso de la República.
Orígenes y raíces territoriales
Jesús Vargas: Nosotros aquí nos hemos caracterizado por ir más profundo que las simples propuestas políticas. Hemos hecho una investigación y la hemos venido publicando, pero me gustaría conocerla de su propia boca, ¿Usted nació en Becerril?
Didier Lobo: Sí, yo nací en Becerril. Políticamente nací en La Jagua de Ibirico, y digo que políticamente me hice allá porque fui concejal de ese municipio, fui alcalde y desde allí tenía el centro de operaciones de la distribución de la multinacional Coca-Cola. Mi nacimiento fue en Becerril, en el corregimiento de Estados Unidos. “Uno puede nacer en un lugar, pero políticamente se forma donde lucha y sirve”.
Infancia, trabajo y vida familiar
JV: Usted nace en Becerril, se va a vivir a La Jagua y allí arranca a trabajar, ¿en qué?
DL: Yo nací en Becerril, trabajé en Becerril. Vivía en el corregimiento de Estados Unidos. Manejaba una camioneta que cargaba leche desde Estados Unidos hasta Becerril para Zicola. Mi papá era camionero, teníamos camiones, yo trabajaba en mecánica, vivía ahí.
Cuando me fui para La Jagua ya estaba casado. Eso fue en 1997, cuando me dieron la distribución de Coca-Cola, la jagua era un centro de operación más grande y por eso monté todo allá, me fui por motivos de trabajo.
Desde niño frecuentábamos Becerril y La Jagua porque mi papá vivió en ambos municipios, también en Curumaní, en El Paso, y La Loma, era como una misma área de vida.
De trabajador a empresario
JV: ¿Cuándo le pica el gusanito de la política?
DL: Más que empresarios, fuimos trabajadores. Con esfuerzo logré convertirme en un empresario importante en La Jagua con la distribución de Coca-Cola.
Luego incursioné en el transporte de carga, que era mi esencia, comencé con una tractomula y llegué a tener ocho, transportando carbón desde La Jagua hasta Santa Marta, con doce operadores, tenía mi vida organizada, estabilidad, reconocimiento en el pueblo.
El paro del 2007 y el despertar político
DL: El 11 de febrero de 2007 hubo un paro en La Jagua. Quemaron la estación de Policía, las tanquetas del ESMAD, hubo un muerto. El paro duró tres días y tuvo que venir el entonces presidente Álvaro Uribe a levantarlo.
Después de eso, un grupo de amigos nos reunimos a preguntarnos qué había pasado. La Jagua era un pueblo pacífico, pero abandonado, coincidimos en que era falta de presencia del Estado. “Era un pueblo pobre, siendo un pueblo rico”. Había regalías congeladas y el municipio estaba deteriorado, ahí dije, dejemos de criticar y seamos parte de la solución.
Llegada al concejo
JV: ¿Cómo toma la decisión de ser concejal?
DL: No fue una decisión mía, primero es Dios, porque él pone a las personas.
Se conformó un movimiento independiente de Integridades Jagüeras. Íbamos a apoyar a Adalberto Rangel Restrepo, pero salió inhabilitado.
La lista era cerrada, el aval nos lo dio Convergencia Ciudadana, luego yo no quería encabezarla; pedí ir de último. Mi hermana había sido concejal y la experiencia no fue buena.
Pero ya estaba comprometido con lo social, acepté y fui elegido concejal con la mayor votación.
Alcaldía y liderazgo regional
JV: Usted luego es alcalde y transforma el municipio, ¿Cómo da el salto al Senado?
DL: Termino la alcaldía con 79 % de favorabilidad. Mi grupo político eligió alcaldesa, el diputado más votado del Cesar, 12 de 13 concejales.
Pensábamos en Cámara, pero ocurre lo inesperado, asesinan a mi papá el 13 de octubre, el día de mi cumpleaños, eso me obliga a desplazarme a Valledupar.
Encuentro con germán vargas lleras
DL: Dos meses después, en un evento al que asistía Germán Vargas Lleras, el público se puso de pie a aplaudir. Él me llamó y me preguntó por qué no aspiraba al Senado.
Yo le dije que no tenía votos ni recursos. Él me dijo que ayudaría, pero al final me tocó cargar el proceso. “Pensé que no me elegiría senador, pero tendría presidente… y fue al revés”.
Llegada al congreso
JV: ¿Cómo fue llegar al Congreso?
DL: Yo ya tenía experiencia, concejal, presidente de comisiones, debates, me ubiqué en la Comisión Quinta, minería, ambiente, agro. Soy un senador que habla, escucha y debate. “Yo represento la provincia, la gente del sol y del trabajo”.
Crecimiento político en valledupar y el cesar
DL: Valledupar reconoce la resiliencia y el trabajo, he liderado 37 proyectos de ley.
La Ley de la Ciénaga de Zapatosa nació de una reflexión simple, vivir cerca del agua no puede ser sinónimo de pobreza.
También lideré la Ley 2056 de regalías, más de un billón de pesos adicionales para el Cesar.
JV: ¿Qué mensaje diferente le deja a todos los que lo ven?
DL: Quiero seguir siendo el abanderado de la reforma a los servicios públicos, de las tarifas diferenciales, del nuevo código minero, del emprendimiento y de la democracia, “Yo sueño con un país donde el trabajo dignifique y la democracia reine”.


